Mawlana en el jardín… bellísimo

BismilLah IrRahman IrRahim. El enlace del último vídeo de Mawlana. Tiene tanta luz…

 

http://www.saltanat.org/SaltanatTV/tabid/210/Default.aspx

Autor: Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.

4 opiniones en “Mawlana en el jardín… bellísimo”

  1. Ahmadou Bamba, fue el único que sin temer las consecuencias, se rebeló contra las autoridades coloniales. Exiliado y conducido por los soldados a pruebas insoportables, resistió incluso las balas que le habían sido destinadas y todo intento de acabar con él se volvía en contra de sus opresores. Nada, durante siete años de

    Qué fuerza es la que consiguen estos wali, que cuanta más oposición encuentran en su camino hacia Al-lâh, más se elevan en grados espirituales y menos les afecta el ataque de sus enemigos? Hay muchas historias preciosas, sobre la transformación del ser humano en wali (íntimo), pero sólo quería destacar en pocas palabras, la fuerza y valentía que manifiestan estos musulmanes en tiempos difíciles, de crisis o decadencia –acusados de “agitadores” rompiendo con el estereotipo actual–; cómo el islam es un camino de acción, y cómo Al-lâh dispone la revivificación y el reforzamiento del islam por Su causa. Y Al-lâh sabe más.

    El istislâm es un concepto que responde muy bien a la actitud de estos sufis. Es la rendición intensa; la entrega sin reservas; incondicional, y para ello se preparan los wali (por no seguir quemando el término “sufí”, tan tergiversado que ya no se sabe a quién o a qué nos referimos cuando se nombra con este calificativo)

    pruebas y torturas, de múltiples intentos de acabar con él
    logperturbarleamedrentarlo. Al contrario, y su influencia aumentó; no sólo el pueblo senegalés le esperaba y se reafirmaba, tomando más consciencia de su naturaleza islámica, sino que se extendió esta sensibilidad a Gabon y a Mauritania. Cuando fue devuelto a su tierra, el islam se había fortalecido y el tasawuf aportaba un qutb negro, africano, y con él nacía la tariqa muridiya, o de los murid (aspirantes), que se inician en la Vía. En Chechenia, aproximadamente durante la misma época, ocurría paralelamente otro hecho extraordinario: un grupo reducido de sufis ocuparon un puente, que sus enemigos no osaron atravesar. Estos muÿahidin resistieron allí recitando “la ilaha ilal-lâh”, y este acto impidió la derrota de este pueblo durante varios años.

    http://www.webislam.com/articulos/26969-hacia_la_intimidad_del_perfume_al_saboreo.html

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    Hacia la intimidad: del perfume al saboreo
    25/09/2003 – Autor: Yaratullah Monturiol – Fuente: Webislam

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    Yaratullah Monturiol
    Yaratullah Monturiol

    1. ¿Qué es tasawuf?

    -Cadena de transmisión (silsila).
    -Enseñanza: maestros.

    2. Tradición tasawuf: aportación al islam

    -Resistencia: colonialismo, islamofobia…
    -Revivificación del islam
    -“istislam”: rendición total.

    3. Requisitos del Maestro:

    -¿Sumisión al maestro?
    -Servicio (khadim, khidma).

    4. Fuerza del sufi: “la ilaha ila Al-lâh”.

    5. Comportamiento escuelas.

    6. Grados, niveles, estados (maqâm).

    7. Dzawq

    8. Herramientas

    9. Pseudo-sufismo

    10. Sufismo hoy:

    -Desviaciones, Nueva Era…
    -Relación sufismo – wahabismo – extremismo…
    -¿Alternativa al islam o vía de acercamiento?

    bismil-lâhi r-rahmâni r-rahîm

    El tasawuf consiste en esas operaciones internas, que van sacando fuera lo que llevas dentro; que van abriendo tu corazón, para que quepa Al-lâh: “No me abarcan ni los cielos ni la tierra, pero sí el corazón del ser humano que se confía en mi”. Es la apertura del pecho (sharh).

    Un impaciente preguntó al Al-Hallaÿ qué es el sufismo y él respondió: “No te atrevas con nosotros”.

    Cada tariqa tiene su propia versión sobre la silsila (cadena de transmisión) o isnâd, quees la genealogía de una información (de una cadena de transmisión); en lo que se apoya. Son compatibles, convergentes y ocurren en su proceso histórico, a partir de su etapa islámica, es decir, a partir de las enseñanzas de Muhammad (s.a.s). El es el Maestro en esta cadena de transmisión iniciativa.

    El profeta iletrado, sello de la profecía, que empieza con Adam, (a.s) y sigue con todos los mensajeros que Al-lâh envía a todos los pueblos, se llamen como se llamen, con libro o sin libro (más de tres mil, de los cuales, el Corán sólo menciona a unos pocos); hasta llegar a la culminación del mensaje con la última revelación, que no contradice sino que completa, aúna, reúne, funde universalmente lo que ha llegado de Al-lâh a la humanidad, para que recuerde, para que no olvide… A Muhammad le desciende la revelación: el Corán, que tiene tres nombres principales: umm al kitab Madre del Libro; insondable, increado; origen maternal del universo. Al qur’ân Recitación – revelación auditiva; descendida al cuerpo del profeta. Al furqân Discernimiento; ley; simboliza los Atributos divinos (mundo sensible); distinción primigenia descendida sobre el profeta. Nuestra tradición nos dice que el Corán tiene un significado externo y otro interno. Se dice también que tiene siete niveles de significado (7, nº simbólico). Yilani: “Al-lâh reveló el Corán en diez capas de significado oculto. Cada sucesivo significado, es más beneficioso que el anterior, porque se halla más cerca de la Fuente”. Hay varias dimensiones en su lenguaje, en su repercusión, en lo que nos desvela cuando nos sumergimos en su profundidad oceánica.

    Muhammad (s.a.s) es pues, el ejemplo, “el Corán andante”; pero no sólo por su comportamiento físicamente como hombre que se reconoce imperfecto (“sólo soy un hombre”), que se equivoca, que pide consejo sobre qué hacer constantemente, que no sufre de soberbia sino que demuestra modestia, humildad, porque se da cuenta de que no puede abarcarlo todo, porque a menudo no sabe cómo responder a las necesidades de su comunidad y las situaciones le sobrepasan; porque no tiene el control de las cosas y no puede prever las consecuencias ni los resultados de sus obras. El está vacío de prejuicios, conjeturas, teorías académicas que obstaculicen su misión: para ser deposito del mensaje revelado es necesaria esa vacuidad; esa inocencia; ese recipiente pulido de toda adherencia; despojado de todo interés personal o egoísmo, se deja invadir por la Presencia. En este otro nivel, sí llega al estado del insân kamil, del ser humano en su plenitud. Constituye la unidad interna de todas las criaturas. Una transposición de lo individual a lo universal. “Kamal” no significa “perfección” sino “infinitud”; es el ideal humano, prototipo eterno, ilimitado y divino de todos los seres: “Como la faz de Al-lâh en las criaturas”. Es la luz muhammadiana, que inunda a toda la humanidad desde antes de Adam (a.s); el de la apertura del pecho (as-sharh). Por eso digo que no es en un plano estrictamente físico ni en un momento histórico concreto, definido en un contexto determinado lo que nos aporta Muhammad (s.a.s), sino todo lo contrario: irradia y trasciende a un nivel intemporal e infinito en el espacio. Es desde este enfoque que se confirma el hadiz qudsi: “He creado el universo por ti”. Este es un signo más fuerte que las palabras.

