Los mandamientos de Gurdjieff

Los mandamientos de Gurdjieff (posiblemente apócrifos) pero que, perfectamente podría haber redactado cualquier maestro sufí.
1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni criticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si mismo.
39. Vence tus antipatías y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pidele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar

Autor: Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.

35 opiniones en “Los mandamientos de Gurdjieff”

    1. Lo encnotré navegando y me hizo gracia, no conozco mucho la obra de Gurdieff, he leído el libro de Ouspenseky, su discípulo (ahora no recuerdo el título) y conozco a mucha gente que empezó en el cuarto camino y acabó en la tariqa. Un abrazo y bendiciones. AsSalamu alaykum querida hermana!

    2. Me sorprendo de todo esto, ya que no hay un un tono profundo, no se ofendan, tal no es mi intención, son palabras que inspiran a contestar, sino a vosotros, servirán a otros. esto de este gran maestro, se encuentra en cualquier blog, poniendo el nombre, respecto a tradiciones , cuarto camino y la maestra de teosofía, es mezclar la comida de las ovejas con la de las vacas. y lo demas pues queda claro, que siguen una doctrina con unas reglas determinadas, pues Corán, es vivo, y cada organización, estatuto lo lentiende bajo su prisma de ideales, principios,

  1. Todos los vinculados a una tradición espiritual legítima que quieran conocer la naturaleza de este shaytân, podrán leer con gran provecho el libro «Gurdjieff a la luz de la tradición», de Withall Perry, publicado por Olañeta. Se trata de un análisis de la «doctrina» del personaje. Para detalles más personales, pero no por ello menos significativos, altamente recomendable es «El mandril de madame Blavatsky», que está agotado pero que se puede descargar de la red. Lo que hace más pernicioso al personaje es precisamente que tuvo acceso a fuentes auténticas y maestros legítimos, pero tanto la naturaleza del personaje como la docrina son absolutamente satánicas.

    1. Salam Ramiro, gracias por tu comentario. Sí, dicen que tuvo acceso a sheij AbdulLah Dhagestani,el maestro de mawlana sheij Nazim, el actual Sheij de la tariqa Naqshbandi. No he leído esas obras, pero muy probablemente lleves razón en lo que dices. Lo mejor que he escuchado decir es que el «cuarto camino» es un río seco pero que, a veces, si se sigue su cauce puede conducir a un río con caudal de agua que acabe desembocando en el océano… Y, por supuesto, si tienen agua real es que están conectado de alguna manera con la Tradición. un abrazo y bendiciones. Salam

  2. Pedazo confusión.
    ¿se puede ser un demonio y practicar tradiciones? y si recibe estas de manos de grandes maestros¿donde está el saber de estos grandes maestros, ya que no vieron que era un demonio? y ¿que papel desempeña una teosófica con este de cuarto camino? ¿es lo mismo teosofía y cuarto camino?

    1. No lo sé, la verdad. Como comentaba antes Gurdjieff no me interesa demasiado, intento practicar una tradición y buscar un maestro que me ha parecido auténtico. No sé si Gurdjieff será un demonio o no. Ni puedo precisar mucho sobre la teosofía ya que apenas he leído sobre el tema ni sobre sus relaciones con el cuarto camino. Un abrazo y bendiciones

      1. RENÉ GUÉNON (ABD AL-WAHID YAHIA)
        QABBALAH
        El término de qabbalah, en hebreo, no significa otra cosa que “tradición”, en el sentido más general; y, aunque las
        más de las veces designa la tradición esotérica o iniciática cuando se emplea sin más precisión, también ocurre a
        veces que se aplica a la tradición exotérica misma. Así pues, este término, de por sí, es susceptible de designar la
        tradición; pero como pertenece a la lengua hebrea, es normal que, como ya hemos hecho ver en ocasiones, cuando
        se utiliza otra lengua se lo reserve precisamente para la tradición hebraica, o si se prefiere otra manera de hablar,
        quizá más exacta, para la forma especialmente hebrea de la tradición.
        Si insistimos en ello, es porque hemos comprobado en algunos, la tendencia a darle otro sentido a esta palabra, a
        hacer de ella la denominación de un tipo especial de conocimientos tradicionales, dondequiera que se encuentren
        además, y eso porque creen descubrir en la propia palabra todo tipo de cosas más o menos extraordinarias que en
        realidad no hay en ella. No tenemos intención de perder nuestro tiempo señalando interpretaciones imaginarias; más
        útil es precisar la verdadera significación original de la palabra

        http://www.unidad-servicio-uruguay.org/a5r3p2.pdf

  3. Rafa Millán, como eres tú quien respondes, me puedes decir ¿que significa practicar una tradición?, es esto lo que no sé, y si la otra persona que escribió esto de tradiciones, de cuarto camino, y teosofía, así sabríamos algo más. Desconozco cuarto camino, sí sé de teosofía,y tengo curiosidad por saber cuales son los puntos comunes

