Un Relato Iniciático Tántriko

UN RELATO INICIÁTICO TÁNTRIKO

 Por Abdul Matin

 

Ahora voy a contarte una historia:

 En el comienzo de los tiempos, la Diosa Primordial o Adi Shakti asumió una triple forma: como esposa del creador, Brahma, tomó la forma de Sarasvati; como la esposa del sustentador, Vishnu, tomó la forma de Lakhsmi, y como esposa del destructor, Shiva, adoptó la forma de Gauri.

 Con el tiempo, el universo llegó a estar poblado de seres espirituales, algunos de ellos muy elevados, como los devas (dioses), pero otros muy inferiores, como los asuras (demonios). Aquí tengo que decirte que es posible que la idea que tienes de un asura-demonio no sea exactamente la misma que la de la tradición hindú. Los asuras podían ser totalmente leales entre ellos, fieles con la familia y el clan, llevar a cabo actos realmente heroicos con los suyos, morir por un amigo o pariente,…También podían practicar el yoga y las austeridades hasta conmover a algún Dios (generalmente Brahma), que les bendecía con diversos dones o siddhis (poderes yóguicos). Y esto es lo que hicieron los Halahalas, un grupo de asuras que albergaban una gran codicia en su corazón, y comenzaron a realizar duras prácticas meditativas e intensas austeridades, hasta que Brahma, el Creador, conmovido, les concedió diversos poderes (siddhis). Esto no era ninguna novedad, sino un rasgo característico de Brahma, del que en numerosas ocasiones acababa arrepintiéndose. Por hacer esto, también solía meter en dificultades a los otros devas.

 En cuanto que les fueron otorgados los siddhis (poderes), los Halahala le dijeron a Brahma: ¡Gracias!, salieron corriendo, y empezaron a crear problemas y alboroto. Se lanzaron a la conquista del universo. Invadieron los cielos, la tierra y las regiones del infamundo. Llegaron incluso a echar al dios Shiva de la Montaña Kailash. También tomaron las regiones del Vaikhunta, la morada del dios Vishnu, donde van las almas que obtuvieron moksha (la liberación espiritual), y que le adoran. Todos estaban conmocionados en los tres mundos.

Entonces Shiva y Vishnu, los dos dioses principales, se encontraron y acordaron ir a la guerra contra los asuras Halahala. Reunieron un gran ejército, Vishnu sus tropas celestiales, y Shiva sus tropas, que no eran tan celestiales, precisamente. El ejército de Shiva está compuesto por los Ganas, que son las hordas de espectros, fantasmas, duendes, vampiros, ogros y espíritus. Ellos son muy terribles, y algunos viven en el Monte Kailash, mientras otros tienen su lugar de morada en los cementerios y crematorios.

Los dos ejércitos, el de Shiva y Vishnu, y el de los Halahala, se encontraban uno frente al otro, preparados para la guerra. Los gritos de los guerreros y de las bestias de combate que montaban helaban la sangre y llegaban a todas partes del mundo. La batalla fue memorable, y aún se relata en todas partes del cielo y el inframundo. Duró 60 000 años humanos. Mientras todo esto pasaba, Brahma simplemente permanecía sentado y esperaba que los otros hicieran lo apropiado.

Y finalmente los dioses salieron vencedores. Cuando muchos Halahalas había muerto, y el último de los supervivientes huyó aterrorizado, Vishnu y Shiva volvieron a sus hogares, con sus esposas. Se quitaron las armaduras y guardaron las armas, y celebraron una gran festividad, en la que comieron y bebieron. Se sentían completamente animados y felices. Vishnu le decía a Shiva: “¿me has visto en el combate? Con mi disco mágico los he cortado en pedazos”. Shiva respondía, “muy bien hecho, Vishnu, ¿has visto como yo los destruía a todos? Nadie puede vencernos, somos los más grandes”. Y Vishnu contestaba: “somos los dioses supremos, no hay nadie que pueda conquistarnos”.

Pero sus esposas les dijeron: “¡Ja! ¿quién os dio el poder para vencerlos? ¿quién os otorga valor, coraje y fuerza, sino Shakti? Y los dioses respondieron: “¡Venga ya! ¿Acaso no lo hicimos todo nosotros?” Y Ellas se rieron a carcajadas y les dijeron: “¡seguro! ¡Ahora sabréis lo que podéis hacer sin nosotras, pretenciosos! ¡Vais a saber lo que es bueno”.

Y sin decir ni una sóla palabra más, Lakshmi y Gauri desaparecieron.

 Inmediatamente, Ellos perdieron Su refulgencia espiritual, coraje y poder, y comenzaron a vagar desorientados por el mundo como si fueran locos, o estuvieran bebidos. Verlos en ese estado preocupó profundamente a Brahma, porque sin el poder de Sus Shaktis Ellos no podían realizar Sus respectivas funciones de mantener y destruir el universo, y ya había otros grupos de asuras que se estaban dando cuenta de esto y se preparaban para volver a crear problemas. Se volvían a divisar nubes de tormenta en el horizonte.

Pero Brahma pensaba y pensaba y no encontraba la forma de poner solución al problema. Así que cerró los ojos y penetró profundamente en Su propio interior, en la cueva del corazón (hridaya), donde sólo resplandece la Verdad, y allí vio a Parashakti (el poder supremo, la diosa suprema), y supo que Ella estaba muy enfadada con Ellos y les había retirado su refulgencia espiritual. Comprendió que ahora Él tendría que hacer las funciones de los tres, de creación, sustentación y destrucción, ya que Shiva estaba como engañado y Vishnu iba por ahí como un loco. Como te puedes imaginar, aquello no le gustó en absoluto. Y los demás dioses, claro está, se hallaban muy, muy preocupados.

Así que todos se reunieron para realizar un gran sacrificio a Parashakti, que fue oficiado por Daksa, un Prajapati (dios creador). Todos ellos se fueron a las faldas de los Himalayas y comenzaron a recitar el mantra “Hrim”, un mantra-semilla (bija mantra) muy poderoso perteneciente a MahaShakti. Hicieron esto durante 100 000 años, hasta que la Gran Diosa se complació en aparecer. Parashakti se manifestó en Sus corazones, en la forma de satchitananda, como ser, consciencia y bienaventuranza, con cuatro brazos. En dos de ellos sostenía la soga y la aguijada del elefante. Con los otros dos hacia los gestos (mudras) de disipar los temores y otorgar bendiciones. Parashakti les dijo: “¡Escuchad, oh, dioses! Vuestras miserias van a acabar. Lakshmi volverá a aparecer con el elixir de la inmortalidad cuando el Océano de Leche sea batido, y Gauri renacerá de nuevo como la hija de Daksa”.

 No puedes imaginarte hasta qué punto se alegraron los devas. Todos quedaron muy complacidos, pero especialmente Daksa, ya que, aunque en los tiempos védicos había sido una divinidad mayor, ahora su fama había decaído bastante.

Ahora nuestra historia gira hacia otro personaje, el vidente (rsi) Durvasa. Él estaba meditando a orillas del río Jambu en un día auspicioso, cuando vio aparecer sobre el río a Parashakti. La historia nos cuenta que entonces él tuvo que controlar sus sentidos. ¿Estaba Ella desnuda?. Conmovido por la visión, Durvasa comenzó a recitar el bija mantra de Ella, “¡Hrim!”, por lo que la Diosa quedó enormemente complacida, y le obsequió con una guirnalda de jazmín. Tan dulce era el aroma que emanaba de la guirnalda, que un grupo de abejas volaron alrededor de las flores. Durvasa puso la guirnalda sobre su cabeza y fue a visitar a Daksa.

 Al llegar a la morada de Daksa, éste dijo:  “¿Qué maravillosa guirnalda llevas sobre la cabeza?”. Durvasa le replicó: “¿la quieres?”. “La acepto gustosamente”, dijo Daksa, “ya que cualquier cosa que sea deseada en los tres mundos le es otorgada a un devoto de la Diosa”. Y Daksa cogió la guirnalda y la puso sobre su almohada. Aquella noche, la fragancia de las flores en su almohada era tan dulce que no podía dormir. “Qué extraño”, pensaba Daksa, se sentía cada vez más acalorado y anhelante. Al final, tomó a su esposa y tuvo relaciones con ella. De su unión nació una bella hija, a la que llamaron Sati. Los designios de la Gran Diosa comenzaban a materializarse.

Sati creció rápidamente hasta que se hizo mayor, y sólo pensaba en casarse con el dios Shiva. La sola idea de que se casara con Shiva ponía enfermo a Daksa. Enloquecía sólo de pensar que su hija Sati, que era la misma encarnación de la diosa, abandonara su casa, y lo que era peor todavía, para marcharse con un dios como Shiva. Tengo que decirte en este momento, aunque probablemente lo deduces ya de ésta misma historia, o de otras que has leído, que Shiva no era precisamente el modelo de «príncipe azul» de los cuentos de hadas. Andaba por ahí como si fuera un loco, medio desnudo, cubierto de cenizas, fumaba drogas (era muy aficionado al bhang, una forma del cannabis), se aislaba en Su montaña, frecuentaba lugares como crematorios y cementerios, y cuya compañía era una horda de espectros, duendes y espíritus. Pero como Shiva era un dios, Daksa no podía hacer nada al respecto, y al final tuvo que ceder e invitarle a la corte, donde el dios de los ascetas se casó con Sati. Después, los dos se marcharon juntos a vivir a las montañas, y según dicen algunos sabios, estuvieron haciendo el amor durante 100 000 años.

Mucho tiempo después, Daksa dio una gran fiesta en su palacio, donde estaban multitud de seres espirituales. Los gandharbas tocaban música celestial, y las apsaras danzaban de forma deliciosa. Pero no invitó ni a Shiva, ni a Sati. Más tarde, Sati se enteró de que su padre iba a dar una gran fiesta, y no les había invitado. Esto hizo que se enfadara mucho. Verdaderamente, tenía ganas de armar un buen follón. Fue a donde estaba Shiva, y le dijo:

 “Mi padre va a dar una fiesta y no nos ha invitado, ¡estoy muy enfadada!”.

 “¿Y qué importa una fiesta?, mejor quedémonos aquí, que hace un bonito día”, dijo Shiva, ya que Él se sentía mucho más feliz en la jungla, o en lo alto de su montaña, que entre la alta sociedad (ya te he dicho que Shiva era un poco «especial»).

 “Iré, quieras o no”- replicó Sati.

 “Haz lo que quieras, pero con tu temperamento acabarás metiendo en dificultades a todos los implicados”, dijo Shiva.

 Así que Sati fue al palacio de Daksa y se presentó en la fiesta roja de la ira. Estaba a punto de estallar. Su padre, que esperaba todo esto, le mostró un gran desprecio, y hasta se negó a saludarla, haciendo como si no fuera su hija. Eso fue un gran error.

 Sati se encolerizaba cada vez más y más, hasta que se transformó en la terrible Kali, y maldijo a su padre, a los asistentes a la fiesta, y hasta los ofrecimientos del sacrificio. Después se consumió Ella misma quemándose en el fuego yóguico, cerró las nueve puertas de Su cuerpo, su mente se transformó en el mismo fuego, y su espíritu se liberó, elevándose a otro plano.

Después de todo esto, Shiva llegó a la escena, buscando a Sati. Al verla muerta, la rabia le inundó, y de su ser empezaron a manifestarse hordas de seres demoníacos, vampiros, fantasmas, y espíritus horripilantes, que comenzaron a chillar de júbilo. Daksa, con su altiva actitud, había sido como si abriera la caja de pandora: y ya no la podría cerrar. Los invitados de Daksa comenzaron a gritar horrorizados cuando vieron que las maléficas criaturas de Shiva  pisoteaban, arruinaban, profanaban y destruían los ofrecimientos. Los demonios danzaban burlonamente sobre los platos de las ofrendas. Al final, Shiva se aproximó a Daksha, le decapitó, y sobre su cuello puso la cabeza de una cabra que estaba en el sacrificio. De esta manera Daksa fue condenado a tener el aspecto de una cabra, que es lo que realmente era.

Después de esto, Shiva cogió el cuerpo inerte de Sati, lo alzó, y se marchó del lugar. Comenzó a caminar sin detenerse, por las más altas montañas, a través de los helados picos cubiertos de nieve, atravesó la oscuridad de la jungla, las ríos más sagrados, siempre con los miembros inertes de su querida esposa colgando de Sus hombros y las lagrimas cayendo de Sus ojos. Vagaba totalmente apesadumbrado, sin encontrar un lugar apropiado para dejar el cuerpo de su novia.

 Los demás dioses estaban muy preocupados, porque Shiva ya no hacía su función de destructor en el universo y no se podía mantener el orden cósmico, no atendía las oraciones de sus devotos, y los terribles asuras amenazaban con no poder ser contenidos.

Entonces Vishnu ideó un plan. Cada día, poco a poco para que Shiva no se diera cuenta, lanzaría su gran disco veloz como un rayo y cortaría uno de los miembros de Sati. Y así lo hizo. Cada día un miembro de Sati caía en un lugar diferente de la India, y en ese sitio se formaba un lugar sagrado, un santuario de adoración a la diosa, un centro de peregrinación para los sabios y los devotos. Estos santuarios son llamados “pithas”. El rostro de Sati cayó en Kasi, Su yoni en Kamarupa, y así en adelante. Se dice que hay 108 pithas o santuarios de la diosa, pero para aquellos que son capaces de ver con los ojos del espíritu, saben que Sati, lejos de estar en los brazos de la muerte, ha llegado a estar en la totalidad del mundo.

Cuando todos los miembros de Sati habían sido cortados, Shiva salió de aquel estado en el que estaba como hechizado, y entonces vio con claridad. Miro a Su alrededor, en las cuatro direcciones, y vio complacido como los lugares en los que habían caído los miembros de Su esposa se habían convertido en santuarios de adoración, a los que acudían los fieles y devotos para adorar a la diosa.

Así que Shiva volvió a las montañas, donde Él disfrutaba del frío, de la visión de las cumbres nevadas, de la soledad de las alturas, y entró en un estado de profunda meditación. Pasaron miles de años, muchos reinos se alzaron y después cayeron, comenzaron y finalizaron incontables dinastías, los devas y los asuras pelearon en muchas ocasiones.

Pero nuestra historia no ha terminado todavía. Los Himalayas tenían un rey, que se llamaba Himavat.  Himavat tenía su palacio en lo alto de las montañas, y desde allí arriba descendían los ríos sagrados, que con sus aguas nutrían a todos los seres de todos los planos. Himavat también tenía una hija. Se llamaba Parvati, y a diferencia del resto de los dioses y las diosas, Ella disfrutaba enormemente de caminar por las nevadas montañas, los valles y los picos elevados.

Un día, caminando por las montañas, se encontró con Shiva. El estaba desnudo, sentado sobre una piel de tigre en una asana (postura) yógica, untado con cenizas, y con serpientes alrededor de Su cuello y brazos. Sus ojos estaban semi-cerrados, sumergido en profunda meditación. Parvati se quedó observándole, Su mente se detuvo y se apartó del mundo. Entonces vio con claridad la verdad. Hacía mucho, mucho tiempo, Ella había sido Gauri, después Sati, y ahora Parvati.

 Entonces Ella se acercó a Shiva y comenzó a hablarle, pero el no salía del estado de trance en que se hallaba. Le habló una y otra vez, pero nada. Le tocó, y tampoco obtuvo ninguna respuesta. Sus ojos continuaban semi-cerrados, sumergidos en la profunda sabiduría de la vacuidad. Como si fuera un enorme pilar de piedra, Él permanecía inmutable, inmóvil.

 Como no conseguía nada por Sí misma, Parvati comenzó a orar a Kama, el dios del deseo, el amor y la lujuria. Kama era poderoso, había hecho surgir la creación, así que a lo mejor podría ayudarla. Kama acudió inmediatamente a la llamada de la Diosa de las Montañas, y, al ver a Shiva, el Señor del Yoga y de los ascetas en profundo trance, comenzó a reírse a carcajadas. ¡Vaya! Este tipo de diversiones eran las que le encantaban a nuestro travieso personaje. Kama cogió una flecha de flor, tensó su arco, murmuró un extraño mantra, y disparó.

En el mismo momento que la flecha tocó a Shiva, éste despertó de su meditación. Abrió su Tercer Ojo, y la ilusión y el engaño de Maya (Ilusión) desaparecieron. Kama fue completamente quemado y desintegrado por la Visión Interior del Tercer Ojo de Shiva.

Entonces Sus miradas, la de Shiva y Parvati, se encontraron, y el recuerdo retornó. Ellos se miraron el uno al otro, y en ese momento eterno la respiración del mundo se retuvo. Fue un gran momento, y cuando cosas así de extraordinarias suceden, los dioses acuden raudos alrededor a curiosear y ver que sucede. Cuando aparecieron, ¡qué buena noticia!. Vieron a Shiva y Parvati abrazados amorosamente. También vieron esa miserable pila de cenizas en el suelo, ¿de dónde había salido?. Al comprender que eran los restos de Kama, todos comenzaron a llorar desesperados, porque Kama, el dios del amor, la lujuria y el deseo, había perecido. Shiva, observando todo esto, estaba como desorientado.

 “Tu has matado a Kama con el fuego de Tu Tercer Ojo”, le dijo Parvati.

 “Oh, no sabía lo que hice, todo fue un accidente”, replicó Shiva.

 “¡Pues resucítale!”, dijeron Rati y otros dioses, que estaban apesadumbrados, como embotados, aburridos, porque el deseo no estaba presente en el mundo. Shiva miró la pira de cenizas, y permitió que la ilusión volviera al mundo. A través de su ojas, Shiva hizo resucitar a Kama, que resurgió de las cenizas feliz de abrazar la vida otra vez.