    Muhammad, médico de los corazones, es el hilo conductor por el cual, Al-lâh nos mantiene vinculados al resto de Su creación; que es la razón de la segunda parte de la shahada: “Muhammad ar-rasulul-lâh”. Esto nos tiene conectados al prójimo, a la vida y nos empuja a la acción.

    Un discípulo que ha inspirado claramente esta vía y que ha iniciado una silsila, a nivel de práctica y extendida geográficamente por zonas muy definidas, que se expresan y definen como escuelas shía, es ‘Ali (r.a), yerno del profeta, marido de Fatima, padre de Hasan y Husein, cuarto califa, asesinado (shahid), es discípulo de Muhammad y compañero (sahaba). De ‘Ali deriva pues, otra cadena de transmisión que hay que tener en cuenta: su aportación a la Vía del tasawuf o “irfân”, como se llama en la escuela shía. ‘Irfân viene de la misma raíz que ma’rifa; es reconocer lo que se supone que hay que conocer. El conocimiento de aquello que hemos olvidado en el proceso de constituirnos en seres particulares y de lo que nos podemos reapropiar, recordando (dikr). Evidentemente las dos cadenas de transmisión (sisila) son auténticas y por cierto, coinciden curiosamente en muchas de sus prácticas y enseñanzas. Quiero decir que, el sunismo y el shiísmo difieren y se alejan sobre todo, en lo que se mantiene al margen del tasawuf – irfân, pero hay grandes similitudes en lo que se refiere a la Vía.

    Hay una silsila de transmisión anterior, que creo importante tener en cuenta. El Corán Karim contiene dos referencias esenciales en la base del sufismo; además de varias suras emblemáticas en el sentido que se le puede dar –entre otros– a las palabras, que no se limitan nunca a una sola interpretación. Pero, para ser concisos, nos debemos remitir a las ayat que hablan del Pacto de Hudayiba Muhammad se reunió con sus compañeros bajo una acacia y les tomó juramento a cada uno de ellos. El “Pacto del Arbol” se conoce como baia’at ar-ridwân o “Pacto de la satisfacción de Al-lâh; y a las que explican la influencia de otro Sheij que aparece en el Corán, en la sura de la Caverna: Al Jidr (el Verde). Es el símbolo del maestro espiritual. No es un nombre en concreto, por lo se le atribuyen diversas interpretaciones. Simboliza la sabiduría perenne y la intuición mística más profunda accesible al ser humano, inmortal por haber bebido en la Fuente de la Vida. Es “la iniciación”, “la vida”.

    ¿Quién es este personaje, que se le aparece a saydina Musa (a.s) y le hace pasar por una vía de iniciación, con pruebas que, como el Maestro le demuestra: “no tendrá paciencia para soportar”? Esa “falta de paciencia” significa que, un profeta de su envergadura no es capaz en muchos casos de comprender lo que ocurre, mas que en su forma aparente. Es decir, lo que parece evidente, es sólo la dimensión más superficial de lo que acontece. Pero al Jidr (el Verde) tiene una misión respecto a Moisés: desvelar ese otro sentido, más profundo y no perceptible para el profeta (a.s), hasta que se le quita la venda de los ojos. ¿Qué quiere decir esto? Se podrían escribir extensos tratados que estudiasen el vasto contenido de esta enseñanza, pero básicamente:

    1º La “evidencia”; lo que se nos aparece como obvio y sin lugar a dudas, por el hecho de mostrarse visible y “claramente”, puede convertirse –desde la perspectiva de la Vía– en un velo; que eclipsa la realidad o la trascendencia real del hecho en sí… ¡En esto hay una señal!

    2º El Corán pone de manifiesto que hay una Razón-Conocimiento (aql), oculto tras lo evidente y visible; que para la “Visión interior”, hay que penetrar en lo insondable: Al-lâh es al-Basir y Az-Zahir; y que este conocimiento superior, o que va más allá, se eleva por encima de la comprensión común de las cosas y traslada la inteligencia a otro estado, en el que no es el intelecto el que actúa, sino la ma’rifa. En este grado, la visión interior “capta” el mensaje que se transmite por esta vía que, de alguna forma, despierta a otros mundos, a otra vida que sucede, a menudo, al margen de la consciencia mundana más simple.

    Eso no significa en absoluto, un “misticismo” alejado de la cotidiana realidad; ni una “élite”, como se define en ciertos “círculos sufís” (que de esto ya hablaremos); que se “consagra” al mundo espiritual y vive flotando fuera de la vida y ajeno al mundo. Muy al contrario, viajar por este camino asombroso, lleno de señales y experiencias, implica un compromiso con la vida, con el cuerpo, con lo meramente físico, de plena entrega, de dedicación y disfrute; pues es, a través de esa copa, de ese cuerpo que contiene y recoge la inspiración y el aliento que nos mueve; a través de ese recipiente que somos, como receptáculos de luz; que se puede trascender en el “sirata l-mustaqim” “recto”, “ascendente”. Siempre desde ese vínculo con las cosas, con lo que podemos tocar, ver o saborear, nunca desde una dimensión que pierda la consciencia de nuestra percepción física, o incapacitando los sentidos (no en todas las etapas y estados, pero sí a lo largo de nuestra vida).

    Como decía, Al Jidr es el sheij que muestra el Corán. Se le atribuyen otros nombres varios al “Verde”. Algunas tendencias apuntan a decir que se trata de Ilyas (a.s); otros aseguran que Al Jidr es Muhammad. A algunos se les aparece como qutb; por ejemplo al gran maestro Ibn Arabi, que explica en sus relatos haber coincidido con Al Jidr en tres ocasiones… Y muchos iniciados en el islam interior, que aparentemente no gozan de las enseñanzas de algún sheij en particular, o no se definen miembros de una tariqa concreta, o de una sola, se dice que son discípulos directos de Al Jidr, y tiene mucho sentido, puesto que es la referencia coránica que da más luz al tema.