    1. Es una forma de hablar, pues intentar insertarse en alguna tradición viva, para mí la forma ha sido en la tariqa naqshbandi, a la que se puede acusar de todo menos de no ser tradicional. Y «practicar» en el sentido de ir haciendo que toda tu vida empieza a ser de acuerdo a la tradición y no como tú quieras o con una espiritualidad a la carta… ¿qué es lo que no entiendes? Un abrazo

    2. (…………….)desde entonces me he interesado e investigar y estudiar, y observo que Ramiro no nos contesta al tema de shaytán,alguien que ha leído al maestro gurdjieff y blavatsky, podrías ver similitudes con rené guenón y más, y así todos serían shaytanes,.¿podría el profeta mohammad desde un trono saludarnos? y sería esto sólo le vemos nos ve y nos saluda, todo son medias vedrdades, medias mentiras, si partimos por el Gran vacío, todo lo que surge desde ahí, el mundo es maya, y entreternos en dires diretes y demás líos es perder tiempo, si nos miramos sinceramente con claridad y mucha verdad, tenemos todos muchos shaytanes y más cuando sin saber ni investigar levantamos un dedo acusador, o la imperiosa necesidad de determinar que hay que tener un maestro. Imperioso es hacer introspección para saber quien soy y que dice Dios en mí del camino y el modo en recorrer, si no sé para mí, si no distingo la o de un canuto, menos que es un maestro y que he de hacer……………..http://vadetrastorns.blogspot.com.es/

    3. (…………….)desde entonces me he interesado e investigar y estudiar, y observo que Ramiro no nos contesta al tema de shaytán,alguien que ha leído al maestro gurdjieff y blavatsky, podrías ver similitudes con rené guenón y más, y así todos serían shaytanes,.¿podría el profeta mohammad desde un trono saludarnos? y sería esto sólo le vemos nos ve y nos saluda, todo son medias vedrdades, medias mentiras, si partimos por el Gran vacío, todo lo que surge desde ahí, el mundo es maya, y entretenerrnos en dires diretes y demás líos es perder tiempo, si nos miramos sinceramente con claridad y mucha verdad, tenemos todos muchos shaytanes y más cuando sin saber ni investigar levantamos un dedo acusador, o la imperiosa necesidad de determinar que hay que tener un maestro. Imperioso es hacer introspección para saber quien soy y que dice Dios en mí del camino y el modo en recorrer, si no sé para mí, si no distingo la o de un canuto, menos que es un maestro y que he de hacer……………..http://vadetrastorns.blogspot.com.es/

  4. http://www.sociedadteosofica.es/Teosofia/Presentacion.htm

    Sus verdades, relacionadas con las leyes de la naturaleza y de la vida del hombre físico, mental y espiritual, se fundamentan en el cúmulo de testimonios de «innumerables generaciones de clarividentes iniciados». Como la total comprensión de todo esto ha estado durante edades más allá de la capacidad del hombre común, y aún lo está, ha recibido el nombre de «doctrina secreta», un cuerpo de enseñanzas misteriosas reveladas solamente a los pocos individuos más avanzados.
    Los teósofos, o más propiamente los estudiantes de Teosofía son buscadores de este conocimiento, pero su adquisición no tiene finalidad egoísta, sino más bien una guía para poner en práctica lo que el mundo necesita: expresiones de altruismo, amor y servicio

