Curiosa concepción de la Unidad que acaba en postración.

Herrera y Reissig, poeta romántico y modernista, cuenta su curiosa concepción de la unidad, que acaba, como no puede ser de otra manera, en una postración ante el asombro y la majestad de Lo Real

“En la naturaleza existe en gran parte el elemento de fealdad o desagradable: noche, borrasca, invierno, aridez, constituyen los elementos negativos de uno de los hemisferios del mundo Armonía, que encierran en sí su entidad de emoción y se resuelven en Belleza suma al combinarse con los positivos del polo contrario: así la noche y el día nos dan la aurora al besarse -triunfo magnífico del color-, y entre el invierno y el verano, tiende un puente de rosas la primavera: maravilla del perfume y de la poesía.  (…) Lo único que perdura en la obra (…) no es la técnica, no es el estilo, la palabra, el género (…); sino lo que escapa muchas veces a la red de la palabra misma y persiste en contra y a pesar de ella; es ese fluido familiar que nos impresiona, esa sustancia imponderable que nos toca, estremeciéndonos, al simpatizar con nuestra misma sustancia; es ese algo resistente al tiempo, a la censura y a la volubilidad de las modas artísticas, como un metal milagroso, moldeado en un conjunto de cosas simples y a la vez complejas, que grita, como Memnón en la obra del genio: soy lo que vos anhelabais y lo que buscan todos: ¡doblad la rodilla!”

AlhamdulilLah

 

Sobre Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.