    Hay algo que se olvida con frecuencia del sufismo, quizá por que sobre todo últimamente, se intenta disfrazarlo de otra cosa, pero al contrario de lo que se pretende nunca fue –quizá se consiga al final, pero sólo sería adulterando sus principios y su esencia– nunca fue –digo– una fórmula para apaciguar “amansar” a los musulmanes; no es el lado “bueno” o “pacífico” del islam; no es sistemáticamente un método anti-violencia, ideológicamente hablando; ni un sistema para calmar los ánimos y minimizar la acción o la capacidad de reacción de los pueblos. Y no digo esto para encontrar alguna “pega” a lo que parecía solucionar para muchos, el miedo a la “sublevación” o “revolución islámica”; sino por respeto, a tantos sufis que han luchado, defendido, resistido, con diversas “armas”: en las trincheras, en las montañas, en el desierto, en el mar; con sables, rifles, piedras, o simplemente “la ilaha ila Al-lâh”, que es el arma más potente… Contra la explotación, la esclavitud, la tiranía de reyes y sultanes; “¿quién es el rey?” nos pregunta Al-lâh en un hadiz, y sobre todo, durante la época de la colonización: el sheij Tijani Abdel Qader hizo el ÿihad armado. Ahmadou Bamba tuvo su ÿihad al akbar: No precisó armas contra los colonos franceses que pretendían eliminar el islam en Senegal. En ese momento, todos los sheijs y líderes espirituales se sometían –al menos de palabra– al ejército galo, renunciando a reconocerse musulmanes públicamente, para no perder la vida. Ahmadou Bamba, fue el único que sin temer las consecuencias, se rebeló contra las autoridades coloniales. Exiliado y conducido por los soldados a pruebas insoportables, resistió incluso las balas que le habían sido destinadas y todo intento de acabar con él se volvía en contra de sus opresores. Nada, durante siete años de pruebas y torturas, de múltiples intentos de acabar con él, logró perturbarle ni amedrentarlo. Al contrario, y su influencia aumentó; no sólo el pueblo senegalés le esperaba y se reafirmaba, tomando más consciencia de su naturaleza islámica, sino que se extendió esta sensibilidad a Gabon y a Mauritania. Cuando fue devuelto a su tierra, el islam se había fortalecido y el tasawuf aportaba un qutb negro, africano, y con él nacía la tariqa muridiya, o de los murid (aspirantes), que se inician en la Vía. En Chechenia, aproximadamente durante la misma época, ocurría paralelamente otro hecho extraordinario: un grupo reducido de sufis ocuparon un puente, que sus enemigos no osaron atravesar. Estos muÿahidin resistieron allí recitando “la ilaha ilal-lâh”, y este acto impidió la derrota de este pueblo durante varios años.

    ¿Qué fuerza es la que consiguen estos wali, que cuanta más oposición encuentran en su camino hacia Al-lâh, más se elevan en grados espirituales y menos les afecta el ataque de sus enemigos? Hay muchas historias preciosas, sobre la transformación del ser humano en wali (íntimo), pero sólo quería destacar en pocas palabras, la fuerza y valentía que manifiestan estos musulmanes en tiempos difíciles, de crisis o decadencia –acusados de “agitadores” rompiendo con el estereotipo actual–; cómo el islam es un camino de acción, y cómo Al-lâh dispone la revivificación y el reforzamiento del islam por Su causa. Y Al-lâh sabe más.

    El istislâm es un concepto que responde muy bien a la actitud de estos sufis. Es la rendición intensa; la entrega sin reservas; incondicional, y para ello se preparan los wali (por no seguir quemando el término “sufí”, tan tergiversado que ya no se sabe a quién o a qué nos referimos cuando se nombra con este calificativo).

    Hay un du’a (invocación), que podría ayudar a entender, qué tipo de entrega es la de estos queridos de Al-lâh: hasbiya lahu la ilaha ila huwa alaihi tawakkaltu rabbul ‘arshi l’azim. Dice que el wali ante la Majestad de Al-lâh claudica; que se confía completamente, sin miedo ni condiciones ni reservas, a lo Único que se da por entero y que se somete sin dudarlo, a la voluntad del que sustenta y sostiene el universo; que le ofrece su propio destino y para ello se compromete en un Pacto, que le lleva más lejos en su sumisión al decreto divino, que nunca antes. Por ello consigue baraka (influencia) Una magia benéfica que aprovecha al que la recibe. Emana de ciertos objetos, lugares, momentos. El Corán tiene baraka “el Libro que te revelamos es mubarak” sus letras, pronunciación, sonido… pero también los olivos, palmeras, algunas piedras, grutas, montañas. El agua es baraka (lluvia, manantiales, ríos…) Alberca: es un depósito de agua en medio del campo (al-birka). La baraka se puede beber, comer, tocar, ver, besar o sentir. Se transmite y âmana de Al-lâh; también Su amor (difícil de definir, pero expresado coránicamente en múltiples ayat), y grados ¡claro! en su crecimiento y desarrollo espiritual. Pero no es éste el “camino fácil”, ni una vía para todos. No se le exige a todo musulmán o musulmana que se inicie en él, pues el istislâm exige más entrega y compromiso que el islam en sí.

    Ya que estamos en este tema de la sumisión, expresaré muy brevemente mi repulsa a toda “sumisión” a cualquiera que se haga llamar “sheij” o “maestro”, del que no obtenga el discípulo en su relación con él, reforzamiento y pulimiento de su personalidad o perfeccionamiento de su carácter, como en la metáfora que explica este vínculo: “que se pone en las manos de su maestro, como el cadáver en manos del que lo lava”. Este “dejarse llevar”, tiene que implicar para el aspirante un crecimiento, que le muestre en su proceso un avance, una ascensión espiritual, un vencimiento de obstáculos, gracias al apoyo y ayuda del maestro o de quien, al menos durante un período de tiempo, le va a aportar una enseñanza, o carisma, que no hubiera sido capaz de elaborar por sí solo. Un falso maestro sería el que, en vez de esto (reforzar la voluntad del murid y alentarle e inspirarle en su iniciación), se la arrebate y pretenda retrasar su evolución o aprovecharse de su lealtad. Muchas contradicciones en este tema…,Hoy en día, se han convertido algunos de estos presuntos “sheijs” en “gurús”, que ponen a los discípulos a su servicio; cuando es al revés: es el Maestro el que se pone al servicio del aspirante.

    Los requisitos que debe reunir un maestro, son distintos en cada caso y no vamos a catalogar teóricamente, algo que rompe constantemente cualquier esquema y que se ha forjado, desde siempre excepcionalmente; pues no se pueden describir las cosas indescriptibles ni explicar lo inexplicable. Esto no quita que podamos hablar de lo que sí está claro, en general, sin entrar en peculiaridades difíciles de argumentar.

    Una de las características que mueven al auténtico sheij es el servicio. “Qidma” es el trabajo que se realiza desde este camino de servicio, para la comunidad, para la humanidad, o para toda la creación. Algún qutb se ha llamado a sí mismo “Qadim Rasul” (servidor del profeta). Este concepto de servicio, es lo que distingue a un maestro del que no lo es, entre otras particularidades. El Maestro sirve al murid.

    La fuerza del sufi está en “la ilaha ila Al-lâh”. Se dice en nuestra tradición, que si todo lo que hay en el universo se pusiera en un plato de la balanza, y en el otro lado esto: “la ilaha ila Al-lâh”; esto último pesaría más. El Profeta (s.a.s) dijo: “¿Habéis oído de una ciudad que tiene un lado sobre la tierra y otro sobre el mar? Pues antes de la Ultima Hora la atacarán setenta mil de los hijos de Isháq y cuando la sitien no lucharán con armas ni con flechas; dirán: “La iláha il-la Al-láh y Al-láhu-ákbar, y caerá una de las partes que están sobre la tierra. Después dirán por segunda vez: “La iláha il-la Al-láh y Al-láhu-ákbar” y caerá la otra. Después dirán por tercera vez: “La iláha il-la Al-láh y Al-láhu-ákbar” y se les abrirá entonces y entrarán”.