    http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarto_Camino

    El cuarto camino, también conocido como cuarta vía, es una doctrina metafísica, cosmológica y filosófica (de orientación idealista) introducida en occidente por George Gurdjieff y Piotr Ouspenski.
    Se fundamenta en la creencia de que el ser humano necesita de un procedimiento o sistema para poder llegar a despertar a través del autoconocimiento, atención en sí mismo y el entorno, movimientos, posturas, danzas sagradas y sobre todo “el recuerdo de sí“. Dentro de esta doctrina se reconocen otros tres caminos, pero no son prácticos debido al tren de vida que tenemos actualmente. Según indican las escuelas de cuarto camino hoy día, hay un tipo de camino para cada tipo de persona y que el verdadero sentido es encontrar en uno mismo la parte que se había olvidado de sí mismos; en pocas palabras despertar del sueño, de la mal llamada conciencia de vigilia en la cual se está inmerso, que no es más que otra manera de sueño.[cita requerida]
    El cuarto camino es también una publicación mensual del Instituto para el Desarrollo Armónico La Teca, especializada en profundizar y trabajar temas de Cuarto Camino y Espiritualidad

  5. Perfecto.
    He investigado algo,entiendo que tradición es seguir la filosofía de la religión que profesas, y esto es, en budismo, zen etc…por esto no hay diferencias en quienes siguen al budismo como desarrollo personal, como vosotros sufis, como musulmanes, y supongo lo mismo en los del cuarto camino.

    1. Salam. No entiendo muy bien lo que dices, pero más bien me refiero (aunque perfectamente puedo estar equivocado) a entroncar con una de las tradiciones mayoritarias y que tengan los elementos que suelen considerarse importantes en una tradición. Por ejemplo ser sufi sin ser musulmán no me parece tradicional. Para mí la tradición, como la entiendo, suele tener que ver con algún tipo de revelación reconocida, el reconocimiento de un «adversario», una escritura sagrada, etc. Y hay elementos de fondo similares en la mayoría de las tradiciones (cristianismo, budismo, hinduismo, islam…). Si bien, no podemos caer en el tópico de la sophia pernnis, ya que también hay diferencias notables. Un abrazo y AsSalamu alaykum

  6. todo son conceptos, la palabra tradición, no es para mí lo que para tí, tradicional es mi familia en el momento que mantienen un negocio de hace años, esto es una forma de tradición, focalizada en un punto o varios puntos, se puede ser sufi y no musulman,.
    Frithjof Schuon, experto en tradiciones y religiones, donde encontramos todo esto a lo que haceis referencia, es en El Ojo del Corazón.

    1. Conozco a Schuon superficialmente aunque mi mujer ha hecho varios trabajos sobre él. Yo creo que el que mejor ha teorizado sobre la Tradición (además, así con «T» mayúscula) ha sido René Guenon y desde ese punto de vista no sería tradicional ser sufí (tasawuff) sin ser musulmán. No digo que sea imposible, por supuesto que lo es, pero no es lo tradicional. En nuestra tariqa (y en la gran mayoría que conozco) es requisito casi indispensable. Ser musulmán es ser muslim es decir seguir el islam e islam es literalmente sumisión a Lo Real, al Abosluto, a la Totalidad. Desde esta perspectiva no hay nada en la creación que no sea musulmán. UN abrazo y gracias

  7. La concepción del hombre como un microcosmos, es el punto de arranque que utiliza Ibn Arabi para su teoría del Hombre Universal o perfecto, que se corresponda dialécticamente con los cuatro principios del Intelecto Primero, la Materia Prima, el Alma Universal y la Naturaleza Universal. El cosmos y el hombre como microcosmos, pueden compararse a dos espejos que se reflejan recíprocamente. Por tanto el Hombre Universal es tanto arquetipo del hombre como del cosmos y encierra en sí el principio de todas las posibilidades del Universo. Pero en el Fusus, Ibn Arabi traslada esta concepción del puro plano metafísico al teológico y práctico, y considera que presenta una triple dimensión: 1.° Es el arquetipo de todas las posibilidades del universo. 2.° Es la persona perfecta, o sea el modelo de la vida espiritual del hombre que ha operado la perfección de la vida espiritual hasta alcanzar la unión con Dios. 3.° Es el arquetipo o logos eterno del Profeta, o sea, el modelo que luego realizará en su vida el Profeta Muhammad, fundador del Islam.

