Diker ARATI 20:30 Viernes Madrid

basmala

S. Nazim y S. Mehmet

BismilLah IrRahman IrRahim

AsSalamu alaykum wa RahmatulLah wa BarakatuHu

 

AlhamdulilLah.

 

Este viernes 27 de marzo celebraremos el Diker (meditación sufí), y tomaremos algo juntos, in shaa AlLah, en

Centro de Yoga ARATI

C/Martín de Vargas, 26 – 28005 – Madrid Tel: 91 126 86 02– email: centroaratiyoga@gmail.com Metro: Embajadores AcaciasCercanías: Embajadores

Quedamos a partir de las 20:30 para empezar a las 21h, inshalLah.

El encuentro es completamente libre, abierto y gratuito (aunque se agradece donación voluntaria para pagar la sala y traer comida o té para compartir).

¡Todo el mundo es bienvenido!

Que Mawlana Sheij Nazim (qas), Sheij Mehmet Adil (qas) estén complacidos con nuestro esfuerzo y nuestro trabajo, inshalLah, y nos den su apoyo y su barakah.

AlLahuma sali ala Muhammadin wa ala aali Muhammadin wa sallim

Bendiciones, Paz y Amor.

Tariqatuna Sohbet wa JairfilYamia

Por favor, colabora compartiendo. Muchas gracias!

El Poder de Difundir

Sheij Muhammad Adil an-Naqshbandi al-Haqqani, Sohbat del 16 de marzo del 2015.

As-salamu alaikum wa rahmatullahi wa barakatuh.

Audhu billahi min as-shaytani r-rayim. Bismillahi r-Rahmani r-Rahim. Sean oraciones y paz con el Profeta Muhammad, Maestro de los Primeros y los Últimos. Madad (Danos soporte), Oh Rasul’Allah. Madad, Oh Compañeros de Rasul’Allah. Madad, Oh Sheijs. Dastur (autorízanos), Oh Mawlana Sheij Abdullah Daghestani. Dastur, Mawlana Sheij Muhammad Nazim Al-Haqqani. Tariqatuan as-sohbah, wa l-khayru fi jam’iyyah.

Gracias a Allah, con el soporte espiritual y la bendición de Sheij Efendi, visitamos a muchos hermanos, fuimos a muchos países. Los hermanos y discípulos de allá, masha’Allah, nos respetaron como respetan a Sheij Efendi, y estaban felices. Esto muestra la altura de la fe de una persona. Mientras más crece el nivel espiritual de una persona, mayor es su placer por el Akhira/Más Allá. Ellos estaban tan felices que parecía que le hubieran dado el mundo entero. Ellos estaban felices de ver a su Sheij venir; al sucesor de Sheij Efendi, por el honor de nuestro Sheij Efendi. A donde quiera que vayamos, su soporte siempre nos llega, y su espiritualidad se hace presente. De lo contrario, no tenemos nada. Emprendimos ese viaje por su orden de no desatender a las personas a las que él enseñó bondad y de hacer lo que él hizo.

Este año viajamos a muchos lugares. Era necesario. Viajar es sunnah/tradición de nuestro Profeta. Es una orden para ellos (los Profetas). Se les ordenó eso para que trajeran a la gente a la guía. Se les ordenó no quedarse quietos, porque de lo contrario, lo que generalmente sucede es que la gente del área se vuelve perezosa y deja de prestar atención y valor. Entonces, Allah Azza wa Jalla siempre ordenó a los Profetas que viajaran.

Ponemos de ejemplo al Sultán Mahmuh Ghaznawi, que hizo un viaje. En el camino, vio una dergah cuya chimenea humeaba y decidió entrar a visitar a un hombre santo, al Sheij Hasan Al-Kharqani. El Sultán Mahmud Ghaznawi entró… Él era de la ahl al-sunnah wa l-jama’a (gente de la tradición profética), un hombre muy fuerte que llevó el Islam a la India. Cuando entró (a la dergah), entró como un Sultán. Miró alrededor, pero nadie le prestó atención. Esto le molestó, entonces le preguntó al Sheij Hasan al-Kharqani:

– «¿Qué tipo de hombre fue tu Sheij, el Sheij Bayazid Bistami?».

Y él respondió: «Mi Sheij era de una manera que, quien lo veía se tornaba a la fe y aceptaba el Islam».