    Es una bella forma de expresar la fuerza que tiene, y ésa fuerza es utilizada muy conscientemente por ser reconocidos sus resultados, aunque indescriptible su connotación (a nivel cósmico) y también incalculable. Como veis, reina un gran sentido práctico y realista en islam, e incluso en su faceta más compleja. Los “añadidos” o “prácticas innovadoras” para profundizar en la vía no son adornos, parafernalia, o entretenimientos banales, y todo tiene su razón de ser; aunque no haya transparencia a simple vista… Lo cual, no quiere decir que todo lo que se hace (atribuido al sufismo o a un comportamiento sufi) sea razonable (de esto ya hablaré…).

    Las escuelas o tariqas (tariq: camino) enseñan, según el comportamiento o las obras de sus iniciados o de sus fundadores, una forma de expresar o transmitir, desde un punto de vista: estético (del que ve por el ojo lo que se le muestra; se guía o interpreta qué es aquello según lo percibe en una primera impresión); o práctico (del que, después de una primera impresión, se adentra en los significados y señales que recibe o percibe a más largo plazo o progresivamente y le inician en este proceso gradual, descubriéndole cosas del No-Visto…

    Estéticamente, hay sheijs, prácticas y escuelas con comportamientos que resultan chocantes, incomprensibles o incluso se podrían juzgar precipitadamente o desde un enfoque superficial, contrarios a los principios islámicos; como en el caso de la malamatiya, o los baye-fall, u otros. Pero estas escuelas auténticas, de apariencia extravagante o rayando la impostura, gozan-sufren de su idiosincrasia, como velo de protección. Es decir, Al-lâh otorga dones ocultos y belleza a algunos de sus íntimos, que obtienen Su celosía y por ello, los oculta del interés o de la mirada de la mayoría, con un velo de apariencia grotesca, desagradable o vehemente, que hace que teman acercárseles. Con ello, también les libra de la arrogancia, de la admiración y honores que les proporcionaría la gente si pudiera vislumbrar algo de lo que llevan dentro algunos de esos wali (locos de Al-lâh) y de la atracción por los placeres mundanos que ellos pueden sentir si no son rechazados y marginados, que les distraen y debilitan en su tarea. Esto es un makr (ardid) de Al-lâh. Con ello, algunos misterios desvelados por estos ebrios de Al-lâh, gracias a su comportamiento extraño y a menudo inaceptable, no serán tomados en serio y permanecerán “guardados” o “secretos” en general, con excepción de unos pocos que permanecen atentos a sus “avisos” a pesar de su mala reputación.

    Alguien criticaba –con cierta razón– no hace mucho, la consideración en el sufismo de que existan unos “elegidos” una “élite” y un “secretismo” que dejaban al común de los mortales al margen de ciertas sabidurías, de una forma “clasista”, que privaba de gozar de los mismos privilegios espirituales a todos. Así parece a simple vista; más aún cuando se abusa de estas consideraciones y se pretende jugar a “ser” espiritualmente lo que no se “es”. Pero cuando esto va en serio; o sea, cuando hay buscadores que encuentran; un Sustentador y Creador que ve, oye, sabe y guía; que es Wadûd, quiere, custodia y protege ciertos asuntos; que es el Basir y el Zahir, y que sostiene a todas Sus criaturas en su multiplicidad, con variaciones en sus atributos y cualidades y en su diversidad… Este, que está por encima de lo que se Le atribuye y sabe más, que provee y rige el orden del universo, posee velos que no nos dejan ver; que son una protección contra la ceguera, y le da a cada uno en su momento; lo que ha sido decretado para él: ni más ni menos.

    No tiene que estar todo el mundo preparado siempre para soportar cualquier cosa; ni hay que suponer que cuando se deposita un secreto en alguien, o algunos comparten algo que les ha sido desvelado, ése depósito no signifique una responsabilidad tremenda o difícil de resistir. ¿Es lo mismo la flor que la abeja? ¿Tiene celos la montaña del movimiento del mar, o el mar de la quietud de la montaña? ¿Se cuestiona su misión la nube, esclavizada por el viento? ¿Sirve de algo resistirse a lo que ya ha sido decretado? ¿Está en las mismas condiciones la serpiente cuando está cambiando su piel que cuando está perfectamente envuelta en su corteza? ¿Necesita las alas el capullo de seda antes de convertirse en mariposa?

    Al-lâh es creación continua y crea ángeles continuamente; todo se transforma, muta, y los estados espirituales y las formas de aprendizaje y crecimiento personal o colectivo… todo está vivo y se renueva a cada instante. Ayyam Al-lâh “los siete días de Al-lâh es la actualidad divina: Cada día ¡actúa! y se manifiesta de una forma admirable, nos dice la sura ar Rahmân. Dice Ibn ‘Arabi: “Todo lo que pasa inadvertido bajo el aspecto de lo manifestado, aparece bajo el aspecto oculto. Nada ha pasado de largo. La esencia es única”. Y también: “Búscate a ti mismo en todo: quizá así conozcas tu destino, lugar y límite de tu grado (la forma de tu personalidad)”. “Y aunque tú hables en voz alta, ciertamente él sabe lo secreto y lo que se encuentra en lo más oculto” (Ta- ha, 20:7). Hadiz: “El hombre es Mi secreto y Yo soy el secreto del hombre”. “Los secretos son los que circunvalan alrededor de tu corazón; ellos son como el cuerpo circunvalando la Ka’ba” (Ibn Arabi). “Has de saber que en el corazón del wali discurren cada día setenta mil secretos de Mi majestad que nunca retornan a Él. Si se revelara tan sólo uno de tales secretos a quien no ha alcanzado esta morada, su desvelación le consumiría” (Ibn Arabi).

    “Cada uno de nosotros tiene un maqâm determinado”
    (as-saffât, 164)

    Maqâm o maqamât (pl.), son estados o moradas en lo que se ha dado en llamar la “escalada espiritual del murid” (mi’râÿ), hacia la Presencia de Al-lâh (al-hadra al ilâhía). ‘Ali habla de algunos maqâmat, como bases de un camino espiritual: sabr capacidad de mantener la cortesía en medio de la calamidad; certeza, justicia, esfuerzo. Para el imam Al Yilani, los maqâmat están todos estrechamente vinculados entre sí. Según él hay siete: 1º muÿa hada (esfuerzo); 2º tawákkul (abandonarse en Al-lâh); 3º husn al juluq (comportamiento noble); 4º shukr (gratitud); 5º sabr (paciencia); 6º ridâ (satisfacción); 7º sidq (sinceridad).