    De acuerdo con los principios genéricos del neoplatonismo musulmán, Ibn Arabi interpreta en dicho sentido neoplatónico el libro III del tratado De anima de Aristóteles, sin aportar, por lo general, novedad alguna respecto de dicha corriente, salvo en lo que constituye la principal doctrina místico-psicológica de Ibn Arabi: la teoría del éxtasis. La razón de esta peculiaridad es obvia: se trata de una consecuencia de su preocupación primordial y esencialmente sufi. Y el fin de toda la doctrina y el método sufies es alcanzar la Unión, lo que se consigue por medio de las vías y escuelas sufies, a través de una escala de perfección en la que es iniciado el «novicio» por sus «maestros», hasta poder seguir la vida espiritual por sí solo y culminarla en la Unión con Dios. De aquí que, en un sentido muy amplio, el carácter esencial de la experiencia extática consista en un proceso de autolimitación progresiva del campo de la conciencia. Nuestra conciencia va cerrándose lentamente a las cosas del mundo, para poder ir concentrándose en la vida interior, hasta poder alcanzar el recogimiento supremo: la sola idea de Dios. Partiendo de las criaturas, en ellas no se verá lo que tienen de tales, el ser meramente posibles, para contemplar tan sólo lo que tienen de ser, de luz, de Dios. Esto se consigue a través de un proceso que consta de seis grados, que vistos desde el lado del desasimiento del mundo, representan: 1.° Pérdida de la conciencia de los actos humanos. 2.° Pérdida de la conciencia de las facultades humanas. 3.° Pérdida de la conciencia de la personalidad humana. 4.° Pérdida de la conciencia de la acción de Dios en el hombre. 5.° Pérdida de la conciencia de la relación de Dios con el mundo. 6.° Pérdida de la conciencia de los atributos divinos. Vistos desde el lado del acercamiento a Dios, significan: 1.° Visión de los actos humanos como efectos de Dios. 2.° Visión de las facultades humanas como instrumentos de Dios. 3.° Sustitución de la propia personalidad humana por Dios. 4.° Visión teorética de Dios. 5.° Visión extática de Dios. 6.° Visión unitaria de Dios como Ser Absolutamente Simple.

  8. Ibn ‘Arabi[1], conocido como el “Maestro Más grande”, fue el más influyente de todos aquellos sufíes que emplearon el lenguaje de la filosofía para expresar las enseñanzas del Islam.
    http://www.nematollahi.com/revistasufi/leertex.php?articulo=67

    LA TRADICION HERMETICA
    Y RENE GUENON
    MIREIA VALLS
    1. PREFACIO

    «1 Un día que había comenzado a meditar sobre los seres, y que mi pensamiento volaba en las alturas mientras mis sentidos corporales estaban atados como les ocurre a aquellos a los que vence un pesado sueño traído por exceso de alimento o por una gran fatiga del cuerpo, me pareció que ante mí se aparecía un ser inmenso, más allá de cualquier medida definible que, llamándome por mi nombre, me dijo: –¿Qué es lo que quieres oír y ver, y aprender y conocer por el entendimiento?

    2 –¿Quién eres?, le pregunté. –Yo soy Poimandrés, respondió, el Noûs de la Soberaneidad Absoluta. Sé lo que quieres y estoy contigo dondequiera.

    3 Y yo dije: –Quiero ser instruido sobre los seres, comprender su naturaleza, conocer a Dios. ¡Cómo deseo saber!, dije. A su vez me respondió: –Guarda bien en tu mente todo lo que quieres aprender y yo te enseñaré.»

    Hermes Trismegisto, Poimandrés.

    http://symbolos.com/s23mirv1.htm

  9. http://symbolos.com/s23mirv1.htm
    RENE GUENON- TIEMPO CICLICO Y TRADICION

    No me interesan los debates, son de mentes profanas, la primera la servidora,, me importa el conocimiento, no las ilustraciones de quien es el mejor,o mejor tradición, y shaytanes, es de los de las cavernas, mucha cabeza y poco conocimiento, parece que usan los blogs, como lagos de barro.

  10. Frithjof Schuon

    Éste es el gran absurdo: que los hombres vivan sin fe y de una manera inhumanamente horizontal, en un mundo en el que, sin embargo, todo lo que ofrece la naturaleza testimonia de lo sobrenatural, del más allá, de lo divino; de la primavera eterna.

    La función cósmica, y más particularmente terrestre, de la belleza es actualizar en la criatura inteligente el recuerdo de las esencias, y abrir así la vía hacia la noche luminosa de la Esencia una e infinita.

