Diker ARATI viernes 20:30 Madrid

basmala

S. Nazim y S. Mehmet

BismilLah IrRahman IrRahim

AsSalamu alaykum wa RahmatulLah wa BarakatuHu

 

AlhamdulilLah.

 

Este viernes 15 de Abril celebraremos el Diker (meditación sufí), y tomaremos algo juntos, in shaa AlLah, en

Centro de Yoga ARATI

C/Martín de Vargas, 26 – 28005 – Madrid Tel: 91 126 86 02– email: centroaratiyoga@gmail.com Metro: Embajadores AcaciasCercanías: Embajadores

Quedamos a partir de las 20:30 para empezar a las 21h, inshalLah.

El encuentro es completamente libre, abierto y gratuito (aunque se agradece donación voluntaria para pagar la sala y traer comida o té para compartir).

¡Todo el mundo es bienvenido!

Que Mawlana Sheij Nazim (qas), Sheij Mehmet Adil (qas) estén complacidos con nuestro esfuerzo y nuestro trabajo, inshalLah, y nos den su apoyo y su barakah.

AlLahuma sali ala Muhammadin wa ala aali Muhammadin wa sallim

Bendiciones, Paz y Amor.

Tariqatuna Sohbet wa JairfilYamia

Por favor, colabora compartiendo. Muchas gracias!

 

Ámbar Celestial

Sheij Muhammad Nazim Al-Haqqani An-Naqshbandi, sohbat del 22 de julio de 2010.

SubhanAllah, SultanAllah,

SubhanAllah, SultanAllah,

SubhanAllah, SultanAllah,

Rabbuna wa Rabbun ‘alameen (nuestro Señor y Señor de los mundos).

 

Thumma salatan wa salam ‘ala Sayyidina l-awwalin wa l-akhirin -Sayyidina Muhammadin-, wa alihi wa sahbihi wa man tabi’ahu bi ihsan ila yawm ud-din (y quien les siga en bondad hasta el Día del Juicio).

 

Audhu billahi min ash-shaitanir rajim, Bismillahi r-Rahmani r-Rahim. «Rabbana taqabbal minna innaka Anta Samiun Alim» (2:127) (¡Nuestro Señor, ¡acéptanoslo! Tú eres Quien todo lo oye y sabe). Qawwi dhafina, ya Rabbana (fortalece nuestra debilidad).

 

Thumma salam ‘ala Qutbu-Zaman, Sahib az-Zaman, Qutb al-Mutassarif. Pedimos tu santo apoyo para luchar contra shaitán y sus seguidores. Ellos son muchísimos, ¡pero no importa! Tenemos un dicho… tenemos el dicho de que, aún si hay 100 cuervos, cuando un solo halcón los sobrevuela desaparecen rápidamente. Por eso, ¡oh creyentes!, creed en el santo conocimiento que concede el Señor de los Cielos a los creyentes. ¡No temáis! Sólo debéis temer a vuestro Señor, Allah Todopoderoso Subhanahu wa Ta’ala.

 

Sí, no importa que shaitán y sus seguidores llenen del este al oeste y del norte al sur: si un halcón vuela sobre ellos… nadie puede hacer frente a un halcón. Águila, halcón… es lo mismo. Por ello, intentad ser halcones, y no ser… no debéis ser cuervos. No digáis: «Oh, todos hacen esto y aquello, debo ser uno más». No, esa mentalidad no es veraz. Es una mentalidad equivocada, una mentalidad incorrecta.

 

Oh gente, debemos intentar tener buena mentalidad. Es algo importante lograr  una buena mentalidad. Debemos preguntar dónde podemos… podemos conseguir una mentalidad veraz, ¡sí!

 

Hay un tipo de incienso llamado ámbar. El incienso de ámbar es muy caro, porque sólo… ese ámbar lo pueden usar únicamente los reyes o sultanes, ¡sí! Hay una clase de ámbar que se encuentra en las grandes llanuras. Podéis encontrar algunos ciervos que contienen eso tan especial -muy especial y muy caro-, ese ámbar tan caro. Y también hay una clase de pez… también en un pez. Algunas personas pueden llegar donde esos peces, y tomarlo así. Ello es muy difícil de lograr: está bajo los océanos, bajo los mares.

 

La gente pide llegar hasta ese ser tan especial, que da a la gente un extraordinario poder físico e induce un despertar en sus producciones intelectuales. Y la gente mira durante meses o años -buscan para encontrarlo-, porque tiene ámbar. Tiene algo especial, ese ser tiene una especialidad por la que los hombres ansían encontrarlo. A los sultanes y reyes les gusta, y la gente se apresura a llevárselo por la gran recompensa que dan los sultanes por ese ámbar.