    Dzawq es un término básico en lo que estamos tratando. No hay sufismo sin sabor, sin paladeo. Podríamos decir que éste es el sentido más intenso o significativo en la percepción de los signos, aunque todos lo son. ¿Qué significa el “gusto” en este tema? Algo muy sencillo y fácil de entender. Si no has probado el sabor de la miel, no sirve de nada que intenten explicarte cómo sabe. ¿Parecido al azúcar? ¿Sensación pegajosa? ¿El gusto se concentra en la punta de la lengua? ¡Nada es suficiente para que comprendas su sabor sin probarlo! En la Vía íntima del islam ocurre lo mismo: son asuntos que se pierden en atajos explicativos, cuando su auténtico sendero es la paciencia, la voluntad y la experiencia. Y no quiero decir con esto que la experiencia en esta vía, sea necesariamente “dulce como la miel”, puede ser “amarga como la hiel” y eso ocurre también, tarde o temprano. Dice Muhammad que “quien ha probado el sabor de la sensibilidad espiritual está satisfecho de su rabb”. Ese sabor es el “dzauq”, pero la satisfacción que produce ese sabor es la ridâ.

    He amenazado todo el tiempo de que hablaría más tarde sobre el “pseudo-sufismo”. Es inevitable que lo haga, porque hay un gran abuso sobre este término actualmente, pero ya a principios del s.XX Ahmadou Bamba ya pronunciaba sobre ciertos sheijs, de este modo:

    “Es un hecho evidente que la mayoría de los “sheijs” de nuestro tiempo son falsos y pícaros. Hay entre ellos, los propensos a dominar, buscando sin escrúpulos, espíritus que subyugar para ascender. Estos astutos hipócritas, disfrazados de perfección y santidad, abruman a la gente con sus diversas formas de relacionarse. Si te llega otro sheij, se pone celoso y se encoleriza; se ensombrece e irrita, cuando en tu búsqueda de un guía con luz, tu elección te lleva a otro que no sea él. Cuando se critica a alguien, de quien todos conocen su intimidad con Al-lâh, se deleita escuchando y su cara resplandece. Sólo le complace ser alabado y ensalzado entre los humanos. ¡Desgraciado! si fuera honesto, no tendría otro objetivo que ayudar al aspirante. Le complacería verlo bien atendido, donde fuera y con quien fuera; no le contrariaría que le dejara. Los llamados “líderes religiosos” de este tipo, se basan en el mercantilismo, buscando un provecho material. Hay que huir de ellos. Al “sheij” que se cree por encima de los demás, no hay que seguirle; aléjate de su vecindad, tú que eres un auténtico murid. El célebre proverbio referente a la envidia encierra una sabiduría, que es: ‘un envidioso nunca es noble (carácter)’. Verás a estos líderes religiosos, aparentando saber algo, sedientos de fortuna y prestigio; lejos de los auténticos wali, que sólo buscan la cercanía de Al-lâh. Estos empresarios, evocan con la lengua lo que queda lejos de su corazón. Desconfía de ellos y mientras no encuentres a un auténtico Maestro, conténtate con lo que los antiguos wali han dejado en sus escritos. Te aconsejo que no seas ni extremista ni limitado; que te quedes en el término medio siguiendo la tradición profética. No confíes en cualquiera que se presente bajo la apariencia de un sheij de nuestro tiempo. Puede que llegues a despreciar a alguien digno de todos los honores. No desestimes a un wali (íntimo), por causa de su humilde forma de vestir, o porque haya abandonado el cuidado de su aspecto; pues los hay llenos de luz y de secretos divinos. Y hay hombres, ensalzados a los ojos del mundo, con un reconocido prestigio, extendido por doquier, pero que si los ves entre los que se acercan a Al-lâh, te darás cuenta de que están más cerca del mono. La lucidez de la gente no la rebaja, ni los celos de los ilustrados, ni la ignorancia de los idiotas. El auténtico conocimiento no lleva al misticismo hipócrita; ni es aquél que se aprende por el placer de dominar; ni el que se busca con la intención de mantener a los hermanos en actitud servil; ni un medio para sustraer bienes a otros o atesorar riqueza ¡no! el conocimiento útil, es el que hace conocer al ser humano sus propios defectos claramente, e incita a la honestidad, al amor a la verdad, a la meditación, reflexión y rigor en la conducta; que incita a relacionarse con los hermanos, sin abandonarles. Pero esta ciencia, es una luz que reside en el corazón”.

    Hoy las desviaciones son muy habituales y encontramos mucha gente con inquietud espiritual y sed de saber, envueltas en corrientes esotéricas de fácil acceso, en donde se les promete que beberán de la copa de la felicidad sin ningún compromiso por su parte. Terapias de relajación y meditación (tan necesarias en nuestras vidas stressantes), una estética que mezcla todo tipo de orientalismo con fórmulas mágicas, supersticiones, teorías y/o prácticas chamánicas, hindús, budistas, ahora empiezan con fuerza las sufís… o lo que se tercie! todo el mundo necesita canalizar su energía y hacer un buen uso de ella sin desperdiciarla, sin desquiciarse, para no volverse loco y recurre a todo tipo de “técnicas” para lograrlo. Este gran negocio de Nueva Era, lleno de superchería, de estafadores y aficionados a ciertas materias que se fingen expertos, explotan la ingenuidad y la necesidad; la sinceridad y las buenas intenciones con las que la gente se acerca a ellos, y hacen que, lo que empieza siendo confianza y respeto hacia la espiritualidad o la tradición espiritual, que ha sobrevivido desde el principio de la humanidad hasta hoy, acabe siendo rechazada y despreciada, por el abuso y la falsedad que muchos “profesionales esotéricos” representan, porque así nos lo han demostrado… En esto, no quiero quedarme corta; en ambientes “sufís” proliferan seductores y vampiros…

    Es cierto que la relación con los extremismos islámicos y el sufismo, siempre ha sido imposible. La apertura a lo más trascendente y profundo, está reñida con la beligerancia de los inmovilistas que pretenden hacer del islam una doctrina y de su propia interpretación, una verdad absoluta. Antiguamente ya fueron condenados, censurados, asesinados o prohibidos algunos sufis por estos inquisidores; pero es curioso que el wahabismo (máximo enemigo actual del sufismo, paralelamente a los propios pseudo-sufis, que le perjudican tanto o más), siendo una escuela “moderna” (s. XIX) acuse de bida’ (innovación) a la tradición del tasawuf, que se remite a la época del profeta, aunque no fue reconocida con nombre y terminología específicas hasta el s. XI. Rumi: “Cada vez que un juez injusto toma la pluma, hay un Mansûr que muere en el cadalso”.

    ¿Se está considerando actualmente el sufismo como una alternativa al islam? Probablemente, muchos se sientan atraídos por lo que propone o parece proponer, más que por el islam en sí, ya que se ha generado durante siglos, un sentimiento de odio y rechazo, difícil de superar, además de un “temor” que inspira el “musulmán” que no inspira el “sufí”. Llegar a esto es muy peligroso, porque quiere decir que no sólo se han pervertido los conceptos y el lenguaje, sino la esencia de las cosas.