Shiva miró a Parvati, y Parvati miró a Shiva. Entonces Sus miradas se encontraron, y el deseo surgió en Su interior. Cuando los demás dioses les dejaron, Ellos todavía continuaban abrazados. Tenían toda la eternidad para unirse.

 MEDITACIÓN

 Esta historia está en el corazón de la esencia del Tantra y del mito tántriko. Es una historia de iniciación tántrika. Hay varias versiones, y ésta está basada en algunas de ellas, siendo la principal aquella encontrada en el Devi Bhagavatam. Este texto es el equivalente del Srimad Bhagavatam de la Tradición Vaishnava, pero en el culto Shakta de adoración a la Diosa.

Léela varias veces. Siéntate en una postura meditativa, si es posible. Si no, una silla estará bien. Cierra los ojos, y rememórala en tu mente, hasta que llegue a ser algo vivo en tu conciencia. Hasta que sea experiencia encarnada, hasta que la hayas hecho tuya. Añádele emoción y detalles, si quieres. Practica el trance con ella. Cuando esta historia esté viva en tu interior, verás que una sutil magia comienza a trabajar en tu mente.

Y como dicen los Naths:

Paz-Libertad-Felicidad

Autor: Abdul Matin

Interesado en el Sufismo, Tantra hindú y budista, Dzogchen, Vedanta, y en general en los sistemas no-duales. También soy estudiante de sánscrito y (recientemente) de árabe.

43 opiniones en “Un Relato Iniciático Tántriko”

    1. Un concepto clave que subyace en las austeridades es tapas, una palabra sánscrita que significa “calor interior”, que en realidad es energía mágica y espiritual. Tapas también indica las variadas técnicas para aumentarlo, es decir, el ascetismo, pero en lenguaje Sādhu la palabra Hindi que se utiliza es tapasya, o de forma abreviada tap. Y un asceta que hace tapasya se conoce como tapasvi.

      La energía sexual, kama, el fuego de la pasión, es la principal fuente potencial de tapas — y al mismo tiempo es su contrario. Esto se expresa en el mito de la muerte de Kama por Śiva con el fuego –creado por tapas– con su tercer ojo, cuando el dios-cupido del deseo intenta golpearlo con su flecha de lujuria –el calor de kama– y anular así sus poderes yógicos.

      Es decir, el asceta debe sublimar y controlar su lujuria, pues su disfrute puede disminuir, o incluso destruir su energía espiritual

    2. ¿Hawwa la galleguiña?,¡Si mal no recuerdo tu nombre ahora es otro!
      Me diste tu pendrive, tu blog de notas, tu gorrito de colores vivos y el libro de ibn al Arabí con dedicatoria incluida.. ¿no nos encontramos en el aeropuerto te estuve buscando, desapareciste como pluma que lleva el aire. Chica esto no se olvida, esos cánticos devocionales me siguen inspirando en mis ejercicios
      Creo que eres tú si es así ponte en contacto, tengo mucho que contarte desde entonces, ya en Barcelona no saben nada, si perdiste la dirección dame un toque por este medio y te lo paso.

      1. ¡Hola! ¿que tal J. Antonio?
        Mi nombre es Basira,, compartimos vivencia junto a Dar an -Nur , en estos momentos esta de camino a Granada, ella me ha sugerido que te pongas en contacto conmigo atraves de face, o tuenti, mejor sería el face, por este medio no es recomendable pasarse los correos. ¿tienes cuenta en alguna de estas redes sociales?
        Así hablamos etc.

        1. Esto se pasa de límite, cuando a la gente se le va la vida en aburrimiento total, no sabe que hacer, y ocurren estas cosas.
          Creo que esta persona no está en este blog, ni hace ostentaciones de ningún tipo, ni alusiones a nada, ni aquí ni en otros blogs donde se hace uso a su nombre y demas relatos.
          Espero que prima en el dueño de este blog publicar este escrito.
          A buen entendedor pocas palabras bastan.
          Que paseis todos un feliz día

          1. Estoy de acuerdo con lo expresado por tí antonio.
            Empiezo por decir, soy profe de tantra, y yoga taoísta, entre otras, creo que A. Matín en su buen hacer compartir, sube este artículo copiado, es menester ir a los vedas y si quieren desde ahí hacemos comparaciones, no nos sorprende la similitud, ya que el Dios creo el mundo de una forma y cada cultura lo ha explicado a la suya.
            Debe desaparecer la falta de unidad, todo es en todo,

          1. Omar, todos copian, el texto es bueno, si que no expresa la realidad de la ciencia de los rishis, estos eran los sabios inspirados

          2. para omar, profe de tantra, nos puede explicar como usar esta energía como disciplina espiritual y no sexual
            No obstante estamos en unos momentos de la humanidad, en los que esta energía se está despertando en muchas personas. Este despertar de la energía kundalini les permite disponer de energía adicional para su desarrollo («fuego inextinguible»). Hay seres que han madurado lo suficiente para que el caudal se incremente en su sistema sin perjudicarlos, con lo cual crece su nivel vibratorio y esto les posibilita su Realización como seres espirituales. Esto a su vez afecta a las energías de otros seres que viven en su entorno interrelacionándose con ellos y tiene como resultado la elevación del nivel vibratorio del Planeta. Esto es lo mismo que describe la física cuántica: entre dos partículas conectadas, el cambio en la primera, se verá reflejado inmediatamente en la segunda.
            Su actuación consiste en elevar las vibraciones atómicas de los cuerpos inferiores, de lo que es la materia; a fin de nivelarlos con las altas vibraciones de los cuerpos espirituales.
            El órgano más cambiado por la limpieza de kundalini, es el cerebro, esto tiene como consecuencia frecuentes dolores de cabeza u otras molestias.
            Por esto se trata de un proceso que necesita su tiempo y su asimilación, ya que una subida demasiado pronto, sin que el sistema haya tenido tiempo para madurar, produce tanto destrozo como una energía atómica.
            Es la única energía que puede “quemar” la cizaña amontonada durante las experiencias terrenales del alma a través de los siglos. Y es la energía capaz de realizar transformaciones a nivel físico consideradas como milagros.
            Saber esto ayuda a soportarla y aceptarla con otro talante, aunque el proceso una vez comenzado no puede volver hacia atrás y no haya otro remedio que pasarlo.
            También saber, que cuando se van realizando las sucesivas purificaciones y el sistema se va «desembozando» de las energías negativas que tenía atascadas, la kundalini asciende sin obstáculos y sale por el chakra de la coronilla como una lluvia de energía, derramándose sobre la persona y llenándola de alegría, paz, felicidad, plenitud de espíritu, durante una temporada, hasta la nueva oleada de energía transformadora.

          3. Sin embargo, y parafraseando un dicho repetido, “ Si alguien proclama tener todas las respuestas, corre tanto como puedas a otra parte”. Nadie, repito, nadie, tiene todas las respuestas sobre Kundalini, a pesar de todos los que proclaman lo contrario. Cuidate de la gente que intenta venderte cursos o que te presiona para que te unas a un determinado grupo espiritual. En los penosos problemas que puede producir un despertar Kundalini uno es vulnerable a gente que puede no guardar las mejores intenciones en el corazón y que incluso entrenan en técnicas que pueden empeorar la situación.

            ATENCIÓN: Una vez que Kundalini se ha desplegado, los intentos de curación pueden incrementar sus efectos llegando estos a poder ser devastadores más que a decrecer los o integrarlos. Por otra parte, para algunas personas los sanadores han sido útiles, sin embargo para otras existen riesgos y consiguientemente decepciones al someter nuestra energía a estos sanadores.

            El Collie, la muy estimada fundadora de Shared Transformations, escribió estas palabras sobre el asunto:

            Cualquier bien-intencionado sanador que me ha dado su energía en tratamientos, en persona o a larga distancia, a hecho que mis efectos Kundalini se descontrolaran. He visto como mis síntomas y dolores iban eventualmente a peor cuando gente con Kundalini activo rezaban amorosamente por mi. (esto en cambio no ocurría cuando gente con Kundalini durmiente rezaba por mi). .» Sentía en cambio una sobrecarga, debida al “bombardeo” de sus regalos de energía adicional, cuando recibía mas de la que podía manejar sobre mi. Si altas vibraciones de energía pudieran sanar todos los males corporales, cada sanador con una Kundalini despierta debería tener una salud fantástica, considerando los niveles de energía kundalini que fluyen por ellos. Simplemente algo a considerar.”

            Generalmente las cosas sencillas son efectivas, tales como largos paseos, aminorar la meditación o rezar, incluir carne en la dieta para bajar la cantidad de energía, etc. Algunas veces es recomendable parar todo trabajo espiritual temporal o definitivamente. Puede ser útil simplemente concentrarse en las actividades del día a día, esto puede activar lo suficientemente Kundalini sin que aumente hasta niveles insoportables.

            Estar en la naturaleza es estupendo para “enraizar” (poner a tierra) Kundalini. En una ocasión leí que sentarse contra arboles es útil para la energía excesiva. Algunas practicas de Chi Kung las realizan con árboles también. Yo no tengo una experiencia particular en trabajar con árboles sobre el equilibrio de la energía Kundalini, pero siento que el efecto de ponerse a tierra en la naturaleza es bueno.

            Los sistemas para ponerse a tierra en los que se visualiza la energía fluyendo hacia la tierra son a menudo recomendados para equilibrar la energía Kundalini. Desde mi propia experiencia esto no funciona. Cuando intente dirigir la energía hacia la tierra, la concentración dirigió más energía Kundalini hacia mi cabeza inmediatamente después del ejercicio. Otras personas han tenido el mismo problema con este sistema, aunque para otras, en cambio ha sido efectivo. Recuerden, lo que funciona para unos no tiene porque ser efectivo para otros. Es necesario experimentar lo que es adecuado para uno mismo. No hay ningún método universal tipo aspirina que funcione para todo el mundo. Lo esencial es utilizar el método de ensayo y error para ajustar el método adecuado, con discernimiento y cautela.

            Tener cerca una persona o personas de soporte puede ser muy beneficioso; Yo creo que esto es de las cosas más efectivas, especialmente cuando nada mas funciona. Cultivar la creencia de que el proceso es en si una forma de “bendición” es crucial (se que esto puede ser muy difícil de hacer en las peores erupciones de dolor, o durante años de problemas con la energía Kundalini, pero esto da la diferencia sustancial a tu proceso). Pensar en un “eterno continuo” puede ayudar también. Esto puede dar una mejor perspectiva y paciencia. Trate de creer que en realidad todas las cosas están para algo bueno. Cree en ti mismo y en el Absoluto.

            Puede ayudar regresar a sus raíces religiosas. Si, usted creció en un trasfondo católico con todas las imágenes espirituales de esa tradición, entonces practicar un método de base hindú de meditación y ver visiones interiores de las imágenes de esa tradición espiritual como un elefante, o el aspecto temible de la Diosa Kali, podría ser demasiado ajeno para usted, y asustarle. Aunque para un individuo criado en esa religión, sería una bendición de los cielos. Estas experiencias pueden ponerse muy intensas así es que es importante estar en un traditon donde usted se siente protegido, seguro, y confortable con cualquier manifestación inusual.

            El servicio puede ser de ayuda en suavizando el efecto de Kundalini y ennobleciendo el corazón y la mente.

            Siento que tener a una mascota puede ser de ayuda también. Yo solia tener a un perro Labrador con el que en broma forcejearía en el piso; Siempre sentí como este abandono festivo con mi adversario cánido atenuaba mi energía Kundalini.

            Es inmensamente importante a esforzarse en vivir una vida ordinaria con equilibrio, optimismo, y sobre todo, un buen sentido del humor. Trate de reírse más y vivir su vida lo más plenamente a pesar de cualquier limitación relacionada con Kundalini. Trate de cultivar una claridad de existencia en todas las cosas. No tome las cosas de este mundo demasiado en serio, pero lleve una vida ordenada, armoniosa. Mire toda adversidad como las oportunidades para el crecimiento en su proceso Kundalini y en su vida.

            No se deje tentar, impresionado o envidioso, en el engaño de las experiencias llamativas que otras personas escriben o le cuentan sobre Kundalini. Esto no significa nada excepto en los casos de seres raros, completamente despiertos que le dirían probablemente lo mismo. Debe caer en la cuenta también que no todo lo que usted oye o lee será objetivo en lo que se refiere a materias espirituales. Desafortunadamente, hay a menudo una tendencia a suspender la capacidad de examen crítico de estas supuestas verdades, aún entre las personas más inteligentes. Muchos de nosotros hemos sido engañados más que nos gusta admitir.

            Después de más de 30 años de ser buscador, y considerar cuidadosamente las profundidades de la búsqueda espiritual, estoy convencido que es más importante tener un corazón cariñoso que un currículum vitae de experiencias transcendentales incontables. Firmemente creo que la calidad de su corazón dice más y es más importante en el aquí y en el más allá . Un número grande de personas con experiencias cercanas de muerte ha regresado de vislumbrar el otro lado, y han dicho esto cuando han contemplado la Existencia de Luz en el extremo final del túnel.

            Pero mas que eso se debe tener mucho cuidado o abstener de practicas que estimulen el despertar de la kundalini de manera facil o desarmonica ya que puede acarrear serios problemas para el psique del que lo este realizando es una energia con la cual no debemos jugar y lo mejor es despertarla conforme vamos evolucionando dominando las 7 cabezas de la bestia (pereza, orgullo, codicia, ira, lujuria, gula, envidia).

      2. J. Antonio, no estaría mal que hicieses eneagrama, así el gorro colorído femenino pase a masculino mediante la alquimia yin-yang.

        1. Hay en verdad personas que no saben en que entretener sus mentes, confirmo que internet es una mentira, ya que si sabes bien algo, escribes, pones una dirección de quien conoces, y está hecho te montas un quiosco de fantasías.
          Conozco a la persona a quien hacen referencia, pero si ella calla, los demas, los que si somos hermanos aunque nuestros lenguajes no sean sufís, hermanos en lo bueno y lo malo, nosotros trabajamos en torre vieja, y no nos perdemos ni en derecha ni izquierda, la verdad es inamovible.
          Retened que lo que importa por encima de todo, es mantener la conexión con los grandes Seres a fín de que la corriente que viene de arriba nos atraviese, nos purifique y nos ilumine. El temor, orgullo, desconfianza, pasiones, cortan esta cadena que nos ponen en relación con el mundo superior y permiten que entren en nosotros criaturas nocivas. Sólo el amor, la sabiduría y la verdad pueden liberarnos, de todo lo que es inferior

      3. PERO LO ESCRIBISTE TÚ, PONE ABDUL MARTÍN, ES UN APODO SUPONGO SUFI, PUES ES BUENO PERO NO HACE GTRANDES REFERENCIAS, Y LAS COMPARACIONES CON SUFISMO NO SON BUENAS

      4. vibración en todo el cuerpo llego en alguna ocasión a ser increíble. Literalmente vibraba como si tuviera una maquina neumática conmigo. En una ocasión la vibración fue tal que me fui a casa a la cama para que nadie me viera. Era imparable.

        Quizá lo peor para el trabajo era el dolor y la sensación cronificada de agotamiento. En ocasiones entraba en ciclos de euforia o depresión. Las lágrimas eran diarias, sin control y sin motivo aparente. En ocasiones eran carcajadas incontrolables.

        La sensación de sobrecogedora de sobrecarga eléctrica era frecuente. Por las noches casi podía ver esta energía vibrando y haciendo vibrar a mi mujer.

        La vista el olfato y el oído estaban muy amplificados. El sentido de la conciencia de yo se alteraba con frecuencia, sentía mi cuerpo como un objeto y mis diálogos internos (esos que tenemos todos para lo que llamamos pensar) eran de risa me llamaba » el hombre» como si fuera un yo ajeno y extraño. Las cosas que veía las veía como si lo hiciese a a través de una cámara.

        Tuve varias experiencias de salida del cuerpo (puedo asegurar que yo no creí mucho en estas cosas; bueno en ninguna de las que me sucedió). Luces extrañas se paseaban por mi habitación. Sentía presencias, e incluso hablaba en sueños con ellas con nombres concretos, según luego me decía mi mujer era como una bronca con varias «personas». En ocasiones me levantaba de repente de la cama, iba a la habitación de alguno de mis hijos y gritaba «dejad le en paz».

        Todo esto sucedió durante un periodo de tiempo de 2 o 3 años. No ha terminado, he debido parar la lectura o meditación de cualquier cosa que suene a trabajo espiritual, pero todos los días esta energía me recuerda que está ahí.

        Naturalmente fui a médicos, cardiólogos, psicólogos, psiquiatras, etc. Hoy se más de lo que sabia entonces. Debí averiguar lo que me pasaba investigando, y la primera vez que oí el término kundalini, ya estaba el proceso comenzado.

        Al saber algo de inglés pude identificar lo que me sucedía con lo que sucede a otras personas. Vi que mi proceso era muy parecido a otros, y me dí cuenta de que no me estaba volviendo loco (este miedo acompaña todo el proceso típicamente).

        Leí sobre los trastornos de la personalidad asociados a los sintomas que he descrito. Es cierto, muchos de estos síntomas no se alejan de ciertos tipos de psicosis o algo más grave. Pero existen ciertas diferencias en cambio que si les hacen distintos. Una de las personas (psiquiatra) que más me ayudo en eso, una de las primeras cosas que me dijo, es que lo que me pasaba no era un proceso de locura irremisible. Según el era «un exceso de salud». Este profesional es una psquiatra con gran reputación y tome sus palabras como un importante alivio. Busque más opiniones, porque creo que nadie deberia dejar la medicina hortodoxa para hacerse revisar tanto como sea admisible.