    La gracia nos rodea infinitamente, y sólo nuestro endurecimiento nos hace impermeables a su irradiación, en sí omnipresente; es el alma la que está ausente, no la gracia.

    Lo sagrado es la presencia del centro en la periferia, de lo inmutable en el movimiento; la dignidad es esencialmente una expresión de ello, pues tambien en la dignidad el centro se manifiesta en el exterior, el corazón se transparenta en gestos. Lo sagrado introduce en las relatividades una cualidad de absoluto, confiere a cosas perecederas una textura de eternidad.

    Por una parte, hay que resignarse a encontrarse donde uno se encuentra, y, por otra, hay que hacer de este lugar un centro para el recuerdo de Dios; pues allí donde Dios es evocado, allí donde se manifiesta, allí está el centro. Por una parte, hay que resignarse a vivir en el momento en que uno vive, y, por otra, hay que hacer de este momento un presente eterno, lo que llega a ser todo presente por el recuerdo de Dios; pues cuando Dios es evocado, cuando se manifiesta, estamos en la eternidad.

    Frithjof Schuon:
    http://tradicionyespiritualidad.blogspot.com.es/2010/10/frithjof-schuon.html

  11. La tradición toda de los indios de América del Norte, exceptuados los del noroeste y de California y algunos del sudoeste, está contenida, desde el punto de vista del simbolismo geométrico, en la cruz inscrita en el círculo: el círculo corresponde al Cielo, mientras que la cruz indica las Cuatro Direcciones del Espacio y todos los demás cuaternarios del Universo; y también indica el temario vertical, Tierra, Hombre y Cielo, que sitúa en tres niveles el cuaternario horizontal. Podría decirse, además, que la sabiduría piel roja se basa, simbólicamente hablando, en los números «pitagóricos» cuatro y tres –el primero de los cuales es «horizontal», mientras que el segundo es «vertical»– y en su combinación, el número doce. Para describir esta «duodecimidad», podría decirse que está compuesta de tres cuaternarios horizontales situados uno sobre otro en un eje central o, más precisamente, de tres discos, en cada uno de los cuales hay la cruz horizontal de las cuatro direcciones. Estos tres grados se representan a veces en la forma de tres anillos pintados en el árbol de la Danza del Sol.(1)

    En el simbolismo de la cruz y el círculo, el círculo espacial y estático de la tierra se combina con el círculo temporal y dinámico del día o del cielo: el círculo puede ser el horizonte con los cuatro puntos cardinales si incluye la cruz, o puede ser el curso del sol con el amanecer, el día, el atardecer y la noche, o el año con la primavera, el verano, el otoño y el invierno.

    Y esto es importante: el hombre es el centro, tanto de las cuatro direcciones horizontales del espacio como del temario vertical de la jerarquía cósmica; en este último aspecto, se identifica con la Vida y es mediador entre la Tierra «bajo sus pies» y el Cielo «sobre su cabeza»;(2) o entre la inercia y la luz. En el primer aspecto es la Inteligencia, en la cual se reflejan y unen los cuatro cuartos, y se identifica entonces con el eje cósmico, el árbol del mundo. Es el calumet que une a todos los seres en una sola oración, a la vez que también es el Fuego central que señala el centro del mundo, y además (lo que viene a ser lo mismo) es en la pipa el ascua que transmuta en humo el tabaco o en Cielo la Tierra. El hombre, pues, se encuentra doblemente «en el centro»; en primer lugar en el plano horizontal, como Inteligencia y portavoz de todas las criaturas terrenas (que son fragmentarias respecto de él), y en segundo en el eje vertical, como mediador: él es el punto de encuentro de Tierra y Cielo, y en él están sintetizadas las posibilidades esenciales en este plano de existencia.

    Si la cabeza humana corresponde al Cielo y los pies representan la Tierra, la zona umbilical o la matriz representa al Hombre. El hombre es espíritu encarnado;(3) si fuese sólo materia, se identificaría con los pies; si fuese sólo espíritu, sería la cabeza, es decir, el Cielo; sería el Gran Espíritu. Pero el objeto de su existencia es estar en el centro: es ir más allá de la materia mientras está situado en ella, y realizar la luz, el Cielo, partiendo de ese nivel intermedio. Cierto es que las otras criaturas participan también de la vida, pero el hombre las sintetiza: él lleva en sí toda vida y por ello se convierte en el portavoz de toda vida, el eje vertical en el que la vida se abre al espíritu y donde se convierte en espíritu. En todas las criaturas terrenas, la inercia fría de la materia se convierte en calor, pero sólo en el hombre el calor se convierte en luz.

