FELIZ CUMPLEAÑOS, MAWLANA SHEIJ NAZIM ADIL AL-HAQQANI

FELIZ CUMPLEAÑOS, MAWLANA SHEIJ NAZIM ADIL AL-HAQQANI QS
26 SHABAN 1340 H – 26 SHABAN 1433 H (93 Años)

Él es un Milagro de los Milagros de Allah, que camina sobre la tierra y se eleva hasta los Cielos. Él es un Secreto de los Secretos de Allah, que aparece en Su Divinidad y Existe en Su Existencia. Él es el Poseedor del Trono de la Guía, el que ha Revitalizado la Ley Divina, el Maestro de la Senda Sufí, el Constructor de la Verdad, el Guía del circulo, el Poema Lírico de Todos los Secretos. Él es el Maestro de los Santos y el Santo de los Maestros. Los Buscadores circunambulan la Kabah de Su Luz. Él es una Fuente que siempre mana, una Cascada que cae continuamente, un Río que siempre fluye, un Océano de olas inacabables, que rompen en infinitas orillas.

Él nació en Lárnaca, Chipre, el 23 de abril de 1922, un domingo, el 26 de Shaban de 1340 H. Su ascendencia por parte de padre tiene sus raíces en Sayiddina `Abdul Qadir Jilani, fundador de la Orden Qadiri. Su ascendencia por parte de madre se remonta a Sayiddina Jalaluddin Rumi, fundador de la Orden Mevlevi. Él es Hassani-Hussaini por sus ancestros, vinculado al Profeta mediante la Familia del Profeta. Recibió la Tariqat Qadiri de parte de su padre. De su madre, la Tariqat Mevlevi.

Durante su infancia en Chipre, él se sentaba con su abuelo, quien era un Sheij de la Tariqat Qadiri, para aprender su disciplina y su espiritualidad. Tempranamente aparecieron en él señales extraordinarias. Su conducta era perfecta: nunca peleó ni discutió con nadie. Permanecía siempre sonriente y paciente. Su abuelo de parte de padre y su abuelo de parte de madre le entrenaron en el camino espiritual.

De joven, se le rendía gran consideración a Sheij Nazim, debido a su inusualmente elevada estación espiritual. En Lárnaca, todo el mundo lo conocía, debido a que [desde] muy joven era capaz de aconsejar a la gente, y de predecir el futuro y revelarlo de manera espontánea. Desde los cinco años de edad, había veces en que su madre no podía encontrarlo. Después de buscar, lo solía encontrar, o bien en la mezquita, o bien en la tumba de Umm ul-Hiram (r), una Compañera del Profeta (s), cuya tumba tiene una mezquita adyacente. Los turistas van a su tumba en gran número, atraídos por el espectáculo de una roca suspendida en el espacio por encima de su tumba. Cuando su madre intentaba devolverlo a casa, él solía decir, «Déjame [quedar] aquí con Umm ul-Hiram, ella es uno de nuestros ancestros.» Con frecuencia se le veía hablando con Umm ul-Hiram, quien fue enterrada hace catorce siglos, escuchando y hablando a continuación, escuchando y respondiendo, como teniendo una conversación con ella. Si alguien le interrumpía, solía decir, «Déjame, estoy hablando con mi abuela, que está en esta tumba.» (La Cadena Dorada, por Mawlana Sheij Hisham Kabbani qs)

Autor: Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.

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