        Lei tambien sobre los porcesos definidos en la Psicología Transapersonal como ha dicho Groff de «Emergencia Espiritual». Identifique muchos paralelismos y similitudes con lo que me paso. Sobre los asuntos espirituales, y aunque no es el proncipal objetivo de este sitio, creo que se debe ser cauto: No todo lo que sucede esta impregnado de espiritualidad, ojo, la mente juega muchas pasadas. Además creo que si alguien se centra en exceso asociando sus sintomas a términos espirituales, podrá estancarse y no ver la amplitud de lo que le sucede, evitando incluso protegerse del proceso.

        Por otra parte no es dificil que este proceso le haga a uno mismo verse como un ser «especial»: CUIDADO con esto. Es un dramático error. Lo que yocreo es lo siguiente: Si cada proceso de Emergencia Espiritual o Despliegue Kundalini (como se prefiera) es diferente, no podemos de una forma muy objetiva acotar estos síntomas. ¿Puede esto significar que no los produce lo mismo?

        Creo que lo que en ocasiones llamamos Kundalini, no lo es. Son efectos de algo pero no la causa, es sencillo de decir, pero los síntomas no son la «cosa».

        1. Qué es la Kundalini?

          Es la energía del Espíritu. Cuando nacemos, se ubica en el hueso sacro, en la base de la columna vertebral. Consecuentemente, es un error creer que tiene algo que ver con el sexo. Para ubicarse a nivel del hueso sacro, esta energía se enrolla en tres vueltas y media, lo que le da su nombre sánscrito, de la raíz “Kundal” enrollada. Aparece en la India en personificaciones de diosa inmaculada, como Gauri. Es la Energía Madre, la misma que apareció en la raíz de la Creación del universo. Es el poder energético de nuestro Espíritu. Es absolutamente pura luz de conocimiento, amor, compasión y atención. Estas tres cosas están en esta energía

          La energía divina, la suprema energía de Amor Divino, cae sobre el cerebro del feto; como el cerebro tiene forma de prisma, esta energía se refracta y se divide en categorías. La energía, que cae a los lados del cerebro, forma el sistema nervioso simpático. Pero cuando su energía divina se posa en la cúspide del cerebro, lo atraviesa sin refracción alguna y baja por la columna y se enrosca en el hueso sacro; en este momento se le denomina energía Kundalini, que como antes hemos dicho viene de la raíz sánscrita kundal. Quizá los griegos ya sabían que era un hueso sagrado, y lo denominaron “sacrum”. Esta energía intacta, original, se encuentra en estado potencial, en reposo.

          En el proceso de nuestra evolución desarrollamos siete centros energéticos principales, localizados a lo largo de la espina dorsal y el cerebro, cuando esta energía “kundalini” germina como una semilla, pasa por estos siete centros, atraviesa el área de la fontanela y conecta la consciencia humana con el poder del Amor Divino. Es lo que se conoce como el desarrollo de la cuarta dimensión. Se puede pensar en la kundalini como en una cuerda de 1000 hebras; cuando la persona está preparada espiritualmente por primera vez, solo una o dos de estas hebras encuentran el camino a través de los chakras y alcanzaran el chakra corona (sahasrara) en lo alto de la cabeza.

          ¿Cómo se produce el ascenso?

          Solo se despierta, cuando el chakra raíz (Moladhara) recibe la información de que la persona esta preparada para que su elevación se produzca por el Canal central y atraviese los chakras, nutriéndolos, purificándolos y restableciendo el equilibrio , así como la salud física y psíquica. Este fenómeno se percibe por nuestro Sistema Nervioso Central en forma de una brisa fresca saliendo por las palmas de las manos y por encima de la cabeza o de brisa caliente, si hay obstrucciones en el Sistema Sutil. Igualmente puede percibirse el estado de los chakras en las yemas de los dedos y en otros puntos de las manos. Una sensación de hormigueo, presión o pinchazos en las localizaciones significará que hay un bloqueo en el chakra correspondiente. De esta manera uno puede conocer por sí mismo el estado de sus centros energéticos, así como las causas que han originado las obstrucciones.

          Es cierto que un despertar progresivo; tal como hemos dicho solo unas hebras de la kundalini alcanzaran el chakra corona, pero son suficientes para establecer la conexión y abrirnos a una nueva consciencia y un nuevo camino de crecimiento, el cual tendremos que ir alimentándolo, progresivamente, con la práctica de la meditación. Si bien un despertar total no podría ocurrir sino es en una persona ya completamente purificada, con altas frecuencias vibratorias.

          La Kundalini se eleva a través de los distintos centros y alcanza el séptimo, chakra de los mil pétalos, el cual empieza a abrirse. Allí se establece la conexión con el poder omnipresente del amor de Dios. Igualmente, aparecen nuevas percepciones, que indican el estado de los chakras. El manejo de las vibraciones, permite equilibrar y mejorar los chakras y esto se puede conseguir a través de la meditación.

          Fuente:http://descubreaquehasvenido.blogspot.com/

  1. Parvati
    Shiva y Shakti(Parvati) existen como una misma realidad vista desde diferentes ángulos, así como no podemos separar el calor del fuego,el brillo de una gema,o la blancura de la leche, Shiva y Shakti permanecen eternamente inseparables.
    Uma, nombre de soltera de la Diosa Parvati,pasó por muchos ascetismos para ganar a Shiva como esposo.La palabra Uma significa Madre del mundo.Shiva la hizo pasar por severas pruebas para probar su determinación y dedicación a Él,y cada vez,Uma salía victoriosa. Satisfecho,el Señor Shiva se casó con Ella.
    Devi,la Diosa universal,se manifiesta en diversas formas,pero su aspecto de Parvati, como esposa de Shiva,es el más poderoso y complejo de todas las Diosas.Tres de los aspectos benévolos de Devi son: Sati-Uma-Parvati.Sati fue la primera esposa de Shiva,que ganó su gracia y su corazón por su gran devoción y ascetismo.El padre de Sati se atrevió a insultar a Shiva en presencia de su hija,y Sati,incapaz de soportarlo adoptó la postura de meditación y autoincineró desde el interior, dejando así la vida física.
    Sati reencarnó como Uma,hija del Dios Himavan,Dios de los Himalayas. Ella representa la energía cósmica(prakriti) que nunca puede ser separada de Shiva(purusha),la Conciencia Pura.

    1. Las Beguinas, místicas medievales del Amor Divino
      Las mujeres en el misticismo cristiano (III). Hildegarda de Bingen y la beguinas

      La Baja Edad Media será testigo de un inusitado florecer de mujeres místicas que llenarán los siglos XIII y XIV de una presencia femenina con una densidad e importancia desconocidas en la historia del misticismo cristiano, cuyo progresivo conocimiento corre en paralelo a la nueva visión que se tiene de la Edad Media y del peso de la mujer en la sociedad en general y en la comunidad cristiana de forma más concreta 1.

      La mujer en la baja Edad Media – se entiende, la mujer perteneciente a las órdenes religiosas, a la nobleza y la alta burguesía – ocupó un papel destacado tanto en la religión (de lo que es buena muestra el poder de importantes abadesas), como en la política (no hay más que referirse a las numerosas reinas), como en la cultura; baste recordar, como paradigma de mujer con relevancia política y cultural, a Leonor de Aquitania (1122-1204), mujer extraordinariamente culta, protectora de trovadores y que durante casi medio siglo hizo y deshizo en la política europea. La pérdida de derechos civiles por parte de la mujer no es consecuencia de la Edad Media, en buena parte marcada por el derecho germánico, sino por la progresiva introducción del derecho romano – que negaba la categoría de personas a mujeres y niños – y por el papel que el triunfo de la sociedad burguesa asignará a la mujer.

      La Baja Edad Media «es el tiempo de Eloísa y Abelardo, de Leonor de Aquitania y de su hija María de Champaña; de las “cortes de amor”; el tiempo de los “lenguajes secretos”, los personajes legendarios y las aventuras prodigiosas; es el tiempo de la leyenda del Graal, de los “fieles de amor” y el “reino de la Dama”, se símbolos alquímicos y numéricos, de trovadores y troveros, que entretejen un mundo nuevo y crean espacios literarios que ya no son patrimonio del clero».2

      Las mujeres de cuya compañía y amistad nos proponemos disfrutar no sólo alcanzaron altas cimas en su camino hacia la vecindad del Amado, que seguramente mujeres así no han faltado en ninguna época, aunque sólo en unos pocos casos alcanzaron el público reconocimiento al ser consideradas oficialmente santas3 y en la mayoría permanecieron ocultas en su anonadamiento en Dios, sino que unieron a la profundidad de su experiencia el hecho de contarla y escribirla – algo ya no usual – ofreciéndonos las marcas de un camino que, siendo eterno, nos es presentado con aspectos de una profundidad y radicalidad absolutamente nuevas.

      Hildegarda de Bingen (1098-1179)

      Pero antes de ocuparnos de esta eclosión de místicas de los siglos XIII y XIV nos encontramos con una mujer excepcional que llena el siglo XII: Hildegarda de Bingen (1098-1179). Hildegarda es de familia noble, sus padres, cuando tiene ocho años, la encomiendan a una mujer, Jutta de Spouheim, para que la eduque y la críe. Cuando Hildegarda tiene 14 años, Jutta y la niña viven como reclusas4 junto a un monasterio benedictino, en el que permanecen hasta la muerte de Jutta.

      De la primera parte de la vida de Hildegarda apenas sabemos nada. Vivió en la obediencia, desarrollando un ansia de saber profunda. En torno a ellas se han ido agrupando una serie de mujeres y cuando muere Jutta, su maestra y animadora, Hildegarda toma las riendas de la comunidad y, entonces, aparece una mujer hasta entonces desconocida: fuerte, poderosa, ellos dirían que viril, porque cuando a una mujer había que decirle que era algo grande, había que decirle, como hemos visto, que era como un hombre. Pronto funda un monasterio propio.

      Era una mujer poderosa, tiene un gran carácter y sabe llevar y perfectamente entender a sus monjas. Ella entiende a sus monjas y sus monjas la entienden a ella. Empieza a destacar inmediatamente como guía espiritual. Tiene un espíritu fino, delicado y es capaz de percibir los estados por los que iban pasando sus monjas y las personas que acuden a ella en busca de consejo.

      Pero Hildegarda, además, vive desde niña en un estado visionario, compatible con su conciencia normal, no es pues un estado extático en que ella pierda la conciencia, sino la capacidad de acceder a otro nivel de realidad en donde contempla un universo simbólico que después es capaz de interpretar. Cuenta que, cuando tenía tres años, tuvo una gran visión pero era tan pequeña que no se atrevió a decir nada

      A los tres años de edad vi una luz tal que mi alma tembló, perro debido a mi niñez nada pude proferir acerca de esto. A los ocho años fui ofrecida a Dios para la vida espiritual y hasta los quince años vi mucho … a mi me sorprendía mucho el hecho de que mientras miraba en lo hondo de mi alma mantuvieran también la visión exterior.5

      Cuando fue contando lo que le pasaba se sorprende de que a los demás no le suceda lo mismo; Jutta le pidió que tuviera mucho cuidado con las visiones – siempre sospechosas en la mística cristiana, tanto por carecer de una línea tradicional de maestros capaces de interpretarlas, como por la dificultad real de distinguir las visiones auténticas de todo tipo de fenómenos puramente psicológicos – , ella obedece y se calla, pero cuando llega ser abadesa sus visiones empiezan a ser fuertísimas, imperativas; la obligan a hablar, de hecho ella interpreta las enfermedades que la afligen como una señal de que no debía de seguir callando. No sabe qué hacer y pide ayuda a un monje del Cister. Este monje se da cuenta que allí ocurre algo diferente de lo normal y, efectivamente, le pide, por favor, que escriba.

      Envía sus escritos a S. Bernardo y ante su ardor espiritual éste dice que hay que escuchar a esta mujer guiada por el Espíritu. Hildegarda es llamada por el papa Urbano II para que pueda exponer sus visiones ante el Concilio. El papa queda entusiasmado con esta mujer, la autoriza a exponer su doctrina, y empieza para Hildegarda una intensa etapa de vida pública, y de numerosa correspondencia a través de la cual aconseja a obispos y reyes. No contenta con exponer lo que ve, arremete contra el clero. Se da cuenta que el clero no es lo que tenía que ser: no es precisamente la vida espiritual lo que caracteriza a una buena parte del clero de su época, sino la preocupación por el poder y, sobre todo, por la riqueza. Hildegarda los ataca con gran dureza y esto, aunque tras la aprobación del Papa tienen que soportarla, le creó grandes enemistades.

      La vida de Hildegarda es, por lo tanto, una mezcla de vida activa y de vida contemplativa. Hildegarda monja, vive en el monasterio, pero tiene presentes y conoce perfectamente los problema políticos de su tiempo, interviene incluso para intentar poner fin al cisma creado por Federico I al nombrar, por su cuenta, a cuatro papas. El papa le pide que predique, y ella sale, habla, y predica. Además tiene fama de hacer milagros y curaciones y acuden a ella enfermos de todas partes.

      Hildegarda dicta sus visiones – y la explicación de mismas – a un monje que debe suplir sus deficiencias gramaticales, pero consciente de su carácter profético revisa minuciosamente que recojan sus palabras con absoluta fidelidad. Fruto de este trabajo son sus obras, en latín, Scivias (Conoce los caminos), el Libro de los méritos de la vida y el Libro de la obras divinas, a las que hay que añadir sus libros sobre botánica, medicina, basada en los principios curativos de la naturaleza y sus composiciones musicales.

      Sus visiones, enmarcadas siempre en distintas manifestaciones luminosas – «la luz que veo no pertenece a un lugar. Es mucho más resplandeciente que la nube que lleva el sol … se me dice que esta luz es la sombra de luz viviente»6 – son una exposición simbólica de la doctrina tradicional de la Iglesia, y especial de la Historia de la Salvación, que le permiten penetrar en el sentido profundo de las Escrituras:

      En el año cuarenta y tres del curso de mi vida temporal, en medio de un gran temor y temblor, viendo una celeste visión, vi una gran claridad en la que se oyó una voz que venía del cielo y dijo. “… Proclama estas maravillas escribe lo que has aprendido y dilo” Y … vino del cielo abierto una luz ígnea que se derramó como una llama en todo mi cerebro, en todo mi corazón y en todo mi pecho. No ardía solo era caliente, del mismo modo que caliente el sol todo aquello sobre lo que poner sus rayos. Y de pronto comprendí el sentido de todos los libros, de los salmos, de los evangelios …7

      Sus visiones contienen también revelaciones proféticas que hacen referencia a los periodos de división que, poco después de su muerte, atravesaría la Iglesia.

      Hildegarda fue visionaria, música – compuso admirables obras, basadas en lo oído durante sus visiones – , médico, teóloga, pero, sobretodo, fue una mujer del amor. Hildegarda vivió el amor profundo y eso es lo que le hacía tener ese poder en todas las demás ciencias y en todos los demás conocimientos. Su biógrafo, Theorich de Echternach, narra así su muerte: «Sobre la habitación en la que la luz virgen entregó su alma a Dios en el primer crepúsculo de la noche del domingo, aparecieron en el cielo dos arcos brillantísimos y de diversos colores que se ensancharon por un gran camino extendiéndose por la tierra en cuatro partes … En el vértice allí donde los arcos se cruzaban surgió una clara luz en forma de círculo lunar que se ensanchó tanto que pareció apartar las tinieblas de la noche de la habitación … debe creerse que Dios, con este signo mostraba con cuanta claridad había iluminado a su amada en los cielos»8

      Las beguinas

      Los siglos XIII y XIV fueron siglos de grandes convulsiones en el seno de la Iglesia romana. Papas y reyes se enfrentan en una larga lucha de poder, pretendiendo cada uno de ellos invadir el terreno del otro, manteniendo ambos el origen divino y prioritario de su poder, lo que les legitimaría para imponerse a la otra parte. El equilibrio de poderes que había caracterizado los siglos anteriores tiende a desaparecer, ambas partes acaban aspirando al poder absoluto y perdiendo legitimidad. A una sensible decadencia de la iglesia oficial, con notables casos de corrupción por parte de miembros del alto clero, se contraponen numerosos movimientos que preconizan un regreso a la pobreza y sencillez evangélica, desde la creación de las órdenes mendicantes como los franciscanos como movimiento más representativo, pasando por los numerosos grupos cuyo exceso de radicalismo los coloca al margen de lo aceptable, hasta la controvertida, y ahogada en sangre, presencia del movimiento cátaro. En este entorno el Espíritu hizo aparecer un grupo de mujeres que no sólo alcanzaron los más altos niveles de la experiencia mística sino que divulgaron su “ciencia” – mejor, quizás, sería decir, su “gnosis” – en unas obras que, si por una parte marcan uno de los grandes hitos de la literatura espiritual, por otra al escribirse por primera vez no en latín sino en lenguas vernáculas representan, en muchos casos, obras de referencia desde el punto de vista literario en sus respectivos países.

      Estas mujeres se caracterizan por una sólida formación cultural y teológica, unida a una experiencia mística personal profunda, acompañada, con frecuencia, de experiencias visionarias y/o extáticas que sorprenden a sus contemporáneos que carecen de elementos para juzgarlas pero que no pueden descalificarlas como fruto de la histeria femenina, ante la solidez teológica de sus escritos. Todo ello acompañado de una vida de radical austeridad y libertad de espíritu, que adopta tres modelos fundamentales: las monjas cistercienses, las beguinas y las reclusas9, modelos que en algunas de ellas corresponden a distintos momentos de su vida.

      Desde el punto de vista doctrinal10 sus atrevidas formulaciones – que corresponden a una profunda experiencia interior, no a una mera especulación intelectual – nos muestran una aspiración a alcanzar la unión con Dios sin intermediarios, en un proceso en el que la misma necesidad de Dios, como último residuo de la dualidad hombre-Dios desaparece, para llegar no a ser Dios, sino a ser lo que Dios es. O en palabras del doctor J. Nurbakhsh, maestro sufí contemporáneo: «A través del Amor he llegado a un lugar donde no queda rastro alguno del amor»11.