    Decíamos que las criaturas inferiores son fragmentarias, pero no tienen tan sólo ese aspecto «accidental» que permite al hombre matarlas y usarlas para su alimento; tienen también un aspecto «esencial» a causa de su simbolismo concreto por una parte y de su «anterioridad» por otra: creadas antes que el hombre, pueden manifestar algo del Origen Divino, y es ese aspecto lo que provoca a veces su veneración; en virtud de ese aspecto trascendente se manifiesta fácilmente el Gran Espíritu –en el mundo de los indios– a través de animales y plantas, e incluso a través de los grandes fenómenos de la Naturaleza, como el sol, la roca, el cielo o la tierra (4). La manifestación múltiple del Gran Espíritu, desde el punto de vista del simbolismo y de la acción celestial, equivale al Gran Espíritu; las cosas no son en sí mismas misterios, sino manifestaciones de misterios, y el Gran Espíritu, o el Gran Misterio,(5) las sintetiza en Su Unidad transcendente.

    * * *

    Una característica original deja tradición piel roja es que el elemento «profético», que en otros lugares cristaliza en escasos avatâras , está esparcido, por decirlo así, por todos los miembros de las tribus, sin abolir por ello las diferencias de grado y las manifestaciones cruciales. En cierto sentido, por sorprendente que pueda parecer, cada hombre es su propio profeta, que ha recibido su propia revelación, aunque naturalmente dentro del marco de la tradición general, que regula estrictamente las modalidades exteriores e incluso interiores de ese profetismo colectivo. Pero, repitámoslo, eso nunca podría impedir la existencia de revelaciones mayores, válidas para una colectividad tribal particular , o para todas, como es el caso del Calumet o de la Danza del Sol. El aparente «individualismo» del indio se explica por el papel espiritual del hombre como tal, de la persona libre y cualitativa, de las hazañas y el carácter; y también viene inspirado por la relación entre el individuo y la tribu, por una reciprocidad de dones, de deberes, de generosidad. Pero lo esencial, en ese contexto social, es la fidelidad a sí mismo, a la visión que uno mismo ha recibido, al pacto que uno mismo ha efectuado con una teofanía particular o, en otros términos, con la propia «medicina» o el propio «tótem».(6)

    Otro elemento característico del indio, que parece contradecirse con el anterior, es su «polisintetismo», es decir, su conciencia de la profunda homogeneidad del mundo creado y el sentido de la solidaridad universal que de ella resulta. Todas las criaturas, incluidas las plantas e incluso los minerales –y lo mismo cosas de la naturaleza como las estrellas o el viento– son hermanos; toda cosa está animada y cada cosa depende en cierto modo de todas las demás. El hombre, si bien es mediador en cierto aspecto, en otros aspectos no se opone al resto la creación. El indio, como toda la raza amarilla –porque el indio es mongoloide– vive en la naturaleza y nunca está separado de ella; psicológicamente, es como un samurai convertido en cazador o en nómada: su contemplatividad, en lo que tiene de más íntimo y exaltado, guarda sin duda relación con ese método intuitivo e inarticulado que es el Zen o, en otros aspectos, con la Naturaleza espiritualizada del Shinto. Entre las sabidurías del Viejo Mundo, acaso lo que más adecuadamente –y también más profundamente– exprese la actitud espiritual del «piel roja eterno» es el Bhagavad Gíta. El combate es un modus vivendi –querido por la naturaleza– al que se superpone una silenciosa e impasible contemplación en soledad virgen; en la enseñanza de Krishna hay una participación combativa, pero desapegada, en la corriente de las formas y, al propio tiempo, una contemplación que permanece en el centro con la incorruptibilidad de una roca.

    No es que ésta sea la manera como han sido siempre de hecho los indios –ninguna civilización ha sido capaz de realizar íntegramente su «ideal»–, sino cómo los quiere su tradición, y cómo han sido si nos referimos a sus elegidos ya sus mejores momentos, si puede decirse así.