 

Esto es… Oh nuestros asistentes, prestad atención, no estéis aquí con vuestra atención divagando. No, [así] no recibís ningún beneficio. Podéis tomar el menor regalo, la menor recompensa de Allah Todopoderoso, pero… ¿por qué no pedís más? ¿Por qué no pedís más ámbar?

 

Ellos llegan a entender que ese ámbar es algo de tal importancia, que los sultanes y reyes ansían alcanzarlo. Es por su muy especial calidad, que da un beneficio a la gente – les da algo que la gente común no puede alcanzar. Es sólo para reyes y sultanes, por eso ellos corren tras él. Bien.

 

Nuestros asistentes, nos sentamos aquí a diario, e intentamos seguir los caminos de los profetas y del  Sello de los Profetas. Intentamos hacer eso, nos sentamos aquí para imitarles. La realidad [llega] por los mensajeros celestiales, y lo que nosotros pedimos es celestial: valor celestial o asuntos valiosos en el Cielo, como sólo podéis encontrarlos en las asociaciones de sultanes y reyes. Ellos lo usan, ¡sí!

 

¡Nuestros asistentes! Vosotros corréis tras cosas muy baratas, que son sólo para engañar a la gente. Eso es mentira. Quieren engañar a la gente y llevarse dinero para [su] beneficio, ¡sí! Por ello, hay muchos estafadores, gente que engaña, ¡sí! Y podéis encontrar -del este al oeste- cientos de miles de asociaciones. Podéis ir ahí y pedir aprender algo, o bien encontrar o tener… eso, aquello tan valioso.

 

Pero ahora los verdaderos desparecieron, o están bajo un severo cuidado. Ello es porque los valiosos ámbares auténticos están en tesoros de sultanes, y ellos no los ponen en cualquier lugar. No es una pasta de tomate, ni algo que se ponga aquí o allá. No, está bajo protección en cofres de reyes y sultanes, quienes lo guardan como oro.

 

Esto es un prefacio, oh asistentes sin seso, que no prestáis atención. Vuestra atención es sólo para la pasta de tomate: corréis tras la pasta de tomate, y no pedís pasta de ámbar. Lo lamento por vosotros y tenéis malas nuevas, porque estáis malgastando vuestra muy valiosa vida corriendo tras pasta de tomate. No os interesa, no estáis interesados en la pasta de ámbar celestial.

 

Hacéis de vosotros mismos gente muy simple, que trae su alto honor y lo hace caer. No preguntáis por los asuntos que trajeron los profetas. Los profetas trajeron algo, y los profetas trajeron celestiales… asuntos celestiales. En cambio, vosotros corréis por el mundo buscando pasta de tomate, ¡masha Allah!

 

Y decís: «Somos muy inteligentes». ¡Masha Allah! Según vuestra inteligencia, deberíais estar en un manicomio, no fuera [del mismo] enseñando a gente estúpida – enseñándoles qué es ámbar, y qué es pasta de tomate. ¡Masha Allah, oh nuestros asistentes! ¡Sí, sois muy inteligentes! Pensaba que yo era listo, pero os veo a vosotros, y sois mucho más inteligentes que yo. Ello significa que no se entendió nada de esta vida.

 

Y hay muchas cosas, muchas realidades que llegan a través de personas especiales y escogidas. [Pero] ellos piensan que la profecía está al nivel de los filósofos – Astaghfirullah, ¡pido perdón! Ahora, la gente del siglo XXI piensa que no hay otro nivel de comprensión superior al de sus filósofos. Ya Hu, sus filósofos son… ellos os engañan, diciendo: «Esto es ámbar real, y esto es en verdad pasta de tomate».

 

Masha Allah, nuestros asistentes, ¡sois muy listos! Si no sois como esa gente, ahora el mundo entero debería escuchar lo que decís. En todo el mundo, sus niveles [son] niveles de ignorantes. Y no tienen sabor, ni una buena comprensión. Piensan que lo que decimos aquí sentados se puede encontrar en el mercado… ¡id a tomarlo allí!

 

Los anbiya -los profetas, paz sobre ellos- y el Sello de los Profetas -Sayyidina Muhammad, paz sobre él-, [trajeron] únicamente verdadero ámbar de los Cielos, ámbar celestial. Los profetas trajeron ámbar celestial, pero aquellos cuyos niveles son niveles de gente del zoológico piensan que es una planta común, o lo que se conoce como hierbas [medicinales]. Los profetas traen hierbas celestiales y vosotros corréis tras hierbas terrenales, engañándoos a vosotros mismos y engañando a los demás. ¿Cómo? ¿Qué trajeron los profetas?