      Su actitud mística es una síntesis del amor cortés, de la mística nupcial y de mística especulativa. La síntesis entre mística nupcial y mística especulativa pudo llegar hasta los místicos del Siglo de Oro español, y en especial a san Juan de la Cruz, por un doble camino. Por una parte se especula con la posibilidad de que hayan sido las beguinas uno de los elementos que dieron origen en el siglo XV a la rama femenina de la Orden del Carmelo12, por otra parte la mística renana llegó a Juan de la Cruz a través de la obra de Herp (cf. Toscano M./Ancochea G. Místicos neoplatónicos y Neoplatónicos místicos) y de una traducción latina realizada en 1548, y dedicada a Felipe II, de una especie de antología del pensamiento renano que circulaba bajo la forma de una pseudo-obra de Tauler.

      «Hablar de amor cortés es hablar de mitología caballeresca, de un código de honor y lealtad … de cabalgadas en las que el amor persigue y es perseguido a su vez; se trata de una búsqueda, de pruebas, en castillos, desiertos y tierras devastadas … es también la historia simbólica de los relatos del Graal … con una nueva síntesis espiritual que integra elementos cristianos, orientales y hermetistas de enorme riqueza. »13

      Son gente culta que ha leído las novelas de caballería y del amor cortés que entonces circulaban por Europa. Aplican su formación caballeresca a la exposición de su mística, de ahí que tuvieran tanta fuerza en la exposición y encontrasen fácil resonancia en sus contemporáneos, familiarizados con la actitud caballeresca. Entendían perfectamente a los «fideli d’amore» y entendían perfectamente la función de la dama para atraer y formar el amor del caballero. En un principio la Dama Amor – en ocasiones dama pobreza – ejerce el papel de la dama de las novelas de caballerías y es mediante la consagración a ella como el místico acaba conquistando la cima, después la dama es Dios mismo que atrae y gratifica con su presencia y a cuyo amor y unión definitivos se aspira. Sus escritos son pues, en el fondo, novelas de Amor.

      En la mística nupcial, basada en el Cantar de los Cantares, la unión mística es descrita como una boda espiritual, en la que amante y Amado se funde, sin confundirse, en el momento del éxtasis: «Dios y el hombres están separados el uno del otro. Cada cual conserva su propia voluntad y su propia substancia. Tal amor es para ellos una comunión de voluntades y un acuerdo de amor.»14 Mística que se ha dicho corresponde a una actitud arquetípicamente femenina, sin embargo, es desarrollada, entre otros, por hombres como Orígenes15 y san Bernardo16 aunque algunas de nuestras compañeras del camino recurrirán con especial énfasis a sus símbolos.

      La mística especulativa o mística del ser, hace hincapié en dejar de lado toda multiplicidad, para finalmente superar la dualidad sujeto-objeto y alcanzar la unidad, llegando a ser lo que Dios es o, en expresión de Guillermo de Saint – Tierry17:

      El hombre llega a ser una sola cosa con Dios, un solo espíritu, no sólo por la unidad de una voluntad que quiere lo mismo que Él, sino por una virtud más profundamente verdadera cuando no puede querer nada distinto … Como el Hijo con el Padre y el Padre con el Hijo … el hombre de Dios merece llegar a ser, no Dios, pero sí lo que Dios es; llegando el hombre a ser por gracia lo que Dios es por naturaleza.18

      Nótese, por una parte que la expresión “lo que Dios es” nos remite claramente a una visión de la esencia del Ser en la que se puede adivinar la existencia de una Realidad que está más allá del hombre y del propio Dios, a la que distintos aludirán con términos como “Divinidad”, “desierto de la Deidad”, “abismo de la Deidad” o el “abismo sin fondo”. Por otra parte, frente a la participación de la naturaleza divina a la que se refiere san Pedro en su epístola II19, Guillermo se sitúa en la línea de la teología romana basada en Pablo que habla de una filiación por adopción, y por tanto por gracia20. No obstante conviene recordar que la figura de “hijo adoptivo” a la que se refiere Pablo se encuadra dentro del derecho romano – y la práctica habitual en el imperio romano – en que lo que determinaba la filiación era el hecho jurídico de la adopción y no el hecho biológico de la paternidad, siendo los derechos del hijo adoptado (biológico o no) superiores a las del mero hijo biológico.

      Esta mística se basaba en un conocimiento profundo de la divinidad nacido de un anhelo amoroso que las conducía a un tipo de sabiduría diferente a otro tipo de sabiduría cualquiera. Cuando un ser humano se deja llevar por ese anhelo, anhelo que a veces no sabe explicitar, se lanza a una búsqueda de su esencia en la que su “yo” desaparece y alcanza la unificación con el Origen. Dios nos ha pensado desde la eternidad, cada uno de nosotros tiene una imagen preeterna que vive en Dios, lo que luego Eckhart llamará la “parte increada del alma». Todos nosotros tenemos una parte última, definitiva, escondida, oculta, a veces tan oculta que se oculta a nosotros mismos, en la que Dios se manifiesta tal cual es, pero llegar hasta allí, llegar a ese momento oculto del alma, a esa situación, a esa ciudadela escondida, es la labor de una vida. La vida entera no es nada más que la búsqueda de ese lugar escondido donde Dios se manifiesta.

      ¿Y que se produce en ese lugar escondido?: el encuentro de la parte increada del hombre y de Dios. Lo que ocurre es que ese es un largo proceso, un largo proceso de aniquilación, de anonadamiento. Si el hombre no llega allí solamente con esa realidad última creada por Dios, no puede percibir lo que se esconce en el “hondón” de su alma. Tenemos que morir a nosotros mismos, tenemos que dejar de ser nosotros mismos para llegar allí, es un proceso de retorno a la fuente en que el hombre ha de despojarse de todo aquello que ha adquirido en el viaje de venida. Refiriéndose al viaje de vuelta dice el Dr. Nurbakshs, que une a su condición de maestro sufí la de doctor en Medicina y Psiquiatría: «Para alcanzar la perfección espiritual, el ser humano ha de perder, uno por uno, y en orden contrario, todo aquello que ha adquirido desde su infancia a su madurez … Mientras el primer semicírculo el viaje de venida representa el atravesar las diferentes etapas de la perfección de la autoconsciencia … el segundo semicírculo el viaje de retorno representa un viaje a través de las diferentes etapas de la conciencia del corazón … y el viajero que viaja por este camino ha de ser libre de toda atadura.»21 Todo el proceso espiritual del hombre es un proceso de rompimiento con su ego, de rompimiento con lo que impida avanzar.

      Las beguinas hablan de una mística de fruición y de una fruición de la esencia. Fruir significa disfrutar, gozar plenamente de una cosa, y gozar plenamente de la unión significa dos cosas: que Eso que busco, el objeto amado, ha estado desde siempre allí esperándome, y significa también que ese yo que creo que soy ha de morir, para dar origen a ese yo que en el fondo verdaderamente soy, aunque todavía no lo perciba con claridad o incluso a veces lo ignore. Para que se produzca el encuentro, tiene que haber un yo profundo que Es, que elimina al que no-es, frente a Dios uno no-es nada, o, mejor dicho, es pura nada.

      Esta es la mística de las beguinas y ésta es la mística de la esencia. Es la mística del encuentro de dos realidades que están llamadas a encontrarse o, mejor dicho, a reencontrarse desde la eternidad.

      La mística de la esencia recupera, en parte, para Occidente la doctrina de la “divinización” conservada y desarrollada por la Iglesia de Oriente. La doctrina de la divinización (theosis) – increíblemente marginada, excepto en la mística especulativa, por la teología de Occidente hasta el punto de que es casi imposible encontrar el término en los diccionarios de teología y de mística – ha sido ampliamente desarrollada por los Padres Griegos y ha permanecido viva en la teología – y la experiencia – mística de la Iglesia de Oriente. La doctrina de la divinización establece una clara simetría entre la participación de la naturaleza humana por parte de Dios en Cristo y la participación de la naturaleza divina a la que el hombre está llamado. Es la conocida formulación de Máximo el Confesor (580-662): «El Hijo de Dios se hizo hombre para que el hombre se haga Dios», o en las ya mencionadas palabras de san Pedro: para eso nos ha creado, para que participemos de su naturaleza divina. En este contexto hay una clásica exégesis de los versículos del Génesis: Dijo entonces Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza …”Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó22, que es interpretada como una doble participación de la naturaleza divina. Hay una primera participación expresada por la palabra “imagen” que hace referencia al estado del hombre, “icono de Dios” antes de caída – o del viaje de venida en términos neoplatónicos – y una segunda asunción de la naturaleza divina expresada por la palabra “semejanza”, que inicialmente está en el hombre en potencia, como una semilla, para que pueda ser desarrollada y alcanzada por el hombre que triunfa en su viaje de retorno; a ella se referiría san Juan cuando dice: Ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él, porque le veremos tal cual es.23.

      La Trinidad en su íntegra Unidad (miniatura de la visión de Hildegarda)

      Esta actitud, aparentemente más masculina, y de la que, durante mucho tiempo se ha considerado al Maestro Eckhart y sus discípulos como principales representantes, se encuentra especialmente desarrollada en estas mujeres que efectuaron una magistral síntesis con las otras actitudes reseñadas y que sin duda tuvieron un gran influjo en el pensamiento del gran Maestro alemán. De hecho hoy se sabe, entre otras cosas, que la obra de Matilde de Magdeburgo (1208-1282/97) fue una de las lecturas predilectas de Eckhart en su noviciado, que éste estaba en París durante el proceso de Margarita de la Porète (1260-1310) y que algunos sermones del maestro recogen expresiones de Margarita; por otra parte en alguna edición de la obra de la “desconocida” Hermana Katrei, se la denomina como “la hija que el Maestro Eckhart tenía en Estrasburgo”.

      «Una tremenda coincidencia tuvo que suceder en el siglo XIII, pues mientras las mujeres necesitan escribir los hombres necesitaron oírlas …Ellas constituyeron el testimonio vivo de la existencia de Dios. Pues ellas hablaron de sí mismas porque hablaron de Dios. Hasta tal punto se establecieron las correspondencias entre femenino y experiencia de Dios, que, en el siglo XIV, los hombres místicos tuvieron que feminizarse: el gran maestro Eckhart, cima de la mística medieval habló de que el alma era mujer, mientras que Enrique Suso, su discípulo, más literal que su maestro, se vistió de mujer.»24

      El movimiento de las beguinas es uno de los movimientos más interesantes y más curiosos que se han dado en la historia de la espiritualidad occidental. Las beguinas eran, generalmente, mujeres de la clase alta, o de clase media alta. En un momento en que se empieza a derrumbar el sistema tan estructurado de la iglesia y del mundo feudal – como consecuencia por una parte del nacimiento de la sociedad burguesa y por otro de la deslegitimación del poder civil, fruto de su enfrentamiento con el religioso – aparece el deseo de una cierta libertad interior, libertad de conciencia, hace falta que cada hombre se exprese por sí mismo.

      De ellas se ha dicho: «Era, fundamentalmente, un movimiento de mujeres y no sencillamente un apéndice femenino de un movimiento que debía su impulso, su dirección y su principal apoyo a los hombres. No había regla alguna definida de vida; no reivindicaba la autoridad de ningún santo fundador; no buscaba autorización alguna de la Santa Sede; no tenía organización ni constitución; no prometía beneficio alguno y no buscaba patrono; sus votos eran una declaración de intenciones, no un compromiso irreversible con una disciplina impuesta por la autoridad; y sus miembros podían proseguir con su trabajo normal en el mundo.»25

      Estas mujeres eran hijas de su tiempo. Muchas de ellas segundonas de las casas, que no tenían un matrimonio concertado, vírgenes y solteras por su propia situación social. Como tenían ansias de una vida espiritual profunda, de una vida espiritual auténtica, y al mismo tiempo un profundo interés cultural, hasta entonces casi reservado a las monjas, empezaron a reunirse en pequeños grupos a estudiar las Escrituras y a escribir sus propias experiencias. Esto ocasionó un cierto revuelo. La iglesia no las veía con muy buena cara, no las podía controlar, no tenían constituciones. Ellas hacían votos, pero hacían votos internos en su pequeña comunidad. Votos temporales y votos en función de su grado de entrega: votos de pobreza, votos de castidad, votos de obediencia.

      El motivo fundamental era reunirse para la oración y para el estudio y, poco a poco, dándose cuenta de las necesidades de entonces, las beguinas empiezan a realizar algún servicio externo: cuidaban de los enfermos, cuidaban de las parroquias mal atendidas, pobres y miserables, cuidaban al párroco, limpiaban la casa, atendían a los ornamentos litúrgicos, pero siempre en la ocultación, en lo escondido. Las beguinas resultaron ser una fuerza espiritual profunda.

      El mero hecho de la existencia de las beguinas significaba para los eclesiásticos una clara denuncia de su postura. Si ellos eran ricos, las beguinas eran pobres; si la iglesia hacía hincapié en el poder, las beguinas hacían hincapié en la espiritualidad; si el alto clero fomentaba la vida de lujo, la vida del poder, la vida del dominio, las beguinas destacaban por su la austeridad y por la profundidad de la vida interior; si la iglesia oficial hablaba de ortodoxia las beguina hablaban de experiencia.

      Las beguinas resultaron ser una especie de moscardón incómodo que a la iglesia le sale durante dos siglos seguidos, era nuevo que las mujeres laicas, no sometidas a ninguna regla monástica, fueran capaces de alcanzar un grado de desarrollo teológico tan profundo y, sobre todo, una cosa llamaba la atención: vivían lo que pensaban. Había una coherencia perfecta entre su vida y lo que dicen. Esa vida y esa coherencia interna las hace muy fuertes, muy poderosas. La coincidencia entre vida y pensamiento es la más alta muestra de la sinceridad: «La sinceridad es el cimiento de la senda espiritual y la han definido así: “Muéstrate tal y como en realidad eres y se interiormente tal como muestras ser” … La base del sufismo no es otra cosa que la sinceridad.»26. Cuando una persona vive realmente lo que dice y dice lo que vive, no hay nada que pueda contra ella.

      A finales del siglo XIII llegaron a ser más de doscientas mil beguinas. Hubo algunos que las atacaron, pero hubo otros que se dieron cuenta de la importancia que tenía este movimiento en la iglesia.

      Surge así, de forma casi espontánea, la pregunta del franciscano Lamberto de Ratisbona :

      He aquí que, en nuestros días, en Brabante y en Baviera,el arte ha nacido entre las mujeres.

      Señor Dios mío ¿qué arte es ese mediante el cual una vieja comprende mejor que un hombre sabio?

      Me parece que esta es la razón de que una mujer sea buena a los ojos de Dios: en la simplicidad de su comprensión, su corazón dulce, su espíritu más débil, son más fácilmente iluminados en su interior, de modo que, en su deseo, comprende mejor la sabiduría que emana del cielo, que un hombre duro que en esto es más torpe.27

      ¿Cómo es posible que una mujer sea capaz de percibir de Dios algo que los hombres sabios no? y, entonces, este franciscano hace un estudio precioso de la feminidad: la mujer está más preparada para entender porque es receptora por naturaleza y, al ser receptora, es dulce y, al ser dulce, es capaz de percibir la dulzura de la unión.

      También hay algún que otro cardenal que defiende y protege a las beguinas. Por ejemplo el cardenal de Vitry que dice de ellas: «Su nombre debe ser conservado y su voz transmitida. Mujeres audaces y bienaventuradas que nos recuerdan por qué y para qué hemos nacido». Esto, dicho en el siglo XIII acerca de las mujeres, nos parece, con los prejuicios de hoy, una cosa inaudita.

      Las beguinas cumplieron una misión importante: formar, educar, cultivar. Muchas de ellas volvían al mundo, sus votos eran temporales, vivían una temporada y salían; otras entraban cuando eran mayores y al revés. Fue una fluidez, una libertad, que no daban las órdenes religiosas. Era una capacidad de vivir el amor libremente sin porqué, que dirá Beatriz de Nazaret (1200-1268), una monja cisterciense formada por las beguinas. Desde Flandes, en el norte de Francia y en Alemania, este movimiento se extendió por toda Europa; aunque su presencia fue especialmente importante en Centroeuropa, hay noticia de beguinas en Cataluña y en el reino de Castilla. La historia nos dice que en siglo y medio existieron unas doscientas mil beguinas, de ellas conocemos nada más que pequeños núcleos o lo escrito por algunas mujeres que nos han dejado algo de sí mismas.