    El sufismo es uno de los frutos del islam y estos frutos tienen un origen, una raíz. Si se ha entendido alguna cosilla de lo que intentaba torpemente decir, se habrá visto que se trata de un trabajo de profundización. ¿Cómo vamos a profundizar en el sufismo, prescindiendo de la raíz?

    El “dzauq”, el sabor que citaba anteriormente; el paladeo, es beber de la Fuente. La Fuente es islam. Las prácticas son islam. Los sufis son muslims. El objetivo (porque no es una técnica para estar bien, a gusto), la meta es Al-lâh; la causa es Al-lâh; lo que se pronuncia en el dikr es el Nombre o los Nombres de Al-lâh. Y hay un pacto, un compromiso que se paga. Quien busque un “camino fácil” que sepa que este camino, esta vía lo sobrepasa.

    Que ¿quizá no haya que ser tan exigente y que esta propuesta puede provocar un acercamiento sincero y profundo, hacia Lo que no se podría llegar de otro modo? Quizá sí; ojalá.

    Hay herramientas utilizadas en las tariqas, de forma común: lo que es imprescindible es el dikr, que consiste en recordar y repetir palabras o frases que suelen provocar un estado de consciencia, en el que ha quedado fuera de uno mismo todo lo que no es Al-lâh. Desapego de lo que nos aferra al mundo; se entra en una dimensión en la que sólo queda Al-lâh, o al menos Su recuerdo o Su Nombre, cambia el estado de los corazones, y la atmósfera del lugar donde se realiza el dikr. Es acercarse a Al-lâh. La hadra es un dikr más fuerte y contundente, que se hace siempre en comunidad, con movimientos que acompañan lo que se pronuncia en el dikr, rítmicamente. Hadra significa “presencia” o “comparecencia”. En esta repetición sincopada se puede llegar fácilmente a un tránsito de transtorno de conciencia, en el que se genera una dinámica energética muy intensa, de profundo alcance. Aparentemente los “éxtasis” son provocados por trances hipnóticos, causados por una hiper-ventilación, que puede manifestarse en convulsiones, temblores, desmayos, rigidez de los miembros, simples hormigueos, estallido de lágrimas o gritos, ¡o nada de eso! pero los participantes de la hadra entregados y sin cohibirse, perciben, como mínimo, un efecto de “purga”, algo que libera, limpia, alivia, descarga y su objetivo prioritario: acerca.

    Algunas tariqas sólo usan la voz y los cantos En otros casos se acompañan también de tambores… La flauta es muy usual en algunos círculos sufís. Por ejemplo, el ney es la flauta de caña que se toca en la sama, que es la danza derviche del giro, creada por Mawlana Rumi, de la tariqa mawlavía. El ney tiene además un significado simbólico muy especial, porque se dice que es como el ser humano que siente nostalgia y siempre piensa en volver a su origen:

    “Escucha el ney como cuenta una historia
    y se lamenta de la separación,
    desde que me cortaron del junco, mi lamento
    hace llorar al hombre y a la mujer…”

    Otra gran forma de expresión en el tasawuf es la poesía. Ríos de tinta que crean una nueva forma de lenguaje. El árabe, persa y turco han pasado por sus efectos. Con un fondo árabe, pasa luego por distintas lenguas: dialectos africanos y asiáticos, chino… y surgen nuevos términos, se extienden los vocabularios y el sentido de las palabras ¡crece! Una lengua estática, que no cambia, está muerta. Pero ¡no! No hay que ver el Corán con ojos de cadáver. Estas lenguas se han enriquecido (se están enriqueciendo) con este estallido de matices, colores y tonos… La experiencia que se intenta expresar supera el significado literal de las palabras y los más… “cargados” desean o necesitan … sacarlo, hacer brotar; y surge una misión: Romper la jaula de las palabras.

    El acento poético pone el énfasis, la pasión, que permite comunicar con cierta profundidad una experiencia, un sentir, hace llegar “algo” que no son las palabras, aunque éstas sean el hilo conductor… Se trata de transmitir algo más… hay que leer entre líneas; hay que escuchar muy atentamente, porque el mensaje, la clave puede dar de lleno en el cuerpo-alma de cualquiera de nosotros, a través de un suspiro (rûh) o de un silencio ¡que habla! Porque Al-lâh es al Latifu (Realidad Sutil).

    SALAM PARA SEGUIR UN CAMINO DE AMOR TRAS UN MAESTRO CADA UNO QUE TOMO DE ÉL LO QUE MEJOR LE LLEVE, LE REPRESENTE, SI CONFÍO EN aLLAH, SI CONFIO EN LA sABIDURÍA DEL MAESTRO SOY MERO BRAZOS Y PIERNAS POR ELLO BIEN BUENO QUE LA lUZ DE LA SILSILA OPERE EN EL NOVICIO COMO MEJOR SEA EL CAMINO, PUES TODOS NO CONDUCIMOS EL MISMO NUMERO DE PIE, NI NUESTRAS MALETAS SON IGUAL DE PESADAS, ..AMAR, SONREIR YA ES UNA BUENA ENSEÑANZA, ABRAZAR, ACOMPAÑAR, ESCUCHAR YA ES UNA BUENA SIEMBRA..LOS TIEMPOS DE ANTES NO SON LOS DE AHORA, ENSEÑAN LO MISMO PERO CON FORMAS DIFERENTES, ANTES SE EXIGÍA AHORA SE COMPARTE, TODOS SOMOS PRODUCTO DE ALGUNA ENSEÑANZA O EVOLUCIÓN Y CIRCUNSTANCIASM DE DONDE HOY CREO SER UN BUEN MAESTRO MAÑANA SOY UN SIMPLE APRENDIZ

    sIEMPRE MI aMOR PAZ DE CORAZÓN PARA MAULANA Y FAMILIA POR TAN FANTASTICO EJEMPLO DE SENCILLEZ, AMOR VERDAD Y CONOCIMIENTO, SI ESTAS AL LADO DE SUS HIJOS NINGUNO EXIGE, NO SIENTES QUE TE ORDENEN SIENTES QUE TE AMAN Y COMPRENDEN, ENTONCES AHÍ SURGE LA MAGIA ABRES LA PUERTA DEL CORAZÓN, AHÍ ENTONCES ENTRAN LAS NORMAS CORRECTAS PARA EL DEVENIR DE EL MOMENTO DE TU CAMINO

    BENDICIONES

    HAWA

  3. Mantak Chia nació en Tailandia en 1944 y a los seis años de edad fue iniciado en prácticas de meditación por monjes budistas. Su empeño en aprender las enseñanzas taoístas le llevaron hasta el Ermitaño de la Nube Blanca, un maestro procedente de la China Central que durante cinco años le transmitió las prácticas taoístas. Se le conoce internacionalmente por sus libros sobre cómo potenciar la sexualidad masculina y la femenina, pero Mantak Chia es también sanador y profesor y sus enseñanzas son difundidas y practicadas en todo el mundo por miles de personas.