    A la tradición piel roja se le suele hacer el reproche de que tiene una concepción inadecuada del otro mundo. Pero esa aparente laguna tiene aquí los mismos motivos que en el caso del Shintoísmo, que es parecido: en estas perspectivas no se hace sentir la necesidad de una escatología elaborada, porque el más allá lo garantiza la cualidad por decirlo así obligatoria e inevitable de esta vida; eso es lo que explica en ambas tradiciones su rigidez con respecto a la doctrina, las virtudes, el código dé honor y el sentido del deber. Tampoco debemos pasar por alto que, desde el punto de vista hindú y budista, la escatología de los semitas también es relativamente incompleta, pues parece aceptar, por un lado, la idea de un castigo casi absoluto para un acto, que es algo necesariamente relativo y, por otro, la idea de una eternidad que ha tenido comienzo. También aquí, como en el caso de la escatología piel roja y de la shintoísta, diremos que el Cielo no sólo tiene razones para hablar, sino que también puede tener razones para guardar silencio, según lo que requiera la naturaleza del receptáculo humano.

    El indio tradicional fue uno de los hombres más libres que quepa imaginar y, al propio tiempo, uno de los más atados: le pertenecían la amplia pradera, los bosques y las montañas; hablando desde el punto de vista práctico, su espacio vital no conocía límites; pero en ningún momento podía salirse de su universo religioso ni del papel que éste le imponía. Por una parte estaba encerrado en un espacio que era estrictamente simbólico –como si su credo hubiese cristalizado espacialmente a su alrededor–, y por otra se identificaba con el curso implacable de esa gran prueba que es la vida; nunca, ni en el tiempo ni en el espacio, abandonaba el indio el símbolo visible, que él representaba y vivía; podría decirse que lo sufría y la realizaba simultáneamente. y de esta combinación de libertad heroica y coacción divina derivaba su fascinante originalidad y esa grandeza, en parte guerrera, en parte sacerdotal, que –junto con otros factores como el culto al silencio y la impasibilidad– lo vinculan al samurai zen del Japón antiguo.

    NOTAS –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

    1.- Joseph Epes Brown, conocido por su estudio sobre la pipa sagrada, nos escribía una vez, con respecto a un chamán de la tribu cuervo: «Me ha explicado con perfecta claridad la metafísica de la Danza del Sol diciéndome, entre otras cosas, que el recinto representa el Universo: el árbol de vida en el centro es el eje, cuyas ramas se extienden hacia lo alto, más allá del universo, hasta el Infinito. En el tronco hay pintados tres anillos que representan los tres mundos: cuerpo, alma y espíritu, o lo «denso», lo «sutil» y lo «puro». El eje se encuentra en todas partes y, en consecuencia, pasa a través de cada ser; el objetivo último de la danza es retirarse de la periferia y acercarse al centro para identificarse con él»

    2.- Hartley Burr Alexander señala (en The World’s Rim Lincoln, Nebraska, University of Nebraska Press, 1953) que los indios dicen que el hombre, cuando se levanta al amanecer, mira instintivamente a la luz de la aurora que disipa la oscuridad, o sea hacia al este, y que esta dirección (en la que empiezan numerosos ritos indios ya la que se abren las tiendas y recintos) estará en consecuencia «frente» a él. El oeste se encontrará «detrás», el sur «a la derecha» y el norte «a la izquierda». Además, para un hombre de pie (y esa es la posición que lo distingue de los cuadrúpedos), el mundo sensible se divide en tres esferas, que igualmente se encuentran en la estructura del cuerpo humano: la tierra bajo sus pies, el cielo sobre su cabeza –o pies y cabeza– y el centro del cuerpo, el ombligo o zona de la matriz, símbolo de la vida.

    3.- Recordemos aquí esta fórmula: Et benedictus fructus ventris tui. El hombre terrenal vive en la matriz del macrocosmo y no en la cabeza celestial de éste.