      La Iglesia oficial pronto empezó a mirar con desconfianza a estas mujeres, porque eran libres, no estaban sometidas ni a una regla ni a un marido – como dijo un eclesiástico -, porque ponían en evidencia la miseria moral y espiritual del mundo clerical y, de forma muy especial, porque expresaban sus experiencias místicas y su doctrina en lengua vulgar y podían ser entendidas por todo el mundo. A pesar de contar con frecuencia con la protección de la orden cisterciense y en ocasiones de algunos obispos, las beguinas empezaron a ser perseguidas, a algunas no les quedó más remedio que ingresar en monasterios convencionales, otras tuvieron que sumergirse y aparentemente desaparecer, alguna se encontró con la hoguera de la Inquisición28, si bien el movimiento continuó durante siglos en Centroeuropa, pero con mucha más prudencia en sus manifestaciones exteriores. Su actitud y su experiencia, sin embargo, han llegado hasta nosotros y hoy parecen recobrar un nuevo atractivo, tanto por su doctrina basada en una mística experiencial como por su forma de vida absolutamente moderna en un mundo que ama la libertad y huye de los encorsetamientos institucionales.
      Notas:
      1 cf. Pernoud R. Para acabar con la Edad Media. J.J.Olañeta Palma de Mallorca 1999
      2 Tabuyo M. “Introducción” a la edición de El lenguaje del deseo.Trotta, Madrid 1999
      3 No nos referiremos, por tanto, de santas que, por una parte, son más conocidas y que, por otra, su obra escrita, cuando existe, refleja una menor novedad que aquellas a las que vamos a referirnos, como pudieran ser una Clara de Asís (1193-1253) o una Catalina de Siena (1347-1380) cuyos caminos, rebosantes sin duda de Amor y de devoción a la Dama Pobreza, se inscriben dentro de las espiritualidades más conocidas.
      4 La reclusión en pequeñas celdas, adosadas a iglesias o monasterios, de forma permanente o temporal se convirtió en aquella época en una práctica frecuente, como modo de vida eremítica en la ciudad, que sustituía a los antiguos desiertos ante la inseguridad de los campos. En general no solían ser monjas y acababan teniendo un gran influencia espiritual en su entorno.
      5 Libro II de la Vida de Hildegarda de Theorich de Echternach, que contiene numerosos relatos autobiográficos de nuestra protagonista
      6 Carta a Guibet de Gembloux
      7 “Testimonio inicial”, Scivias, Trotta, Madrid 1999
      8 Citado por Cirlot V./Gari B. La mirada interior. Martinez Roca, Barcelona 1999
      9 Cf. nota 4
      10 Cf. Cirlot V./Gari B. o.c. ; Epiney-Burgard G./Zum Brumm E., Mujeres trovadoras de Dios. Paidós, Barcelona 1998; Tabuyo M. o.c.; Garí B./Padrós Wolff A. “Introducción” a la edición de Espejo de las almas simples y Hermana Katrei; Dinzelbacher J. (editor), Icaria, Barcelona 1995; Diccionario de la mística Monte Carmelo, Burgos 2000; y el Dictionaire de Spiritualitè Beauchesne, París 1936-1995
      11 Diwan de Poesía Sufí. Trotta 2001
      12 Cf. “Introducción” de P. M. Bernardo a la edición de Las Cartas de Hadewich de Amberes, Ed. Paulinas, Madrid 1986
      13 Tabuyo M. o.c.
      14 Bernardo de Claraval, Sermones sobre el Cantar de los Cantares, 70
      15 Orígenes (+253): filósofo y teólogo alejandrino, discípulo del neoplatónico Ammonio Sakkas, maestro de Plotino, se esfuerza por hacer del cristianismo una filosofía mística y propone una “gnosis” auténtica, que puede penetrar en el auténtico sentido de las Escritura sagradas y que debe permitir al hombre recuperar la unión con Dios mediante una purificación, un conocimiento y una perfección crecientes.
      16 Bernardo de Claraval (1091-1153) miembro de una familia de la nobleza borgoñón, ingresa los veintidós años, acompañado por treinta amigos y familiares, en el monasterio de Citeaux, en donde la recién creada orden del Cister busca un retorno a la primitiva regla de san Benito, en una vida más austera y radical. Más tarde fundó el monasterio de Claraval, del que fue abad hasta su muerte. De gran influencia en la vida política y religiosa de su época, y en la vida monástica en general, desde el punto de vista de la mística describe la experiencia como un diálogo de amor entre el esposo y la esposa, en el marco de su comentario al Cantar de los Cantares
      17 Guillermo de Saint-Tierry (1090-1148) amigo de Bernardo, de sólida formación filosófica y buen conocedor de la filosofía neoplatónica y de los Padres griegos, con los que comparte, entre otras cosas, una antropología positiva, lejos del pesimismo agustiniano que prevaleció en la teología romana: el hombre descubre en sí mismo la imagen de Dios que Él mismo ha impreso en el hombre y que le impulsa, movido por el amor, a buscar la unión. Como los Padres Griegos defendió una teología que sea, ante todo, teología mística, fruto de la experiencia.
      18 Carta a los hermanos de Monte Dei. Sígueme, Salamanca 1995
      19 II Pedro I,4
      20 Cf. Romanos VII,15 y Efesios I,5
      21 La Gnosis Sufí (I), Nur, Madrid 1998
      22 Génesis I, 26-27
      23 I Juan III,2
      24 Señalan Cirlot V. y Garí B. o.c.
      25 Southern L’Église et la societé dans l’Occidente medieval, citado por De Libera A. en Eckhart, Suso, Tauler y la divinización del hombre.J.J. Olañeta 1999
      26 Nurbakhsh J. En el Camino Sufí. Nur, Madrid 1998
      27 Comentario del franciscano Lamberto de Ratisbona en su obra La hija de Sión, obligada referencia cuando se habla de las mujeres de esta época y que nosotros tomamos de Epiney-Burgard G./Zum Brumm E., o.c.
      28 Se dice que también Juana de Arco (1412-1431) era beguina, o nacida en un ambiente de beguinas, aunque, en este caso, no fue ésta la causa, sino la política, la que la condujo a la hoguera, bajo la falsa acusación de herejía.

      Algunas leyes de Manu
      En el primer volumen de La voluntad de poder, Nietzsche dice «Cerrad la Biblia y abrid el Manu smriti»:para conocéis la realidad
      «Piensa bien antes de actuar, habla de acuerdo con la verdad, mira por dónde caminas y filtra el agua que has de beber» (6.46).
      «Los días pares (siendo el día de luna nueva el 1.º) se conciben varones, y los días impares se conciben niñas. Por eso un hombre que quiera tener hijos varones debe copular a su esposa los días pares» (3.48).
      «Un hijo varón se produce debido a que hay mayor cantidad de secreción masculina. Una hija mujer se produce debido a una mayor cantidad de secreción femenina. Si ambas secreciones fueran iguales, se producirá un hermafrodita, o mellizos varón y hembra. La concepción fallará si ambos cónyuges son débiles o si generan poca cantidad de secreción» (3.49).
      «La mujer debe ser cuidada por su padre, por su hermano, por su esposo y por los hermanos de su esposo. En otras palabras, deben hablarle dulcemente y proveerle comida, buena ropa y adornos, y así mantenerla contenta. Los hombres que quieran conseguir una gran prosperidad y felicidad nunca deben hacer sufrir a una mujer.a» (3.55).
      «Manu le asignó a la mujer cama, asiento, adornos, deseos impuros, rabia, deshonestidad, malicia y mala conducta» (9.17).
      «La mujer no puede realizar rituales con las Escrituras, así lo dice la ley. La mujer no tiene fuerza ni Escrituras, y es falsa: esa es una regla fija» (9.18).
      «Un hombre de 30 años debe casarse con una niña de 12 años que le guste. Un hombre de 24 con una niña de 8 años de edad» (9.94).
      «La primera vez que se descubre a un ladrón se le deben amputar dos dedos. La segunda vez, una mano y un pie. Al tercer robo, el ladrón debe sufrir la muerte» (9.277).
      «Si el ladrón hurta de noche, el rey debe cortarle las manos, y empalarlo por el ano con una estaca puntiaguda» (9.276).
      «El que rompe un tanque de agua debe ser ahogado hasta morir, o matado con algún otro castigo mortal. Si puede pagar por el daño, debe pagar también una multa extra» (9.279).
      «El orfebre que actúa deshonestamente es la más nociva de las espinas: el rey debe hacerlo cortar en pedazos a cuchillo» (9.292)

  2. Por Ana Isabel Neves

    La Pareja Cósmica

    En la filosofía hindú, como en casi todas las grandes tradiciones filosófico-religiosas, el Dios Uno Inmanente se desdobla en una trinidad: la Trimurti. En el período prevédico encontramos una primera trinidad –Nara, Nari y Viraj- que es oculta y no manifestada, una abstracción pura, Procedente de ésta, encontramos otra trinidad –Agni, Vayu y Surya- que es activa y es revelada como resultado de la creación. La Trimurti 1, que comprende Brahma, “el Creador”, Vishnu, “el Conservador”, y Shiva, “el Destructor y Regenerador”, pertenece a un período posterior, siendo una adaptación de las dos primeras, cristalizada en la forma de dogmas humanos. Estos tres Dioses encarnan tres fuerzas fundamentales, designadas como los gunas: Rajas, Sattva y Tamas. “Sattva es el guna –la cualidad- de Vishnu, la fuerza de cohesión interna, la luz de la consciencia. Tamas es el guna de Shiva, la fuerza de la dispersión, de la desintegración, la oscuridad de la cual el Universo emana y en la cual se funde. Sattva y Tamas permanecerían para siempre en su inercia respectiva si Rajas, la fuerza dinámica, no surgiese de la tensión creada entre ellas, a fin de desencadenar el proceso activo de la creación, la obra de Brama. Sin la energía de Rajas, no existiría sino el estado de sueño profundo, de sueño sin sueños, en el cual Shiva permanece, inmerso en la existencia pura” 2.
    En la mitología hindú, Shiva, cuyo nombre significa “el Benéfico”, ocupa un lugar destacado, y está considerado como un Dios de primer orden. Está asociado a las cualidades de Voluntad y Poder en el 1º Aspecto (1º Logos); se encuentra en el origen de la creación, cuando todo es aún germen invisible, y está igualmente en el final de la desintegración, cuando todo regresa al No-Manifestado.

    Shiva y su consorte Parvati representan la dualidad del Universo Manifestado: Espíritu y Materia, Purusha y Prakriti. La tradición 3 cuenta que:

    El Cosmos giraba en torno a al Monte Mandara, y en su pico se encontraba Shiva, en serena meditación, desligado del mundo, transcendiendo a samsara 4.

    Brama, el Dios Creador, se dirigió a Vishnu, el Salvador Cósmico, y le preguntó: “Si todas las criaturas sobre la tierra renunciaran al mundo como Shiva, el Universo cesará de existir. ¿Qué podría hacerse para evitarlo?”
    Vishnu respondió: “Tenemos que conseguir una mujer que le traiga de vuelta al mund. Para que la sociedad sobreviva, moksha –la liberación espiritual- deberá de ser complementada con el cumplimiento del dharma, el deber material. La senda de la renuncia, el yoga, deberá de ser compensada con el compromiso con la existencia, bhoga. Juntos, Shiva y su consorte habrán de generar el camino de en medio, aquél entre la participación y la renuncia”. Brama estuvo de acuerdo.

    De repente, el antagonismo entre Brama se volvió claro para los dioses: Brama era rajásico, activo y energético, mientras que Shiva era tamásico, “pasivo” e “inerte”. Lo que Brama creaba, Shiva lo destruía; lo que Shiva destruía , Brama lo recreaba. Ambos justificaban la existencia del otro. Entre Shiva y Brama se encontraba Vishnu, totalmente sátvico, intentando crear constantemente crear un equilibrio entre el Creador y el Destructor.

    “Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.
    “Yo ya encontré una, la propia Diosa-Madre”, respondió Vishnu.
    “Sí, sí. ¿Quién mejor que ella, la personificación de prakriti?. Pero ¿ella aceptará?”
    “Ella ya ha aceptado…mira, ya ha encarnado como Shakti, la hija más reciente de Daksha.”

    “¿Cómo puedo yo casarme con ella si yo he renunciado al mundo?”, gritó Shiva ciando Vishnu le planteó la cuestión. Pero él no fue capaz de ignorar la intensidad del amor de Shakti.

    “¿Por qué te quieres casar conmigo?”, preguntó Shiva a Shakti.
    “Porque yo estoy incompleta sin ti y tú estás incompleto sin mí.”
    “Pero yo no tengo nada que ofrecerte.”
    “Yo no pido nada aparte de ti.”

    La determinación de Shakti impresionó a Shiva, que la aceptó como su consorte. Brama y Vishnu contentaron a Dakha, el padre de Shakti y guardián de la civilización, al cual no le gustaba Shiva, pues éste era un eremita que no vivía de acuerdo con las leyes de la civilización. Un día Daksha tomo la determinación de realizar un prodigioso sacrificio, para el cual sería invitada toda la creación, excepto Shiva y Shakti. A pesar de que Shiva intentó convencer a Shakti para que desistiera de ir, ésta fue hasta la casa de su padre. Cuando ella llegó, junto al fuego sagrado estaban sabios, dioses y diosas, pero ninguno se levantó para recibirla; hasta su mismo padre no se mostró particularmente feliz al verla. De repente, todo quedó claro: Shakti se dió cuenta de que el sacrificio era un elaborado ritual con el objetivo de denigrar a su Señor. La humillación fue tan grande que la muerte pareció la mejor alternativa posible. La noticia de la muerte de Shakti dejó a Shiva destrozado y, entonces, cayó en el dolor. El Dios experimentó la angustia de la separación y de la soledad y se aisló en las cavernas heladas de los Himalayas.

    La Diosa Madre, encarnación de toda la Materia, nunca es estable, está constantemente en un estado de movimiento. Su muerte fue apenas una transformación. Shakti volvería bajo otra forma. Los Dioses lo sabían y Shiva también…

    En los Himalayas había un rey llamado Hivaman, casado con la reina Mena, que tenía una hija bellísima llamada Parvati o Uma, hija de las montañas. Parvati era Shakti reencarnada, y estaba decidida a reconquistar a su amado. Y así fue…Delante del fuego sagrado, Shiva y Parvati procedieron al ritual que los consagró marido y mujer y los volvió las dos partes del Todo. Los dos se completaban perfectamente, existiendo entre ellos una perfecta armonía, Parvati era la alumna perfecta y Shiva el profesor perfecto. A través de las sagradas conversaciones entre ellos, fueron revelados los secretos de los Vedas, el esplendor de los Sastras 5, y el mundo se enriqueció. El Cosmos se llenó de júbilo.

    Con Parvati a su lado, Shiva hizo una declaración al mundo: “Que se sepa, ninguna adoración o sacrificio será aceptada por los dioses mientras un hombre no tenga una esposa a su lado. Aquél que se aparte de las alegrías y de las tristezas de la vida, en ves de tratar con ellas, es un tonto, pues está huyendo de la Verdad. Aquél que es obcecado por los placeres y por los dolores de la vida, incapaz de ver la serenidad por detrás de ella, es un tonto, pues él también está huyendo de la Verdad.”

    Ambos dijeron:
    “La verdad se encuentra en la armonía entre el espíritu y la materia, entre el cuerpo, la mente y el alma, entre lo individual y lo social, entre la sociedad y la naturaleza, entre Purusha y Prakriti.”

    Ana Isabel Neves

    1.Nótese que Brama, Visnu y Shiva, las tres personas de la Trinidad manifiesta, intercambian constantemente sus atributos, siendo mutuamente convertibles en el otro. En la doctrina esotérica, todos ellos son una única y la misma manifestación “De Aquél cuyo nombre es demasiado sagrado para ser pronunciado”. (Helena Blavatsky, Isis sin Velo).
    2.Alain Porte, Shiva, el Señor del Sueño.
    3.Cuento adaptado de Devdutt Pattanaik, Shiva, una introducción.
    4.Ciclo de existencia en el mundo.
    5.Textos Sagrados

    EN LA FILOSOFÍA HINDÚ, EN LOS VEDAS NO HAY REFERENCIA A FUMAR Y SEGÚN QUE COSAS QUE PROCEDEN DE DESEOS ETC,,ENERGÍAS NO SUBLIMINALES DE LOS DIOSES

    TODO ES INTERPRETADO SEGÚN EL OJO DE NUESTRA VISIÓN Y LA CAPACIDAD DE CAPATACIÓN O O NECESIDAD DE JUSTICAR LO QUE NO ESTÁ EN LA FRECUENCIA DE NOS GUSTASE

        1. Estimada Andrea y amigos en el sendero interior, mi saber de los Vedas ciertamente no es muy profundo. En ningún momento he escrito ni pretendido tal cosa. Mi intención era solamente compartir humildemente un relato que escribí como parte de un curso de Kaula Tantra.

          De todas formas, las historias que aparecen en mi relato no son directamente de los Vedas, sino inspiradas en las historias de los Puranas, que podéis encontrar en textos como el Shiva o Linga Purana.

          De todas formas, aquellos que están en posesión de conocimientos tan profundos como la «ciencia de los Rishis», o de los Vedas, podían instruirnos con su sabiduría, para que todos aprendamos.

          Salams,

          A.Matin

          1. Estimada Naima:

            El curso Kaula fue escrito cómo una introducción al tantra para personas que tenían pocos conocimientos de esta tradición. En España somos un pequeño grupo de personas que siguen la tradición de nuestro Paramaguru, que fue un inglés que en los años cincuenta viajó a la India y fue iniciado en Bombay como sadhu. Después viajó a Bihar, donde fue iniciado en la escuela Kaula del Norte. El paso muchos años viviendo en una pequeña hermita en Ahmedabad, y finalmente decidió transmitir sus tradiciones fuera de la India.

            El caso es que las enseñanzas, como nos llegaron, eran algo complejas, englobando el uso de yantras, mantras y rituales junto con una fuerte influencia de la astrología tantrika y los conceptos de Kalachakra, y se hizo necesario escribir un curso de introducción donde se podían aprender las bases, como los ritos de purificación o suddhi, el significado interior de algunas deidades, el uso más básico de yantras y mantras, la importancia de la conexión con el linaje o parampara, etc,…

            La historia aqui posteada era la primera lección, y quería familiarizar al estudiante con algunos mitos básicos y que se impregnara de su simbolismo.

            Por otro lado no se a qué te refieres con eso de «expertos», pero la mayoría de los eruditos que escriben sobre Tantrismo conocidos, desde Mircea Eliade hasta Jaideva Sigh y otros, a parte de eruditos eran iniciados y practicantes de esas tradiciones, y si te molestas en leer sus escritos, descubrirás que en lo fundamental están bastante de acuerdo.