Entonces el Sultán le dijo: «¿Cómo es eso? ¿Es tu Sheij más grandioso que nuestro Profeta? Porque la mayoría de las personas no se hacían musulmanas (al verle). Estaban Abu Jahl, Abu Lahab, Walid y otros. Todos ellos vieron a nuestro Profeta, pero no se hicieron musulmanes. ¿Cómo dices tal cosa? Quien veía a nuestro Profeta no aceptaba el Islam, pero uno que veía a tu Sheij, sí?».

– «Ellos no lo vieron como un Profeta, lo vieron como un huérfano de Abu Talib; pensaron que su tío Abu Talib cuidaba de él porque era huérfano, y no lo valoraron como un Profeta. Sin embargo, cuando veían a Bayazid Bistami… fueran zoroastras o adoradores del fuego, cuando reconocían a Bayazid Bistami, el anhelo llegaba a ellos».

Dicho eso, el Sultán asintió: «Dices lo correcto».

El Sultán era inteligente, un hombre de entendimiento que aceptaba la verdad. Después de esto lo trataron bien. Mientras lo acompañaban hasta la puerta, él le dijo a Hz. Hasan al-Kharqani: «Ustedes no me miraron cuando entré, no les quitaré más tiempo y me iré».

Y él contestó: «No. Cuando entraste, entraste con orgullo. Ahora que te vas con un ego rendido, te honramos».

Así los Awilya’ enseñan adab y buenas maneras. También Sheij Efendi, como ya dijimos, en todos los lugares que él visitó dejó al menos un discípulo o una dergah o un punto (de encuentro). Ellos fueron buenos mientras él estuvo en este mundo. Insha’Allah, ahora prosperarán aún más con su ayuda. Como una máquina que por un botón da un alto rendimiento, así ellos operarán, insha’Allah. Todo esto sucederá con el soporte [espiritual] y la bendición de Sheij Efendi, por la gracia de nuestro Profeta y con el permiso de Allah.

Nuestra fuerza no es suficiente, somos gente débil. Pero ellos no fueron a esos lugares en vano; los prepararon. Con el permiso de Allah, el Islam, las Tariqas de la ahl-sunnah wa l-jama’a, los amantes de nuestro Profeta saldrán de las dergas de Sheij Efendi. Nosotros no podremos lograrlo ni en mil años con nuestra propia fuerza y empeño. Sheij Efendi lo logró, con el permiso de Allah. Esos lugares se convertirán en luz, servirán de guía y bendecirán la zona. Bondad, belleza, bendición y luz se esparcirán, con el permiso de Allah. Eso vimos en todos los lugares que visitamos.

Además, hace ya casi un año que Sheij Efendi se separó físicamente de nosotros, pero está llegando (asistiendo) a todo el mundo, ahora más aún. Él llega a nosotros fácilmente. A donde quiera que vamos la gente nos cuenta cómo él los ayuda, cómo aparece en sus sueños. Por ende, estamos en el camino correcto, gracias a Allah. Este es un gran favor, y todos deben saber el valor de este favor.

Que Allah aumente a los buenos. Quiera Allah reunirlos a todos en un buen lugar, insha’Allah.

Alhamdulillah, regresamos de un largo viaje a un lejano lugar, pero a donde fuimos, todos nos hicieron sentir como en casa: fueron instruidos por Mawlana Sheij. Todo lo aprendieron de él, y siguen poniéndolo en práctica. Y ellos estaban felices, muy felices de vernos entre ellos, como cuando Mawlana iba.

Mawlana hace casi un año que no está físicamente entre nosotros, pero espiritualmente tiene más poder, y está por doquier. Aquí uno podía verlo físicamente, pero en ese lejano lugar no se le veía físicamente. Y espiritualmente él es más poderoso ahora, le da soporte a todos sus discípulos, y todos son como sus hijos. A donde quiera que vamos muchas personas nos cuentan [cómo él les da] soporte espiritual, especialmente a través de sueños en los que él les dice qué hacer o qué ocurrirá. Entonces, alhamdulillah, ellos están muy fortalecidos espiritualmente.

Y Mawlana está en cada rincón de este mundo; tiene seguidores, dergas y zawiyas. Él los preparó, y ellos esperan despegar. Inshallah, ese será el comienzo de una difusión cada vez mayor del verdadero Islam. El Islam es una religión de amor: amor por Allah, amor por el Profeta -que la paz esté con él-… no amor por shaitán y sus seguidores, ¡no! Nosotros amamos a Allah, amamos al Profeta -que la paz esté con él-. Y el Profeta -que la paz esté con él- recibió la orden de viajar.