    En sus libros ha expresado que para comprender el concepto del Tao es necesario trabajar con la alquimia interior. ¿Qué sugiere para activarla?

    Es sencillo. Podemos hacerlo a diario. Cuando por ejemplo nos enfadamos, si convertirnos la ira en amabilidad y felicidad, ya tenemos un primer cambio alquímico. Hay que recurrir al corazón y sonreír. Otro cambio estaría promovido por la excitación sexual. Esta energía puede hacer que lleguemos al orgasmo. Si no sientes nada, entonces no pasa nada. Todo en nuestra vida es un continuo cambio alquímico. O bien utilizas la energía y la transformas haciéndola ascender o la pierdes. Para eso tenemos diferentes técnicas que nos ayudan como la Sonrisa Interior, la Absorción Orgásmica Ascendente, la Órbita Microcósmica, la Respiración del Fuelle… Y la propia práctica sexual. El odio puede transformarse en amor mediante la sonrisa interior.

    Algunas personas no parecen tener dificultades en experimentar la energía multiorgásmica, sin embargo la mayoría de la gente no lo consigue sin un entrenamiento adecuado. ¿Es posible aprender un método para aumentar esta energía o estar conectado a la misma? ¿Acaso se almacena?

    Sabemos que los hombres tienen más facilidad que las mujeres para llegar al orgasmo, sobre todo cuando este depende de ellos. Hay métodos que ayudan a potenciar la energía orgásmica. El Tao del sexo abarca tres dimensiones, física, emocional y espiritual. Mediante ejercicios físicos determinados se aspira a fortalecer los órganos sexuales, lo cual redunda en una mejora hormonal, tanto para hombres como mujeres. El paso siguiente es sentir que la energía de los órganos sexuales puede manejarse y hacerla ascender a un centro superior más elevado. Para ello se trabaja con diferentes formas de respiración, según cada sexo. Hay que entrenarse adecuadamente para que la energía sexual, que es la energía de la que hemos nacido, se concentre y cree nueva energía para beneficio nuestro.

    Como maestro en sexualidad taoísta, ¿qué cree que necesita el hombre occidental para mejorar en este aspecto tan importante de la vida? ¿Tal vez hay algo erróneo es su actitud hacia el sexo?

    La cuestión es que en Occidente todo el mundo quiere sexo, pero culturalmente, la religión o la propia sociedad, niega o reprime la sexualidad diciendo que se debe a malos instintos. Por otro lado, la gente tiene poco conocimiento de cómo potenciar su sexualidad sin perder energía, es decir, no practican el sexo de forma elevada. En el Tao no ocurre así. Cuando el hombre y la mujer pierden su energía o magnetismo sexual se alejan, así pues ambos deben aprender a recuperarla para alcanzar la armonía y la satisfacción conjunta en el cerebro, el cuerpo y el corazón. No es difícil. Llevo cuarenta años enseñando técnicas para tal fin y con el tiempo he ido simplificando muchos pasos de modo que mis alumnos pueden conseguirlo ahora con bastante facilidad. Pueden sentir cómo asciende su energía sexual a centros superiores. Mientras los hombres aprenden a controlar su eyaculación, las mujeres aprenden a reducir su menstruación y al no tenerla todos los meses almacenan energía.

    ¿Es posible en España aprender las técnicas y ejercicios que enseñan a mejorar la sexualidad individual para obtener orgasmos más profundos y prolongados? Lo mismo se aplica a la salud en general.

    Tenemos bastantes instructores en nuestros centros de Tao Garden en diferentes ciudades españolas. En ellos se pueden aprender tanto técnicas sexuales como Chi kung, Tai Chi y diversas técnicas de meditación taoísta.

    Como sanador y profesor, ¿qué parte de su trabajo le resulta más querido o satisfactorio?

    Me gusta enseñar a la gente a curarse a sí mismos y a convertirse en sus propios maestros. Lo más satisfactorio para mí es que no tengan que depender de nadie. Hago mucho hincapié en esto en mis enseñanzas.

    Usted sugiere que meditar sobre la muerte a diario favorece que se pierda el miedo a la misma. ¿Qué clase de meditación propone para superar dicho miedo?

    En el Tao dividimos el miedo en diferentes secciones. Hablamos de inmortalidad, creemos en ella. Esto es algo que hacen muchas religiones también, pero nosotros creemos que podemos transformar la “materia” de la que estamos hechos en algo espiritual. Podemos elevar nuestra existencia terrenal a un plano superior. Cuando entendemos esto la muerte deja de tener sentido para nosotros y por eso hablamos de “separación”, no de muerte. Para la transformación partimos de la fusión del elemento fuego y creamos otro cuerpo. El Tao enseña que tenemos el cuerpo físico, el emocional o lo que llamamos alma y el espiritual. Cuando ascendemos a un plano superior los tres se funden y entonces tenemos que separarlos controlando dicha separación para crear un cuerpo energético único. Al conseguir esto se experimenta la muerte, se trata de algo que nos ayuda a comprender el proceso de muerte física y, por tanto, a superar el miedo a la misma.

    ¿Qué puede ofrecer el sistema taoísta a un occidental desde un punto de vista de la salud?

    La primera cosa que dice el Tao es que nuestro cuerpo debe estar y mantenerse sano. En cambio en Occidente la religión determina que lo más importante es ir al cielo y pasa por alto para qué y por qué estamos aquí. Para nosotros los taoístas no es así, el cuerpo es el vehículo, debemos fortalecerlo antes de alcanzar nuestro destino. Por eso aplicamos todo tipo de prácticas corporales curativas que incluyen masaje, etcétera. Es la premisa para todo lo demás.

    ¿Qué recomendaría a las mujeres jóvenes para mejorar su sexualidad y su salud?

    Lo primero que tienen que hacer es aprender a contraer el útero y a fortalecer la vagina con masaje y con ejercicios realizados con un huevo de jade. La forma del huevo es muy adecuada. Además de reforzar los genitales es fundamental que abran el corazón.

    ¿Pueden las prácticas taoístas protegernos contra la contaminación electromagnética ambiental? ¿Hay alguna técnica especial para tal fin?

    Sí, trabajamos para conseguir un aura o un escudo energético, que nos protege de virus y bacterias. Se consigue con técnicas de respiración, entre otras cosas. La gente sana con el sistema inmunológico fuerte tiene dicho aura. En cuanto a la contaminación electrónica, nosotros creemos que tenemos una orbita microcósmica igual que la Luna y los planetas y cuando aprendemos a manejarla muy deprisa nada puede afectarnos. Hay muchos maestros espirituales que rechazan todo, televisión, móviles, ordenadores, pero yo no tengo ningún problema con el manejo de material electrónico (muestra su ordenador portátil sobre la mesa). Tenemos que vivir con estos aparatos y hay que aprender a protegerse.

    Usted aprendió antiguas prácticas y secretos taoístas con un maestro auténtico. ¿Ha tenido necesidad de reinterpretar sus enseñanzas para ajustarlas a nuestra sociedad moderna?