            Salams,

            Abdul Matin

  3. AlLah AlLah! Qué mágica historia de «dioses» y potencias naturales. Es increíble. Todo un trip que toca y despierta arquetipos muy profundos de la conciencia. Es llamativo cómo se comportan algunos «dioses» que recuerdan a los dioses griegos con sus fiestas, sus celos, sus iras… Supongo que desde el sufismo estos dioses serían algo parecido a los malaika «ángeles» o a los genios «yins». Qué alucinante tradición. He disfrutado cada palabra del texto. Muchas gracias hermano y recibe un abrazo de corazón. AsSalamu Alaykum wrwb

    1. ENTREVISTADOR: Supongo también que como este es sufismo hindú, la terminología que usa tiende a provenir más del sánscrito que del árabe.

      TWEEDIE: Y esto también ocurre en el libro de Idries Shah, en uno de sus últimos capítulos. Él cuenta que cuando el sufismo se expandió, se propagó por todo el Oriente Medio y el Lejano Oriente, y en aquellos territorios donde [los sufíes] se asentaron por muchos años, se asimiló la cultura del lugar. La rama Naqshbandi de sufismo ha estado en la India por muchos cientos de años, por eso usa palabras como chakras y mantras y todas esas expresiones hindúes.

      No sé cómo se llaman los chakras en árabe. No hablo árabe ni tampoco lo entiendo. Verás, mi entrenamiento fue con fuego, con el fuego de la energía kundalini.

      Yo fui puesta a prueba con fuego y también fui llevada al sendero del poder; y puedo iniciar. Pero tú no inicias—esta es la parte interesante. Puedo iniciar gente en este sendero del poder que es el poder de la energía kundalini—pero no damos iniciación, no funciona de ese modo. Funciona de otra manera—pero tomaría demasiado tiempo explicarlo y no creo que el público general lo entenderá—este es un sendero esotérico. Este es el sendero del poder, el sendero del poder de kundalini, el sendero del fuego.

      [Como ves] mi nombre no aparece en la portada del libro, sólo aparece mi fotografía—al igual que en la edición alemana donde únicamente está mi foto, [En la tapa se lee] «Daughter of Fire» y «Diario del entrenamiento espiritual con un Maestro sufí», eso es todo. Por supuesto que cuando los libros se exponen en la biblioteca, de este otro lado, en el lomo del libro, tiene que estar mi nombre, Irina Tweedie, de lo contrario los bibliotecarios no sabrían donde encontrarlo. Pero nosotros, los sufíes, escribimos anónimamente y esta es la forma más anónima que encontré en el Occidente.

      ENTREVISTADOR: Al leer su libro y las entrevistas que le hicieron me dio la impresión que el método de enseñanza de su maestro está más ligado al yoga que al sufismo—el concepto de los chakras, la energía kundalini, el atman.

      TWEEDIE: Sí. Verás, el sufismo y el yoga son una misma cosa. Son tan sólo distintas palabras, pero en la sabiduría, en esencia, no hay diferencia. Todas las enseñanzas son absolutamente idénticas. Son diferentes senderos al Uno. Nuestro maestro acostumbraba a decir: «Puedes alcanzar la cima de la montaña desde el río, desde la carretera, desde la ciudad o desde el mar, pero siempre habrá ‘una sola’ cima de la montaña.» No tiene importancia. También está este otro dicho sufí: «Los caminos a Dios son tantos como los seres humanos, tantos como los alientos del hijo del hombre.» Él nos dijo eso, era un antiguo dicho sufí y significa que no necesitas convertir a nadie. No necesitas decir ‘mi’ Dios es mejor que ‘tú’ Dios. Como [algunos dicen] en Irlanda, te mataré si no crees en mi Dios, ¡qué tontería es esa! Solo existe un [Dios] Infinito, Sin Nombre y no puedes encarcelar Lo poniéndole un nombre

      ENTREVISTADOR: Es una buena idea.

      TWEEDIE: Sí, es una buena idea. No mía sino que fue idea de otro. Mira, yo estoy en conexión con mi maestro. El objetivo de todo sistema de yoga es llevar una vida guiada—¿guiada por quién o por qué? Uno se guía a sí mismo, por supuesto. Pero al final del entrenamiento, el atman—usando nuevamente la expresión hindú—el atman del discípulo, del estudiante, se une con el atman del maestro. Ahora bien, cuando mi maestro me dijo esto apenas lo conocí y yo era bastante nueva e inexperta, me pregunté de qué estaba hablando—¿¡cómo puede desaparecer mi atman!? Porque [en realidad] nada desaparece, sólo se une, se junta, no desaparece. De modo que en este caso mi Ser Superior, mi Yo Superior, está como quien dijera—no puedo decir que está guiado por mi maestro porque el Ser es el Ser y no puede ser guiado por nadie,—sino que es parte del infinito. Pero al estar con el maestro, [mi Ser] es inspirado por él. Creo que esta es la expresión correcta.

      ENTREVISTADOR: Y usted cuenta en su libro que comenzó a tener esa sensación después de la muerte de su maestro…

      TWEEDIE: Sí, es cierto. De pronto, estando en estado de meditación profunda, noté que podía contactarlo; él estaba allí. Fue un momento muy dramático, sentí mucho miedo. Todo en mí estaba temblando, así… Él ya no tenía un cuerpo físico, era un centro de energía, pero lo reconocí. Y el verdadero entrenamiento, el entrenamiento espiritual, comenzó en ese momento. Tres semanas antes de morir el me había dicho: «¿Entrenamiento espiritual? ¡Tonterías! Todo lo que hice fue borrar, suprimir tu ego.» Y yo me pregunté:»¿Todo este trabajo, todo eso que pasé, no fue entrenamiento espiritual?» Estaba furiosa, pero él tenía razón. El entrenamiento espiritual comenzó en meditación profunda, [cuando estaba] en el Himalaya, y aún continúa. Lo puedo contactar en todo momento; [y] no sólo en meditación, lo puedo contactar ahora mismo mientras estamos hablando [porque la conexión es interior]. Hay cosas que dije que ‘pasaron’ a través de mí, no era yo. Ciertas cosas…ciertas cosas pasaron a través de mí y otras no.

      ENTREVISTADOR: ¿De modo que usted tiene la constante sensación de su presencia?

      TWEEDIE: Ciertamente. Es como si viese a través de sus ojos. Es como vivir en la presencia de… ¿Dios? No lo sé. Pero digo Dios porque él es uno con Dios. Uno siempre está consciente de… Mira, hay una frase: «Que pongamos el sello de nuestra inmortalidad en cada acontecimiento de nuestra vida diaria.» Ese es siempre el trabajo del Ser Superior, del alma. Desde allí, no puedes hacer nada pequeño, ninguna acción miserable. Porque de algún modo es como un juramento, un compromiso, esa tal vez sea la forma en que mejor pueda expresarlo.

      Cuando mi maestro falleció, yo creí que él me había traicionado. Había tenido que repartir, entregar, todo mi dinero. Mi marido había estado en la Marina Real del Reino Unido y me había dejado un muy buen pasar. Tenía suficiente dinero como para viajar y hacer de todo, y mi Gurú dijo, no puedes decirle al Amado—nosotros los sufíes llamamos a Dios, el Amado. Dios no es ni el juez ni el creador, es el Amante de nuestra alma.

      ENTREVISTADOR: La poesía sufí está llena del Amado.

      TWEEDIE: Y los místicos experimentamos este estado de unidad con el Amado; y es realmente una condición de amor. Pero, ¿con qué estás unido en la noche? Con nada—con un agujero negro. Dios es la Nada. Y la palabra Allâh significa exactamente eso. «Al»—es el artículo “la” y «lah» significa «nada»; y si escribes la palabra Allâh y observas, verás que hay un «Aaa-ooo»—y ¿dónde está la última «lâh»? Está escondida arriba como un pequeño tilde. ¡Hasta el nombre!

      El lenguaje árabe es maravilloso, [aún] en la escritura se muestra que Allâh es «La Gran Nada». Y aquí se encuentra la tremenda dificultad de explicarle a la gente que desde ya, los sufíes somos místicos. Nosotros decimos el amante y el Amado. Sin embargo cuando tú experimentas la unión con el Amado durante la meditación, estás unido con la Nada. Pero esta es una nada que responde, que contesta, que te ama completamente, totalmente, porque Él te ha creado; Él no puede evitar amarte… y si no Te ama, como dice Rumi, «llorarás, llorarás y seguirás llorando hasta que la leche de Su compasión hierva.» Él no puede evitarlo, tiene que amarnos, Él nos hizo. De hecho, Él es parte de nosotros, y como dice Teilhard de Chardin, «Dios Se experimenta y alcanza Su realización en el ser humano,»—lo estoy citando de memoria, probablemente no es exacto—y casi lo excomulgaron por ello.

      No somos tan sólo nosotros quienes decimos esto. Pero es ‘nada’ para la mente, porque en el momento de unión no hay mente. Para la mente, Dios es un concepto que no existe, [la mente] no puede comprobar nada, porque no está allí. Eso sucede por la esencia misma de la mente que tan sólo puede percibir las cosas desde afuera de sí misma. Existe el conocimiento y yo, el conocimiento que he adquirido, estamos tú y yo, o sea, el yo y el no-yo. La divinidad eres tú—uno no puede ver sus propios ojos. ¿Cómo podría no existir Dios? ¡Es imposible! Pero en los momentos de unicidad donde, como comenté, hay completa unión, realización, Dios es Todo, es pura plenitud, cómo en el comentario del Isa Upanishad, «Plenitud, quita la plenitud de la plenitud, sólo queda la plenitud.»

      ENTREVISTADOR: Es como el «sunya» (Vacío) del budismo y de la «No-cosa» del zen.

      TWEEDIE: Exactamente, todo es lo mismo. Y aquí yace este maravilloso y tremendo consuelo; somos tan inseguros, tan asustadizos… La máxima seguridad es… soy una estudiante de religión comparada, y en todo lo que leo, si rasco un poquito, debajo de la superficie está la unicidad, la unidad infinita. Puedes llamarla con diferentes nombres, sí, según el tiempo, el lugar, la gente, y sin embargo Todo es Uno. Y ¿por qué hemos de sentir miedo? Hemos muerto tantas veces y naceremos tantas veces más. Lo encuentro tan inspirador, tan bello…

      ENTREVISTADOR: Al principio usted pasó por grandes agonías por causa de las dudas.

      TWEEDIE: Alrededor de unos cuatro años, sí, y él me indicó: «Escribirás un libro; incluye en él todas tus dudas porque eso ayudará a la gente.» Todos tenemos vacilaciones y las dudas son muy útiles.

      ENTREVISTADOR: Sí, eso me recuerda nuevamente la frase zen que dice que cuanto mayor la duda, mayor la iluminación.

      TWEEDIE: Correcto, exactamente…yo estaba por decirlo, pero tú lo has dicho primero, muchas gracias. (Risas)

      ENTREVISTADOR: Cuando usted comenzó a enseñar en Occidente, ¿encontró alguna dificultad en trasmitir ideas tan orientales?

      TWEEDIE: No, para nada. Primeramente, nunca consideré que estaba enseñando. Todos somos discípulos de Dios; todos estamos en el mismo bote; todos estamos tratando de alcanzar la Verdad; somos todos pecadores tratando de mejorar. Y lo que yo hago tal vez es estar un paso más adelante porque hice un poco más de esfuerzo, nada más. No me considero una maestra en absoluto. Y no encontré ninguna dificultad con las ideas orientales, para nada.

      Verás, siempre fui miembro de la Sociedad Teosófica y daba conferencias para la sociedad. Hubo un tiempo en que daba 150 charlas al año; eso es un promedio de una conferencia cada dos o tres días. Di conferencias en las provincias, viajando mucho, y esas también eran ideas orientales. La gente que llegó a mi grupo al principio era de la Sociedad Teosófica y ya sabes como corren los rumores… la gente empezó a venir y a venir y estamos creciendo y creciendo y un grupo enorme está llegando, Dios mío, va a ser imposible… ¡Quiero decir que necesito un departamento más grande!

      ENTREVISTADOR: En alguna parte de su libro usted menciona que no se usa un método específico, que de hecho usted hace muy poco. ¿Significa entonces que no hay ninguna disciplina ni ningún tipo de práctica?

      TWEEDIE: No hay una disciplina y sí hay prácticas. Pero al comienzo tampoco doy prácticas. No doy mantras. Mira, yo quiero permanecer con mi maestro. Él dijo que ya no volverá a encarnar. Lo dijo al principio; yo era tan ignorante en esos tiempos que le dije que a mi tampoco me gustaría volver a encarnar, que quería quedarme con él; entonces él me miró profundamente como diciendo que iba a tener que hacer un esfuerzo descomunal. Por eso, si comienzo a querer darle algo a alguien o si tengo un deseo cualquiera, crearé karmas. Debo mantenerme completamente sin karmas para poder permanecer con mi maestro. Por eso no hago nada. Espero hasta que él me dé la orden de dar algo.

      Por esa razón si una persona llega a mí, al comienzo no hay nada, tan sólo tomamos el té, estamos juntos y el ambiente es especial, la meditación es muy bella, y eso es todo lo que hay. Poco a poco, recibo la instrucción de dar una práctica a esta persona o esta práctica a otra, y entonces lo hago, nada más. Externamente no hay disciplina, es únicamente un encuentro de gente y mucha risa y muchos chistes.

      Recuerdo que al principio había un americano, creo que era protestante; él tenía una esposa muy hermosa que acostumbraba a venir con nosotros porque Margaret la trajo desde el comienzo. Y después él vino una o dos veces para ver dónde estaba su mujer pero no le gustó, de modo que ella continuó viniendo sola y él no se opuso porque pensó que era bastante inofensivo. Y un día que estábamos contando chistes, yo me sentí con ganas de contar chistes franceses, y algunas veces eran un poco pasaditos…Y entonces Irene cuando regresó a su casa y su marido le preguntó: «¿Qué estuviste haciendo?» Ella le contestó: «Oh, la señora Tweedie estuvo contando chistes franceses. Él dijo: «¿Qué?» y desde entonces no la dejó venir más. ¡Me reí sin parar! Este es un encuentro sufí, ¿entiendes? Tenemos muy poco, hay disciplina y tengo dos hombres que están en el sendero del poder, uno de unos 60 y otro de unos 29 años. Esto significa, por supuesto, que deben controlar la energía sexual, pero se hace en forma privada; no tiene nada que ver con el resto del grupo y les va bastante bien.

      ENTREVISTADOR: ¿Los mantras que ustedes usan, son en sánscrito o en árabe?

      TWEEDIE: En ambos.

      ENTREVISTADOR: ¿Usan ustedes palabras como «La illaha illa la»?

      TWEEDIE: Sí, «La illaha illa la» y también doy mantras en sánscrito como «Aum», ambos. Porque verdaderamente todo es Uno. Pero no soy yo quien da el mantra. Recibo la indicación de darlo y yo solamente lo paso y después la gente me da las gracias por lo que sea que sucede. Porque en nuestro grupo suceden cosas increíbles. Milagros. Hemos sido testigos de gente que tiene cáncer y se cura, gente que no pasa exámenes y los pasa; gente que no pueden tener hijos y tienen un hijo y así todo el tiempo. Sin embargo, yo siempre digo que he de orar pero no lo haré sola, el otro también debe orar conmigo. Si el otro no reza conmigo nada pasará pero cuando la gente ora conmigo sí sucede. Luego las personas vienen y me agradecen y yo les contesto ¿por qué me agradeces? Yo soy como un teléfono, como una radio, únicamente paso el mensaje. Es el otro quien lo ha hecho y yo también lo hice, lo hemos hecho juntos.

      ENTREVISTADOR: ¿Cómo meditan?

      TWEEDIE: La meditación [que practicamos] no es meditación. Somos muy parecidos al budismo zen. Nos sentamos sin sentarnos, caminamos sin caminar, meditamos sin meditar. Es un estado de ser, es ser siendo. Si le dices a un ser humano «frena tu mente», no lo hará, nada sucederá. Nuestra meditación ha de llevarnos más allá de la mente, a la quietud total. Hablando estrictamente no es una meditación, es un estado yóguico para aquietar la mente, eso es lo que verdaderamente es. Y cuando se medita, se medita sobre algo, y en cambio nosotros tratamos de dejar la mente atrás completamente. Entonces sí, se puede decir que hay un método que se da a todos. El cuerpo se relaja completamente en cualquier posición física, te puedes recostar, sentar, te puedes sentar de piernas cruzadas que es realmente la mejor postura. Y una vez que estés totalmente relajado, te puedes olvidar del cuerpo físico.

      Como estamos hechos a imagen de Dios, existe un lugar en nuestros corazones donde sólo Dios reside, que solo le pertenece a Él, que está reservado únicamente para Él. Te comprobaré que lo que digo es cierto. Cuando uno ama, aún cuando uno ame profundamente, muy profundamente a otro ser humano, igualmente, en algún lugar uno continúa sintiéndose solo y siente que este ser humano tan amado no tiene acceso a ese lugar, no puede calmar esa soledad, ese vacío. A mí me sucedió cuando estaba con mi marido. Yo lo amaba muchísimo. Me dije a mí misma: «¡Me siento tan realizada, tan completa!» Lo amaba y éramos muy felices; «sin embargo existe este anhelo, de alguna forma me sigo sintiendo sola, ¿por qué?» me pregunté. Este es el lugar que Él, Dios, reservó para Sí. Porque tú y yo y todos los demás estamos hechos a Su imagen. Entonces, una vez que nos relajamos intentamos acceder a este lugar que sólo le pertenece a Él. Tenemos que imaginar tres cosas. ¡Hasta Ibn Arabi acostumbraba a usar mucho la imaginación en sus prácticas espirituales! La imaginación es algo divino en el ser humano y es muy útil.