Todo Profeta -que la paz esté con ellos- anduvo entre la gente con el fin de enseñar. No permanecieron todo el tiempo en su lugar: como todos saben, ningún Profeta tuvo a su propio pueblo contento. Sus naciones (pueblos de origen) eran sus mayores enemigos. Otros pueblos creían en los Profetas, no así sus pueblos de origen. Fue así especialmente para el Profeta (que la paz esté con él), nuestro Profeta Muhammah (que la paz esté con él).

Hay una historia que trata sobre esto. Había, ustedes saben… un Sultán llamado Mahmud Ghaznawi. Él fue el conquistador de la India, un Sultán muy bueno y poderoso que respetaba a los Sheijs y a los Awliya’. Una vez, él iba a algún lugar con su ejército y dio con una cabaña de cuya chimenea salía humo. Él sabía que ahí había una zawiya, entonces fue a dar sus respetos al Sheij. Cuando entró en ella… ahí estaba el Sheij Hasan Khraqani de nuestra Cadena Dorada, un gran Sheij y Awliya. Ninguno le prestó atención al Sultán -permanecieron sentados y callados. Entonces el Sultán se acercó y preguntó… Él estaba un tanto descontento porque nadie lo miró ni le rindió respeto, entonces quiso preguntar algo, quizás para entender el por qué.

– «¿Cómo es tu Sheij?».

El Sheij del Sheij Hasan Kharqani fue Bayazid Bistami. Y él contestó: «Quien veía a mi Sheij, aunque no fuera musulmán, tornaba a ser musulmán, tornaba ser creyente».

El Sultán dijo: «¡Oh Sheij! ¿Cómo dices eso? Ni siquiera el Profeta -que la paz esté con él- era así. Muchas personas como Abu Jahl y Abu Lahab no se hicieron musulmanes. ¿Acaso tu Sheij es más grandioso que el Profeta?».

– «No» – dijo. «Ellos no consideraron al Profeta -que la paz esté con él- un Profeta, sino un hombre pobre que era familia de -huérfano de- Abu Talib. Estos otros, al ver a Bayazid Bistami decían ‘Este es el Sheij Bayazid Bistami’. Como lo reconocían, Allah que se convirtieran en musulmanes. Aquellos fueron orgullosos, estaban disgustados y solo miraban al Profeta -que la paz esté con él- con odio, por eso Allah no les mostró su profecía. Esa era la situación de los tiempos del Profeta -que la paz esté con él-: ninguno de su nación o tribu lo aceptaba, excepto algunos pocos. En cambio, cuando estos otros veían al Sheij Bayazid Bistami, Allah los hacía aceptar el Islam y ser musulmanes con su poder y luz. Eso fue lo que sucedió» – le dijo.

Entonces, el Sultán, que era inteligente y aceptaba la verdad, dijo: «Sí, Oh Sheij Hasan, has dicho la verdad, y estoy feliz».

Luego, el Sultán pidió permiso para retirarse. Sheij Hasan Kharaqani lo acompañó hasta la puerta como muestra de respeto, y el Sultán le dijo:

– «No es necesario que hagas esto ahora, no lo hiciste cuando llegué».

Y él dijo: «No, porque llegaste orgulloso de ser un Sultán, en cambio, ahora te vas con humildad y [abierto a nosotros]. Entonces, que Allah te eleve más y más».

Esta es una lección de nuestros Sheijs, algo que Mawlana enseñó por todo el mundo y que, insha’Allah, iluminará cada punto en el que estén sus seguidores. Esto se esparcirá (luz, bendiciones y amor por Allah). Así lo creemos. Estamos seguros de que esto se propagará de Este a Oeste: Mawlana nunca se quedó quieto, siempre estaba viajando para difundirlo, y hay sabiduría en ello. Nosotros creemos esto. Allah no hará de su cansancio algo vano, porque él es -en verdad- de los mayores Sheijs, y su bendición nos basta hasta el Día del Juicio. Nosotros estamos aquí solo para hacer a la gente feliz y continuar su camino, insha’Allah.

Gracias a todos, wal hamdu li’Llahi Rabbil Alamin, Al Fatiha. Wa min Allah at-tawfiq. Al-Fatiha.

Enlace al vídeo:

http://saltanat.org/videopage.php?id=13345&name=2015-03-16_tr_PowerToSpreadIslam_SM.mp4

Autor: Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.

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