    4.- El hijo del santo siux Alce Negro (cf. Black Elk Speaks, de John Neihardt, Nueva York, Washington Square Press, 1972 [Trad. esp.: Alce Negro Habla, Ediciones de la Tradición Unánime, José J. de Olañeta, Editor, Barcelona-Palma de Mallorca, 1988, y La Pipa Sagrada, de Joseph Epes Brown, Taurus Ediciones, Madrid, 1980)] nos recalcó que los indios no daban culto a rocas, árboles ni animales; pero, como el hombre fue creado únicamente después de todas las demás criaturas, a través de ellas puede y debe acercarse a Dios. Las siguientes palabras de otro siux (pronunciadas mientras paseábamos con él al pie de las estribaciones de las Black Hills) son muestra de la misma veneración por la naturaleza: «Ese es el Desfiladero del Bisonte. Por esa puerta solían venir en tropel las manadas de bisontes. Lo mismo que el Gran Espíritu hizo una Puerta por la que el hombre puede llegar a Él, así hizo también una puerta por la que los bisontes viniesen al hombre». El bisonte no es sólo un don de Dios para el sustento del hombre, también es un símbolo de la Palabra Divina y un instrumento de la Revelación. La Pipa Sagrada la trajo la Mujer Bisonte Blanco, bisonte celestial transformado en mujer. «Nuestra tradición –nos dijo un anciano cheyenne– es la misma que la de la Biblia; Dios es invisible, es puro Espíritu. El sol y la tierra no son Dios, pero son para nosotros como el padre y la madre.»

    5.- Hay lenguas indias en las que al Espíritu Divino se lo designa de manera completamente diferente, donde se habla, por ejemplo, del «Gran Poder Solar», pero la doctrina fundamental sigue siendo la misma.

    6.- Esta palabra. que se ha hecho convencional en el lenguaje de los blancos, se deriva del ojifbwey ototeman, «familia hermano-hermana de él». El animal totémico no carece de analogía con nuestro «ángel custodio»; además, no olvidemos que, en los Evangelios, el Espíritu Santo no desdeña aparecer en forma de paloma, y que fue la aparición de un ciervo milagroso lo que convirtió a San Huberto.

    ( Extraído de: «El Sol Emplumado», Frithjof Schuon, Olañeta edito
    http://www.sophia-perennis.com/espagnol/metafnatura.htm

  12. Esos ‘mandamientos’ (¡¿mandamientos?!) se parecen mucho a los aforismos que estaban escritos en las paredes del «Le Prieuré» (última residencia de Gurdjieff, cerca de París), según cuentan los que estuvieron.
    En un comentario se recuerda que el camino empieza con el ‘conócete a ti mismo’, con la observación de sí, Quizá valga la pena señalar que la primera prueba que el estudiante debe superar es la elección del maestro. Parece que siempre hay una correspondencia entre la categoría del maestro y la categoría del discípulo. Y es muy útil que el maestro esté vivo.
    un abrazo,
    Pere

  13. Pere, desde tu perspectiva, ya que maestro, ¿quien reconoce un maestro? ¿quien sabe que es y que necesita? Además vivo, es mejor empezar por lo que detallas más arriba, observarse y así, pues todos no vienen a currar en la misma religión, también vuestros sheikh dicen que sois sunnitas y seguis los valores del Profeta, pero el profeta no dijo diferencias entre hombres y mujeres, ni se proclamó Sunnita, al igual que vuestras oraciones y formas no son como el resto de musulmanes, y el profeta no dijo vuestros diker, ni que fuésemos a una tariqa, ni dijo sigan a los maestros, como tampoco dijo nada que fuese suyo para emplearlo con los creyentes como guía o sunna, ni estoy a favor ni en contra de lo que escribes, pero estas cosas son personales, de tu entender, de tu capacidad y experiencia, y no es la misma que para el resto de musulmanes..y sin entrar en contradicción contigo ni el resto, las tariqa no salen directamente del Profeta, sólo hay que hacer historia, nos gusta mucho por nuestra fuerza animal que enseña Gurdjieff que mencionáis, y esta disfruta fantaseando, y buscando el don de la importancia, y una es sumarle una historia inexistente a la tariqa el maestro, pues aún siendo cierto que no lo es, esto no te limpia los errores del corazón, al igual que aunque en el Corán diga Mohammad pedirá por su Umma no signifca literalmente esto, y sumando más también hace referencia en el Corán que en la resurrección se salvaran todos, pero¿cuando ocurrirá esto? realmente que quiere decir, ya que siendo así me acomodo a mi vida de celos envidias, protagonismos que estoy salvado Un placer saludos

  14. Gostaria de expressar que todos os caminhos levam a Deus, pois Dele tudo partiu, Que lhes escreve e a reencarnação de Gurdjieff, que esta despertando aqui em Brasil, não discutam se amem,

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