      Debemos imaginar que vamos profundamente dentro de nosotros, más y más profundo, y más profundo aún. Allí debemos hallar este espacio donde está la quietud, la paz y por sobre todas las cosas: el amor. Dios es amor, el ser humano es todo amor, pero los seres humanos lo han olvidado hace mucho. Tomará algún tiempo encontrar este lugar. Cuando hallamos este espacio necesitamos utilizar la imaginación por segunda vez. Estamos en el lugar y este espacio, de más está decir, se encuentra en el corazón. Nos ubicamos en esta recámara de quietud que se halla en nuestro corazón, e incluimos todo, hasta el cuerpo físico, rodeados totalmente por el amor de Dios. Somos amados, nos sentimos seguros y nada queda fuera de este espacio, ni un pelo, todo está allí. Ese es el uso de nuestra imaginación por segunda vez. Y luego, por supuesto, mientras tratamos de encontrar este lugar nuestras mentes no nos darán problema, porque a la mente le gusta estar ocupada. Pero cuando estemos quietos, los pensamientos vendrán a nuestra mente—ayer me olvidé de hacer algo, tengo que hacer algo mañana o tengo que hacer un llamado telefónico y todo tipo de cosas.

      Allí aplicamos la imaginación por tercera vez. Imaginamos que tomamos el pensamiento y lo ahogamos en el amor. Y si se esto hace correctamente el pensamiento deberá irse y nada quedará. Y se irá de verdad, porque el sentimiento de amor que uno genera al estar en la cámara del amor es mucho más dinámico que el pensamiento—el pensamiento realmente se disolverá. De modo que esa es la práctica. Más tarde, ya estoy haciendo este «trabajo» hace 25 años, le digo a mi mente «para» y ella se detiene. Pero el ser humano que acaba de llegar a mí y tal vez no tenga ni idea sobre la vida espiritual, le puedo decir—probablemente podrás aquietar tu mente, estoy segura que lo lograrás—pero ese es uno de los métodos. No digo que sea «el método,» eso sería tonto. No existe tal cosa como un camino imperial a Dios. ¡Mentira! Cada método es igualmente bueno. El método zen es bueno, el método kundalini es igual, el raja yoga, todos ellos te llevarán [a Dios] si eres sincero; y si te dispones a hacerlo, hazlo. Y si no practicas, bueno, ningún método te ayudará.

      ENTREVISTADOR: «Ahogar el pensamiento en el amor»—¡qué hermoso!

      TWEEDIE: Sí, así es. Y te ayuda. Mira, todos lo lograremos con el tiempo. Tengo gente en el grupo que ya lo pueden hacer muy bien.

      ENTREVISTADOR: Entonces a sus alumnos, si puedo llamarlos así, usted les permitirá que encuentren su propio camino y que cuando necesiten, le pregunten para que usted les guíe.

      TWEEDIE: Exactamente, comprendiste perfectamente la idea. Guruji acostumbraba decir: «Deja al hombre solo y él encontrará a Dios a su modo.» No me digas que debes sentarte en esta posición, que tienes que hacer esto o lo otro, que tienes que meditar de aquella manera. Solamente practica encontrar este espacio dentro de ti. El resto vendrá solo. El objetivo principal es sacarse de encima todas las técnicas.

      ENTREVISTADOR: Demasiada técnica puede provocar el efecto contrario, puede llevar a la gente completamente en la dirección equivocada.

      TWEEDIE: Ciertamente. Por ejemplo, a veces encuentro que los vegetarianos están más condicionados y son más dogmáticos que cualquier otra cosa, más que la religión. Es terrible, debes masticar la comida no sé cuantas veces, esto no lo debes comer y esto debes hacer, ¡Dios mío! Nosotros tratamos de sacarnos los condicionamientos y aquí nos condicionamos aún más. Mira, cuando él me echó de la India, no solo de su presencia física, me echó de la India por completo—esta, de nuevo es la antigua tradición, que en enojo aparente el maestro te eche fuera—Le pregunté: «¿Necesito continuar siendo vegetariana?» Él contestó: «Lo dejo a tu criterio.» Y cada vez que le pregunté algo, él me contestó: «Lo dejo a tu criterio.» De modo que toda la responsabilidad yacía totalmente en mí.

      ENTREVISTADOR: Eso es; uno se hace responsable por lo que hace.

      TWEEDIE: Somos los árbitros de nuestro propio destino. Verás, el sufismo no es ni una religión ni una filosofía. Me gustaría enfatizar esto, es un sendero a Dios. Esa es una declaración importante. No es mía, es de mi maestro. No es ni una religión ni una filosofía, es un sendero hacia Dios, nada más. Y en cada país y lugar donde se instalaron los sufíes, asumieron la cultura local, la parte de la cultura que era apropiada. De modo que si ellos fueran al Japón, utilizarían expresiones japonesas y meditación japonesa, me imagino, porque «deja solo al hombre y dale un poquito de guía únicamente, que él se encontrará por sí mismo.» Todas esas otras cosas no son muy importantes.

      ENTREVISTADOR: No, no lo son. En algunos libros sobre sufismo que uno lee, daría la impresión de ser una senda muy hermética y que el buscador tiene que ir de un lugar a otro, de una persona a otra antes de tan siquiera encontrar donde queda la escuela de conocimiento. A menudo pienso que es una forma de actuar muy extraña.

      TWEEDIE: Yo también lo pensé. Cuando escuché esta frase: «De aquellos que hacen el viaje, no llegan noticias» pensé: «¡Oh, qué maravilloso! A uno le confían secretos tan increíbles que no se pueden revelar, qué bueno.» Ya ves, como a los chicos, al ser humano le encantan los secretos; es bárbaro, es un secreto, ¿ves? Pero no es verdad. No puedes revelarlo porque no tienes las palabras y no puedes volver atrás porque no vale la pena hacerlo. Daré otro ejemplo muy banal pero bueno, una analogía muy buena. Un pequeño juega con fósforos, la madre entra al cuarto y lo ve jugando, tratando de encender los fósforos. «¡Dios mío! Ahora si se los saco va a empezar a llorar y a gritar, no quiero que llore,» de modo que rápidamente tomo una llamativa pelota colorada. Le digo «querido, ¿no es bonita?» El niño deja los fósforos y toma la pelota. Uno recibe cosas tan bellas que esta vida vale cero. No tienes nada a lo que volver y no tienes nada qué decir; eso es lo que significa esta frase. Es un secreto, pero…

      ENTREVISTADOR: En el sentido de que no se puede decir.

      TWEEDIE: En cierto sentido no se puede decir, tú lo has dicho muy bien. Yo estaba buscando las palabras, gracias. Eso es todo, verdaderamente

  4. ¡¡¡¡MashAllah, Hermano Manzur!!!!!

    Había leído algunas cosillas interesantes de I. Tweedie, pero desconocía esta buenísima entrevista.

    Muchas gracias por postearlo y compartirlo con todos.

    Gracias a todos por vuestras palabras y aportaciones.

    Salams

    1. eSTO ES EN CONTESTACIÓN AL MENSAJE QUE ENVIASTE A MI CORREO PERSONAL, ESTO ES UNA FALTA DE ADAB, POR PRUDENCIA ME ESTUVE CALLADITA,,,VALE YA DE TANTA NOJATERIA Y TONTERÍA, CIERTAMENTE LAS PERSONAS QUE ACTUAIS ASÍ DEBERÍAIS HACER UNA BUENA ABLUCCION HABLAIS DE ROPAS HÁBITOS ORACIONES, PERO OS FALTA LO MÁS ELEMENTAL…ALLAH TE DE LA GRACIA Y EL DON DEL DISCERNIMIENTO, …..

      En el shivaísmo (o religión śaiva o śaivita) la deidad principal es Shivá-Rudra, y en la que Brahmá y Visnú son considerados dioses menores.

      En la religión védica más antigua, la única deidad destructora era Rudra (‘terrible’), pero posteriormente en el hinduismo se volvió usual darle a ese dios el nombre eufemístico de Shivá, ‘auspicioso’ (así como en Grecia a las Furias se las terminó llamando Euménides, ‘las Gracias’).

      En su calidad de destructor, a veces se le llama Kāla (‘negro’), y es entonces identificado con el tiempo, aunque su función destructiva activa es entonces asignada a su esposa bajo el nombre de Kali. Como deidad de la reproducción (concomitante a la destrucción), el símbolo de Shivá es un monolito de piedra o de mármol llamado lingam.

      Originalmente había doce shivá-linga, siendo los más conocidos los de Soma-nātha (en Guyarāt), Mahā-kāla (en Ujjayinī) y Visuésvara (en Benarés). A finales del siglo XIX, en India se estimaba que había más de 30 millones de linga.[1]

      Shivá tiene tres ojos, uno de los cuales está en medio de su frente (denotando su capacidad de ver las tres divisiones del tiempo: pasado, presente y futuro), su piel es de color azul grisáceo (cubierta de cenizas).

      Una luna en cuarto creciente situada sobre su frente representa la división del tiempo en meses, una serpiente alrededor de su cuello representa la división en años y un collar de calaveras la sucesiva extinción y generación de las razas de la humanidad.

      Tiene varias serpientes enroscadas en sus brazos, su cabello está enredado en varias matas sobre su cabeza y forma un rodete en punta sobre la frente. Encima de este hueco se ve el rebote y la materialización del río Ganges (la madre Gangā, ‘la Rápida’ o literalmente ga-n-gā ‘va y va’), a quien él intercepta en su eterna caída invisible desde el cielo (en Gangotri, un glaciar de los montes Hima-alaya o ‘morada del hielo’) para evitar que hundiera la Tierra por su fuerza.

      Cuando los dioses batieron el océano de leche para generar el néctar que los volvería inmortales, se generó también una cierta cantidad de veneno. Shivá se lo bebió para salvar a los devas, por eso su garganta adoptó un color azul y él fue llamado Nila Kantha (‘cuello azul’).

      En una de sus cuatro manos sostiene un tri-shūla o tridente (también llamado Pināka). Los shivaístas creen que denota su combinación de los tres atributos de Creador, Destructor y Regenerador. También sostiene un tamborcito damaru (con forma de reloj de arena).

      Sus sirvientes se llaman pramathas (‘atormentadores’) y son considerados seres sobrenaturales, quienes forman tropas (gana), cuyo líder es el hijo de Shivá: Ganesha (‘señor de las tropas’) o Ganapati (‘líder de las tropas’), representado como un muchacho regordete con cabeza de elefante.

      Su esposa Satí es el objeto de adoración de los shaktas y los tāntrikas. Recibe muchos nombres:

      Dakshaiani (‘hija de Daksha’).
      Durgā (‘cárcel’ o literalmente dur-gā: ‘duro de escaparse’)
      Kālī (‘negra’)
      Gaurī (‘dorada’)
      Umā
      Bhavāni.
      Ella se suicidó cuando su padre Daksha insultó a su esposo ausente.

      Shivá se volvió a casar con Parvatī (‘del monte Parvata’), diciendo que ella era la reencarnación de Satí.

      Shivá también es adorado como un gran asceta. Existe un mito acerca de que en una ocasión quemó con su tercer ojo a Kāma (‘deseo erótico’, siendo los Kāma-sūtras sus aforismos), el alado dios del amor, quien —mientras Shivá estaba dedicado a una severa meditación— le había disparado sus flechas de flores para hacerle enamorar de quien terminaría siendo su segunda esposa, Parvatī. Desde entonces a Kāma se le conoce como An-anga (‘sin-forma’, incorpóreo).

      Las escrituras de los shivaístas dicen que con la mirada ardiente de su tercer ojo quema el universo, incluidos a Brahmá y a Visnú, y se unta sus cenizas mortuorias por todo el cuerpo. Por eso los adoradores de Shivá se cubren de cenizas. También usan cuentas de semillas de rudrāksha (‘ojos de Rudra’), las cuales dicen que surgieron al caer lágrimas de los ojos de Shivá o Rudra, cuando iba a destruir Tripura (las ‘tres ciudades’ de los asuras o demonios).

      La paradisíaca residencia de Shivá se encuentra en el monte Kailāsh o Kailāsa.

      Tiene tres hijos:

      Aiapa (generado con la diosa Mojini, que es una encarnación femenina del dios varón Visnú), luego de la muerte del demonio Bhaumasura.
      Kartikeia o Skanda (dios de la guerra).
      Ganesha.
      En el capítulo 69 del Sivá-purana y en el capítulo 17 del Anushāsana Parva del Majábharata se nombran 1008 nombres de Shivá, siendo los más conocidos:

      Hara (‘destructor’).
      Īsha (‘señor’)
      Īśwara (‘el señor mejor’)
      Mahā-deva (‘gran-dios’)
      Mahéshvara (‘el gran señor mejor’) y
      Rudra (‘terrible’)
      Samba
      Śambhú (‘dador de felicidad’)
      Śankara (‘causa de felicidad’)
      [editar] Atributos de Shivá
      Ardha Narīshuar (ardha: ‘mitad’, narī: ‘mujer’, īśwara: ‘controlador’), manifestación como mitad Parvati, mitad Shivá.El tercer ojo: el tercer ojo de Shivá en su frente es el ojo de la sabiduría, conocido como bindi. Es el ojo que ve más allá de lo evidente. En consecuencia a Shivá se lo conoce como Tri-netri-īshwara (‘señor de los tres ojos’). El tercer ojo de Shivá es comúnmente asociado con su energía salvaje que destruye a los malhechores y los pecados.
      El collar de la cobra: el dios Shivá está más allá de los poderes de la muerte. Ingirió el veneno kalketu para el bienestar del universo. Para no ser herido por este veneno, se dice que su consorte Parvati ató una cobra a su cuello. Esto retuvo el veneno en su garganta y, por consiguiente, la tornó azul. De ahí su nombre Nīla-kantha (‘garganta azul’). La peligrosa cobra representa a la muerte, que Shivá ha conquistado completamente. Shivá también es conocido como Nageśwara (‘señor de las serpientes’). Las cobras alrededor de su cuello también representan la energía dormida y yaciente, Kundalinī.
      Media luna: Shivá lleva en su frente la luna en su quinto día (panchami). Está ubicada cerca del tercer ojo y demuestra el poder del Soma (la ofrenda sacrificial, que representa a la Luna). Significa que Shivá posee el poder de la procreación junto con el poder de la destrucción. La Luna también es una medida de tiempo, por consiguiente también representa su control sobre el tiempo. Shivá entonces es conocido por los nombres de Somasundara (Soma: dios de la Luna; súndara: ‘hermoso’) y Chandrashekara (chandra: ‘luna’; śekhara: ‘corona’). Refiere también al símbolo de su montura, un toro.
      Cabello enmarañado (jata): el ondeo de su cabello lo representa como el dios del viento, o Vaiú, que es la forma sutil de aliento presente en todas las formas vivientes. Por consiguiente, es Shivá como la línea vital de todos los seres vivos. Él es Pashupatinath.
      El río Ganges: el sagrado río fluye desde el cabello de Shivá. El rey BhaguiRatha pidió a la madre Ganga que descendiera en este planeta para que purificara sus pecados y los de los humanos. El dios Shivá ofreció su enmarañado cabello para detener su caída desde los planetas celestiales. El flujo del agua es uno de los cinco elementos que componen en universo y desde el cual la Tierra nace. El Ganges también representa fertilidad y el aspecto creativo de Rudra.
      El tambor: el sonido del damaru en la mano de Shivá es el origen de la palabra universal que da origen a todo lenguaje y expresión.
      Vibhuti: se trata de las tres líneas de ceniza dibujadas en la frente y representa la esencia de nuestro ser, que permanece aún después de los malas (impurezas de la ignorancia, el ego y la acción) y vasanas (gustos y disgustos, apego al cuerpo, al mundo, a la fama, los entretenimientos mundanos, etc.) han sido quemadas en el fuego del conocimiento. El vibhuti es reverenciado como la forma de Shivá y simboliza la inmortalidad del alma y la gloria manifiesta del dios.
      Ceniza: Shivá cubre su cuerpo con bhasma (ceniza de crematorio) que señala la filosofía de la vida y la muerte y el hecho de que la muerte es la realidad última de la vida.
      Piel de tigre: el tigre es el vehículo de Shaktí, la diosa del poder y la fuerza. Shivá está más allá y por encima de cualquier tipo de fuerza. Es el señor de Śakti. La piel de tigre simboliza la victoria sobre toda fuerza. Sentado sobre la misma, Shivá enseña que ha conquistado el deseo.
      El elefante y la piel del venado: Shivá también viste con la piel de un elefante. Los elefantes simbolizan el orgullo. Vestir su piel simboliza la conquista del orgullo. Similarmente, el venado simboliza el saltar de la mente, su parpadeo. Vistiendo la piel del venado simboliza que ha controlado la mente a la perfección.
      Rudraksa: Shivá viste bandas en sus muñecas de madera de rudraksha (‘ojos de Rudra’), a la que se le atribuye poderes medicinales.
      El tridente: el trishula simboliza las tres funciones de la tríada: la creación, el mantenimiento y la destrucción. El tridente en la mano de Shivá indica que todos los tres aspectos están bajo su control. Se dice que la antigua ciudad de Kashi (actual Benarés), queda justo sobre el trishul. Como un arma el tridente representa el instrumento de castigo al malhechor en los tres planos: espiritual, mental y físico. Otra interpretación del tridente es que representa el pasado, el presente y el futuro. El tridente en la mano de Rudra indica su control sobre el tiempo.