 

Oh ulemas salafi, ¿dónde estáis? ¿Por qué no dejáis claro a la gente lo que trajeron los profetas? Trajeron ámbares celestiales, para hacer que la gente corra tras las producciones de los profetas o tras las joyas de los profetas, procedentes de los Cielos. ¿Por qué no se lo aclaráis? ¿Limadha? (¿por qué?). Oh ulemas salafi, sois… no dejáis claro lo que trajeron los profetas. Wadih lil-nas (aclaradlo a la gente). ¡Explicad, aclarad!

 

Sois ulemas salafi: wadih (dejad claro) lo que dejaron claro los profetas, lo que trajeron los profetas y lo que ellos traen. ¿Por qué no lo decís? Quizá decís en vuestros encuentros privados… decís: «Oh Su Alteza, Su Majestad o ‘Su Energía’, acabo de encontrar un ámbar tal, que si lo usáis no dormiréis en una semana». «¿De verdad, es cierto lo que dices? ¿Dónde está? ¡Traed eso, lo necesitamos!».

 

Ese es ámbar terrenal pero, en cambio, si decís: «Oh reyes, majestuosos reyes y reinas, Sus Altezas y presidentes», si decís: «Tenemos un ámbar tan, tan extraordinario, que les dará poder físico y espiritual»… ¿por qué no estáis interesados? ¿Por qué no habláis de ello, ulemas salafi? Dejad a los wahabíes – esos no entienden nada, ¡se les retiró la comprensión!

 

Sus niveles están en el primer nivel de la creación sobre la tierra: los componentes animales del mundo. A ellos les hace felices estar en los niveles de los componentes animales, de los miembros animales del mundo. Y ahora, a todos, les gusta ser miembros del mundo animal. Quizá encontraréis [sólo] un puñado de personas intentando alcanzar el nivel de los verdaderos y las realidades que llevan al ámbar celestial.

 

En su mayoría, la gente pide llegar al nivel de los animales. Y lo que traen los animales son sólo ámbares de imitación, sin realidad, ¡sin realidad! Por ello, nos encontramos en el siglo XXI, pero no entendemos que el nivel del siglo XXI es idéntico al nivel del mundo animal, ¡no hay diferencia! Por eso, ellos no corren tras ámbares de verdad, y nuestros ulemas no aportan ámbares de verdad.

 

«¿De dónde se pueden traer tales ámbares, Oh Sheij?». Mirad en vuestros libros lo que trajeron los profetas: podéis encontrar tesoros gracias a los profetas. Corred hacia los tesoros de los profetas y tomad de eso. Pero no corréis [tras eso, sino que] corréis tras los tesoros de shaitán… no los tesoros, sino el almacén de shaitán, el depósito de shaitán.

 

Esto es muy importante. Los profetas trajeron ese valioso y precioso ámbar, pero shaitán dice a la gente: «No creáis. No creáis, pues nuestro ámbar es buenísimo para vosotros». Sí.

 

Mañana será viernes, el yawm al-Juma. En el khutba -el khutbat-ul Juma-, debéis declarar lo que decimos ahora: «Oh gente, hay dos clases de ámbar tras los que corréis. Uno de ellos es terrenal, y otro celestial. Oh gente, podéis encontrar ámbares terrenales en todas partes, fáciles y baratos. Pero si pedís ámbares de los Cielos, debéis esforzaros y debéis prepararos para subir y llegar hasta las reservas de todos los ámbares, de los ámbares verdaderos».

 

Y quien usa ámbares celestiales tiene tal buen aroma, que es fácil entender que ese toma de los ámbares celestiales, y vuestro corazón se sentirá conectado con él. [En cambio], el nivel de la gente wahabí… esos no entienden nada de ámbares ni de sus niveles. Por eso, a quien los mira le llega odio al ver sus rostros. Quiera Allah perdonarnos.

 

Oh gente, corred y preguntad de dónde viene, quién trae, quién vende y quién usa el ámbar de verdad. Debéis buscar esos centros de educación -centros de enseñanza- que enseñan a la gente acerca de los ámbares reales y sus beneficios. ¿Tenéis tal centro en Arabia Saudí? ¿En Bagdad, en Halab/Alepo, en Sham/Damasco, en Egipto, en el este o el oeste? ¿Oísteis hablar de un centro así, que dé a la gente -o enseñe a la gente- cómo llegar hasta el ámbar verdadero, a través de quién y de dónde?

 

Quiera Allah perdonarnos, y darnos buen entendimiento. Oh gente, que Allah me perdone, os perdone y nos bendiga. Él envía personas que saben dónde está eso, y ellos harán todo lo que puedan para que la gente consiga los ámbares celestiales, y sean felices aquí y en el más allá. Astaghfirullah, tubtu wa raja’atu ila Allah (me arrepiento y vuelvo a Allah). Fatiha.

 

Alhamdulillah, ya Rabbí, ¡Shukr! Fatiha.

 

Enlace al vídeo:

Heavenly Amber – Cennetlerin Amberi – العنبر السماوي

Autor: Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.

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