    Sí, he tenido que mejorarlas muchísimo para que pudieran ser comprendidas en Occidente. Pero también Occidente me ha enseñado cosas valiosísimas. El conocimiento de la anatomía humana, por ejemplo, es superior y me resulta de gran ayuda para los trabajos de visualización (muestra en la pantalla del ordenador gran variedad de imágenes de los órganos internos increíblemente detallados). Cuando se ven con tanta claridad es muy fácil imaginárselos después y efectuar una conexión cerebral con ellos. Si quieres contraer el útero, por ejemplo, lo visualizas perfectamente y le envías órdenes para que se contraiga y fortalezca. Utilizo cientos de diapositivas en mis talleres para enseñar las prácticas taoístas de entrenamiento básico (continúa mostrando gran variedad de imágenes sorprendentes sobre la anatomía interna, así como muchos diagramas energéticos del cuerpo humano).

    ¿Qué ejercicios físicos o deportes recomienda para mantenerse en forma? ¿Podría explicar también por qué el Tai Chi y el Chi Kung son tan buenos para la gente mayor?

    El Tai Chi es bueno para cualquier edad. El Chi Kung y sus variantes favorecen el sistema respiratorio, los órganos internos y rejuvenecen el cerebro. Los estudios de electroencefalogramas realizados con adultos y ancianos practicantes han mostrado rasgos parecidos a los electroencefalogramas infantiles. Una combinación de Tai Chi y Chi Kung es ideal, pero también conviene incorporar la práctica de meditación y el trabajo interno.

    EJERCICIO: LA SONRISA INTERNA

    Sonreír es una gran herramienta para la curación interior: libera endorfinas que estimulan el sistema inmunitario. La meditación taoísta de la Sonrisa Interna permite activar el amor por el propio cuerpo. Aplicada a los órganos sexuales resulta efectiva para fortalecerlos. Practícala con regularidad:

    Relájate y respira profundamente sentada en postura de meditación.
    Con los ojos cerrados lleva la atención a las plantas de los pies. Siente la conexión con la tierra y la energía que atraviesa tus pies, asciende por las piernas y llega hasta tu abdomen.
    Visualiza un rostro radiante a un metro de distancia. Sonríe y siente esta energía amorosa que entra por el tercer ojo.
    Sonríe a tu ombligo y siente que la energía radiante desciende por la parte frontal de tu cuerpo hacia tu centro abdominal, a unos 4 centímetros por detrás del ombligo. Si colocas la palma ahuecada a la altura del ombligo recibirás más fácilmente la cascada de energía que se desprende de tu rostro radiante.
    Tócate el corazón con las puntas de los dedos. Sonríele e imagina que se abre como una rosa floreciente de amor. Siente cómo irradia esta energía por todo tu cuerpo.
    Vuelve a llevar energía amorosa a tu ombligo y siente cómo fluye hasta él desde el corazón.
    Sonríe a tus órganos genitales mientras te tocas el vientre y la pelvis con las manos. Siente tu útero, ovarios y clítoris plenos de energía y amor en tu interior. Siente amor por tus genitales.
    Lleva la energía amorosa de tus órganos sexuales a tu ombligo. Haz girar la energía de los mismos mezclándola con la energía del corazón. Comienza en el centro del ombligo y visualiza una espiral que primero gira hacia fuera y luego hacia dentro. Para favorecer su absorción puedes mover la energía frotándote el abdomen con la mano.

  4. SALAMS, EL TEXTO QUE ACONTINUCACIÓN COPIO ES PARA DECIR QUE NO ES UNA ALUSIÓN DIRECXTA..REALMENTE ESTA PARTE NO LA HABÍA LEÍDO, LO EXPRESO PARA QUE NADIE SE DE POR ALUDIDO, NO ES CON INTENCIÓN, NO OBSTANTE SABEMOS QUE EN TODOS SITIOS HAY DE TODO, Y ES BUENO IR CON PRUDENCIA CUIDADO Y OBSERVANDO, PERO YO QUE NO ME GUSTA MENTIR, Y MENOS COLGAR TEXTOS OFENSIVOS DEBAJO DE LA FOTO DE MAULANA. uNA COSA ES DECIR SEAMOS AMOR ETC…Y OTRA ES DECIR QUE TODOS LOS SHEIKH SEAN..REPITO NO ES UN TEXTO CON DIRECCIÓN A LOS NAQSHBANDI, LO COPIE PORQUE ME GUSTA EL JIDR, SÉ QUE EN LA TARIQA SEW LE PROFESA FE, Y POR HACER LLEVAR EL VALOR DE LOS QUE SE SACRIFICAN POR aLLAH, HACIENDO REFERENCIA A LOS COMBATES QUE MAULANA ENFRENTA, PUES SÉ QUE NO SÓLO ES EL FÍSICO, ADEMAS LLEVA TODO LO DE TODOS SUS MURIDS, Y MI INTENCIÓN ERA ENSALZAR SU GRANDEZA…..NO ME APAÑO CON LOS ORDENADORES, ESTOY EN UN ESPACIO PEQUEÑO POR NO ENCONTRARME EN MI ESPACIO DE SIEMPRE, Y COMO NO PODÍA PEGAR SÓLO EL TROZO DEL JIDIR, SE QUEDÓ EL OTRO, …LO PEGO PARA QUE SE SEPA AL TEXTO QUE ME REFIERO

    . El célebre proverbio referente a la envidia encierra una sabiduría, que es: ‘un envidioso nunca es noble (carácter)’. Verás a estos líderes religiosos, aparentando saber algo, sedientos de fortuna y prestigio; lejos de los auténticos wali, que sólo buscan la cercanía de Al-lâh. Estos empresarios, evocan con la lengua lo que queda lejos de su corazón. Desconfía de ellos y mientras no encuentres a un auténtico Maestro, conténtate con lo que los antiguos wali han dejado en sus escritos. Te aconsejo que no seas ni extremista ni limitado; que te quedes en el término medio siguiendo la tradición profética. No confíes en cualquiera que se presente bajo la apariencia de un sheij de nuestro tiempo. Puede que llegues a despreciar a alguien digno de todos los honores. No desestimes a un wali (íntimo), por causa de su humilde forma de vestir, o porque haya abandonado el cuidado de su aspecto; pues los hay llenos de luz y de secretos divinos. Y hay hombres, ensalzados a los ojos del mundo, con un reconocido prestigio, extendido por doquier, pero que si los ves entre los que se acercan a Al-lâh, te darás cuenta de que están más cerca del mono. La lucidez de la gente no la rebaja, ni los celos de los ilustrados, ni la ignorancia de los idiotas. El auténtico conocimiento no lleva al misticismo hipócrita; ni es aquél que se aprende por el placer de dominar; ni el que se busca con la intención de mantener a los hermanos en actitud servil; ni un medio para sustraer bienes a otros o atesorar riqueza ¡no! el conocimiento útil, es el que hace conocer al ser humano sus propios defectos claramente, e incita a la honestidad, al amor a la verdad, a la meditación, reflexión y rigor en la conducta; que incita a relacionarse con los hermanos, sin abandonarles. Pero esta ciencia, es una luz que reside en e

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