    2. Diversas teorias sobre la kundalini

      En la actualidad se está investigando mucho sobre Kundalini, y se han propuesto varias teorías acerca de lo que es en realidad y cómo se activa. En esencia se reducen a cinco las teorías modernas que revisten alguna plausibilidad y que guardan alguna relación con la teoría de los chackras que desarrollamos aquí:

      1. Kundalini se activa por medio de un estímulo enviado por una fuente externa de consciencia superior.

      Cualquier interacción que tengamos con otras personas se desarrolla asimismo a nivel cháckrico . Cuando nos relacionamos con personas regidas predominantemente por los chackras inferiores, nuestros propios centros reaccionarán en consecuencia. Esa interacción nos rebaja. Por el contrario, si se produce una interacción estimulante para los chakras superiores (como podría ser el contacto con un gurú), este nuevo influjo de energía los despertará. Entonces nuestra atención se vuelve hacia esos centros superiores, y por lo general el resto de las energías vitales suele seguir el camino de la atención.

      Todos hemos experimentado fenómenos similares en las situaciones de enamoramiento, miedo o cualquier otra de las sensaciones que se apoderan totalmente de la persona. Es como un gran torrente de energía que invade canales hasta entonces clausurados.

      2. La kundalini es una energía sexual. La práctica del Tantra es una complicada disciplina de yoga sexual cuyo principio estriba en utilizar la sexualidad para despertar la kundalini y alcanzar así la trascendencia.Es obvio que la serpiente se asemeja a un pene, y algunos creen que ese poder no es más que la energía sexual sublimada, fenómeno que se producen al reprimir sus manifestaciones normales. De tal manera que las técnicas sexuales para la elevación de la Kundalini varían entre la prolongación del orgasmo y la abstinencia total durante largos periodos. Algunos opinan que la kundalini y la sexualidad son mutuamente excluyentes. Yo no creo que lo sean en sí. Pero dependiendo de la atracción y el apago hacia esta practica podría desviar la energía del despertar….

      3. La kundalini es una energía química. El sexto chakra se asocia generalmente con la glándula pineal; esta glándula de secreción interna produce la Melatonína, cuyos efectos consisten en un aumento de la percepción extra sensorial, agudización de las facultades visionarias y fenómenos alucinógenos.’ En algunos casos la kundalini se activa por efecto de drogas como el café, la marihuana o los alucinógenos clásicos; de todas maneras no es probable que suceda así, excepto cuando el sujeto haya abierto con anterioridad sus canales sutiles.

      4. La kundalini es el resultado de un entrenamiento rítmico vibracional del organismo. Ciertos ritmos de la médula espinal producen fenómenos de resonancia en el latido cardíaco, las ondas cerebrales y las pautas de la respiración, lo que, a su vez, estimula determinados centros del cerebro, que pueden ser excitados mediante la meditación, la respiración controlada, e incluso al azar, como demuestran los casos de iluminación espontánea.

      5. La última de estas teorías es la mía , que prefiero considerar en adición y no en contradicción con las anteriores, y viene a decir que la kundalini se produce de una manera natural cuando está despejado y exento de impedimentos el canal que conecta todos los chakras.

      Hemos comenzado hablando de encontrar el centro en nosotros mismos:

      La única manera posible de conseguirlo es, ocupándonos de nuestro estado interior. De nuestros chackras y de nuestra forma de enfrentarnos a la vida. Cuando todo esta en orden la kundalini llega porque ese es el estado de Paz.

      La kundalini no es un objetivo, sino sólo un producto y un instrumento de ella. Busquemos sanarnos a nosotros mismos, resolver nuestros conflictos, desarrollar el Amor en nosotros para poder trasnsmitirlo a los demas; tratemos de ser felices, de no apegarnos al sufrimiento, con el fin de convertirnos en vehículos de la consciencia más eficaces y de miras más elevadas.

      Y entonces quizá la kundalini encuentre el camino abierto para despertarnos.

      SÍNTOMAS DE KUNDALINI

      Lo que sigue son manifestaciones comunes del despertar Kundalini. Esta lista no ha sido diseñada por médicos o psicólogos. Debe ser considerada un agrupamiento de signos basados en la observación. No dudes que puedas tener una enfermedad física o psicológica, y nuestra recomendación es visitar al médico:
      Músculos moviéndose nerviosamente, calambre o espasmos.
      Fuertes corrientes de energía o inmensa electricidad circulando por el cuerpo.
      Picores, vibraciones, hormigueo, escozor o crawling sensations (sensación de reptado).
      Intenso calor o frío.
      Movimientos involuntarios corporales (ocurren más frecuentemente durante meditación, descanso o sueño): sacudidas, temblores, sentimiento de una fuerza interior empujando a posturas y movimientos corporales en formas inusuales. (Puede ser erróneamente diagnosticado como epilepsia, Síndrome de pie inquieto –en Ingles RLS-, o PLMD). Alteraciones en la comida o el patrón del sueño.
      Episodios de extrema hiperactividad o, a la inversa, fatiga arrolladora (Algunas víctimas de CFS esta experimentando un despertar Kundalini).
      Intensificación o disminución del deseo sexual.
      Dolores de cabeza, presión dentro del cráneo.
      Palpitaciones, esfuerzos en el pecho.
      Problemas en el sistema digestivo.
      Entumecimiento o insensibilidad en los miembro (particularmente en la pierna o pie izquierda)..
      Esfuerzos y bloqueos en cualquier sitio; a menudo en la espalda o la nuca (muchos procesos FMS tienen afinidad con Kundalini).
      Explosiones emocionales, rápidos cambios de humor, aparentemente no provocados o excesivos episodios de pena, miedo, furia, depresión
      Vocalización espontánea (incluyendo risa y llanto)—son tan inintencionados y descontrolados como el hipo.
      Audición interior de sonido o sonidos, típicamente descritos como una flauta, tambor, cascada, pájaros cantando, abejas zumbando, aunque también pueden sonar como un estruendo repentino, o ruidos ensordecedores, o como repiques en el oído.
      Confusión mental; dificultad de concentración.
      Estados alterados de conciencia: expansión de la conciencia; estados espontáneos de trance; experiencias místicas (si el individuo acepta previamente el proceso estará mas afectado por estos estados; estos individuos tendrán ventaja en caso de brote de psicosis; o auto grandiosidad).
      Calor, extraña actividad, y/o sensaciones de dicha en este calor, particularmente en el área coronaria
      Éxtasis, felicidad e intervalos de tremenda alegría, amor, paz y compasión.
      Experiencias Psíquicas: percepción extra sensorial; experiencias extra-corpóreas,memoria de vidas pasadas, experiencias de vidas pasadas, viajes astrales, conciencia directa de los chakras y auras; contacto con guias espirituales a través de voces interiores, sueños o visiones; poderes curativos
      Incremento de la creatividad: nuevos intereses en la autoexpresión y en la comunicación espiritual a través de la música, arte o poesía.
      Intensificada comprensión y sensibilidad: percepción de la propia esencia;comprensión profunda de las verdades espirituales; exquisita comprensión del propio entorno (incluyendo el de otros)
      Experiencias lucidas: conocimiento directo de una realidad más expandida, conciencia de trascendencia.
      Alguna gente nos ha dicho que encuentran el concepto “kundalini” extraño y prefieren llamarlo su “despertar” esto se ajusta mas adecuadamente para ellos. Pero para la mayoría de los que nos escriben, la explicación de Kundalini les proporciona un importante marco de referencia con el cual aceptar y trabajar con sus experiencias. Cada uno de nosotros tenemos una forma particular de interpretar, honrar y describir nuestro conocimiento espiritual. Yo no creo que exista una única manera de conocer o expresar la verdad. Aun mas, creo que es necesario tener un corazón abierto para ser fieles a nuestro propio camino donde éste se pueda expandir.

      Hasta aquí una lista de signos y síntomas habituales del «proceso». Naturalmente existen investigaciones como las de Lee Sanella que estructuran los mencionados síntomas al uso psicológico y psiquiátrico. Incorporaremos esta estructuración próximamente.

      Es necesario decir con insistencia que es muy importante no dejar de ir al médico y especialistas tantas veces como sea necesario. No dejes de ir al médico aunque sospeches el origen del problema, porque es necesario tratar algunas afecciones aunque estas tengan como origen el proceso.
      QUÉ HACER EN LAS CRISIS DE KUNDALINI?

      Al principio la energía kundalini, se presenta en potentes olas, arruina el sueño y hace que a veces el cuerpo se contraiga y patalee inconscientemente de un modo que llena de terror y pánico a los afectados.
      Se mezclan las imágenes y sensaciones, de temas arquetípicos, modelos míticos y religiosos. El miedo lo tapa todo, es el tema central.

      Hay que aprender a que el sistema nervioso se acostumbre a estos ámbitos de experiencia, poco a poco, dando tiempo para una asimilación de la “sombra” que ha sido iluminada.

      Es importante el contacto con la tierra durante la crisis, por ejemplo trabajando en el jardín. Al principio los afectados no tendrán ganas de nada, pero tendrán que ser motivados de la manera que mejor les vaya.

      Realizar actividades sencillas y artesanales que no exigen mucho intelecto. Actividades como limpiar, recoger, dar largos paseos por la naturaleza. Todo debe estar orientado al contacto con el suelo y tener siempre relación con la materia.

      La dieta debe ser sana pero más pesada. Ahora mejor asado de carne (por ejemplo) que vegetales.

      Los ejercicios espirituales deben ser aparcados, especialmente la meditación con los ojos cerrados.

      A veces no se podrá pasar sin tranquilizantes o somníferos.

      Bajo la protección de ese contacto con la tierra, se puede intentar terapéuticamente crear orden en el mundo de imágenes cuya abundancia enferma al paciente. Sobre todo al final de la crisis, porque frecuentemente aumenta la necesidad de ordenar y ejercitarse en aceptar las experiencias vividas.

      El descanso y la actividad deben combinarse en la proporción correcta.

      Adquirir el máximo equilibrio entre las ganas de hacer el camino hacia el interior muy rápido o por el contrario quedarse “dormido en los laureles”.

      Tomar ejemplo de los indios, que parten de la base de que hay que tener raíces firmemente ancladas en la Madre Tierra para levantar la cabeza hacia el Padre Cielo.

      Y esto que expongo solo sirven para pequeñas crisis de kundalini porque hay algunas donde el ser que despierta el kundalini puede terminar en el manicomio o arder totalmente por el fuego igneo de esta energia (las conocidas combustiones espontaneas) por lo cual hay que tener mucho cuidado en este sendero esoterico, la energia de kundalini debemos respetarla y accesar a ella de manera armonica con el paso de nuestra evolucion no de otra forma.

  5. EL SIMBOLISMO DEL AJEDREZ

    Titus Burckhardt*

    El juego de ajedrez es originario de la India. Fue transmitido al Occidente medieval por medio de los persas y los árabes. Una prueba de ello es la palabra «jaque mate» que deriva del persa (shah -rey- y el árabe -mat- ha muerto).

    El orden estratégico es evidente en la posición de las figuras utilizadas, igual que en la guerra en el Oriente antiguo. La tropa ligera, representada por los peones, ocupa la primera línea; el grueso del ejercito lo constituye la tropa pesada, carros de guerra (torres), caballeros (Caballos) y elefantes de combate (alfiles); el rey con su «dama» o «consejero» permanecen en el campo de las tropas.

    La forma del tablero corresponde al tipo clásico del Vastumandala, el diagrama que también constituye el trazado céntrico o fundamental de un templo o ciudad. Dicho diagrama simboliza la existencia concebida como campo de acción de las fuerzas divinas. En su significado más universal, el combate figurado por el juego del ajedrez representa la batalla mítica de los devas con los asuras, de los dioses con los titanes, o de los ángeles con los demonios, derivándose de este todos los demás significados del juego.

    El ajedrez es de origen brahamanico, lo prueba el carácter eminentemente sacerdotal del diagrama de 8×8 cuadrados. Los hindúes consideraban el juego como una escuela de gobierno y defensa.

    Hagamos notar que los hindúes cuentan ocho planetas: el sol, la luna, los cinco planetas conocidos y Rahu, el astro oscuro de los eclipses; cada uno corresponde a las ocho direcciones del espacio. Los indios dan un sentido misterioso a la progresión geométrica efectuada en las casillas del tablero; establecen una relación entre la causa primera, que domina todas las esferas y a la que todo conduce, y la suma del cuadrado de las casillas.

    El simbolismo cíclico del tablero de ajedrez reside en el hecho de que expresa el despliegue del espacio según el principio cuartario y octonario de las direcciones principales (4x4x4=8×8), y que sintetiza en forma cristalina, los dos grandes ciclos del sol y la luna: el duodenario del zodiaco y las 28 mansiones lunares. Por otra parte, el número 64, suma de las casillas del tablero, es submultiplo del número cíclico fundamental que mide con precisión los equinoccios.

    Los astros simbolizan al mismo tiempo un aspecto divino, personificado por un deva. Así es como este mandala, simboliza a la vez el cosmos visible, el mundo del espíritu y la divinidad en sus múltiples aspectos.

    (Mencionemos también, que en la tradición china, los 64 signos que se derivan de los ocho trigramas comentados en el I King. Estos 64 signos suelen estar dispuestos de manera que correspondan a las ocho direcciones del espacio. Ahí también se encuentra, pues, la idea de una división cuaternaria y octonaria del espacio, que resume todos los aspectos del universo.)

    El despliegue alternativo de los cuadrados blancos y negros, pueden ser considerados como un mandala de Shiva, dios en su aspecto transformador. Los cuatro cuadrados, puestos alrededor de un centro no manifestado, simbolizan las fases cardinales de todo ciclo. La alternación de las casillas blancas y negras, en este esquema elemental, hace del equivalente rectangular del símbolo extremo oriental del yin-yang. Es una imagen del mundo en su dualismo fundamental. Son dos aspectos complementarios pero opuestos del mandala, es decir, un símbolo del espíritu universal (Purusha) en cuanto a síntesis inmutable y trascendente del cosmos. Por otra parte es emblema de la existencia (Vastu) considerada como soporte pasivo de las manifestaciones divinas. La cualidad geométrica del símbolo expresa el espíritu, y su coagulación limitativa es existencia o materia; en la polaridad considerada como tenebrosa y caótica, raíz del dualismo existencial. Recordemos aquí el mito de según el cual el Vastu-mandala representa un asura, personificación de la existencia bruta: los davas han vencido a este demonio y han establecido sus moradas sobre el cuerpo tendido de su víctima; así, le imprimen su «forma», pero es el quien los manifiesta.

    Este doble sentido que caracteriza al Vastu-Purusha-mandala, y que, por lo demás, se encuentra de manera mas o menos explicita en todo símbolo, era como actualizado por el combate que el juego del ajedrez representa. Tal combate, decíamos, es esencialmente el de los devas y los asuras, que se disputan el tablero del mundo. El ejército blanco es el de la luz, el negro es el de las tinieblas. En un orden relativo, la batalla figurada en el tablero representa, bien la de los dos ejércitos terrenales. Cada uno de los combates en nombre de un principio, el espiritual y el de las tinieblas en el hombre, como una guerra santa. Se advertirá el parentesco del simbolismo implicado en el juego de ajedrez con el tema del Baghavad-Gita, libro que se dirige a los kshatriyas.

    Se traspone el significado de las diferentes piezas del juego en el orden espiritual, estas corresponden a diferentes maneras de realizar las posibilidades cósmicas representadas por el tablero; hay el movimiento axial de las torres o carros de combate, el movimiento diagonal de los alfiles o elefantes que siguen un solo color, y el movimiento complejo de los caballos. La marcha axial que corta a través de los diversos colores, es lógica y viril. Mientras que la marcha diagonal corresponde a una continuidad existencial y, por lo tanto, femenina. El salto de los caballos corresponde a la intuición.

    Lo que más fascina al hombre de casta noble y guerrera es la relación entre voluntad y destino. Pues bien, exactamente eso es lo que el juego de ajedrez ilustra, precisamente porque sus encadenamientos son siempre inteligibles, sin ser limitados en su variación. Un rey de la India quiso saber si el mundo obedecía a la inteligencia o a la suerte. Dos sabios, sus consejeros, dieron respuestas contrarias, y para probar sus tesis respectivas uno de ellos tomó por ejemplo el ajedrez, en el que la inteligencia prevalece sobre el azar, mientras que el otro trajo unos dados imagen de la fatalidad.

    En cada fase del juego, el jugador es libre de elegir entre varias posibilidades, pero cada movimiento traerá una serie de consecuencias ineluctables, de modo que la necesidad delimita la libre elección cada vez más, apareciendo el final del juego no como fruto del azar sino como el resultado de leyes rigurosas.

    Se revela aquí no sólo la relación entre voluntad y destino, sino también entre libertad y conocimiento: a menos que haya una inadvertencia del adversario, el jugador salvaguardará su libertad de acción solo en la medida en que sus decisiones coinciden con la naturaleza del juego, es decir, con las posibilidades que este implica. Dicho de otro modo; la libertad de acción es aquí solidaria de la previsión, del conocimiento de las probabilidades; inversamente, el impulso ciego, por libre y espontáneo que parezca en el primer momento, se revela a fin de cuentas como una no-libertad.

    El arte regia es gobernar el mundo exterior o interior en conformidad con sus propias leyes. Esta arte supone sabiduría, que es el conocimiento de las posibilidades; ahora bien, todas las posibilidades están contenidas, de manera simétrica, en el espíritu divino. La verdadera sabiduría es la identificación mas o menos perfecta con el Espíritu (Purusha), siendo simbolizado este por la cualidad geométrica del tablero, sello de unidad esencial de las posibilidades cósmicas. El Espíritu es la verdad; por Ella es libre el hombre; fuera de ella es esclavo de su destino. Esa es la enseñanza del juego del ajedrez.

    ‘El Simbolismo del Ajedrez’, Cielo y Tierra (Barcelona), No. I, 198

    http://www.metajedrez.com.ar/burckhardt.htm

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