Sohbet de Sheij AbdurRauf de Patagonia

Un bello Sohbet desde la Patagonia, anomándonos a mirar más el Adentro que el Afuera.

Sohbet del Dhikr del 5 de Enero del 2011

Abdul Rauf

Salam alaykum

Nawaitu al-arba’in, nawaitu al-uzla, nawaitu al-khalwa, nawaitu l-i’tikaf, nawaitu s-suluk, nawaitu r-riada lil-lahi ta’ala fi hada l-jami.

Meded Ya Sayyidi, Meded Ya Sayyidi, Meded Ya Sayyidi. Dastur Ya Sheij Nazim, dastur Ya Sheij Nazim, Dastur Ya Sheij Nazim.

La mayoría de la gente se ocupa del afuera y no del adentro, y muy pocas personas pueden ocuparse del afuera. La gente se olvida que lo más importante del trabajo está adentro, y no afuera. Pero la gente vive preocupada por el afuera. El afuera en todo, el afuera cuando no son de la tariqa, el afuera cuando son de la tariqa, siempre el afuera… “que me dijo”… “que no me dijo”… “que esto”… “que lo otro”… “que me invitó”… “que no me invitó”… “que quiso”… “que no quiso”… “que voy”… “que no voy”… Siempre el afuera, y se olvidan de que el trabajo fundamental es el adentro, porque además sobre el afuera no tenemos absolutamente nada que decir.

El Corán es muy claro y muy explícito “Dios selló sus oídos y sus corazones” es decir, todo lo que está afuera, para nosotros está sellado ¿es así? No, no es así. Por supuesto que no es así. ¿Pero debería ser así para nosotros! El Islam simplemente espera que la gente venga a él. No da mal resultado, somos la religión más grande del mundo, que crece sola, geométricamente. Pero no somos evangelistas, no vamos por las puertas golpeando y diciendo “Oh!! Reconoce a Allah Subhana wa ta’ala, ashadu…” No. Porque para nosotros el afuera está cerrado “Dios selló sus oídos y sus corazones”. Si están sellados los oídos y los corazones de alguien, ¿qué podemos hacer con ellos? Nada. No podemos… nada. No tenemos permiso para nada, no podemos ejercer violencia, el Islam es la paz, por más que no quieran mostrarlo algunos, es una religión pacífica, no ejercemos violencia sobre la gente para convencerlos de nada. ¿Qué podemos hacer? Nada. Entonces para qué perder tiempo en el afuera, si lo importante está realmente adentro. Lo realmente importante es el cambio interior: si cada una de las 20 personas, o 30 o 40 que hay hoy aquí, hace un real cambio, geométricamente en diez años, conquistamos el mundo. No necesitamos más que eso.

Mawlana Sheik Nazim al-Haqqani –para el cual pedimos larga vida, buena salud para él, para toda su noble familia, todos sus descendientes, sus califas, sus murids, sus seguidores y sus representantes y diputados a lo largo y ancho del mundo, Allah se complazca con sus actos y le conceda sus deseos- Mawlana alhamdulillah hace años que dice que si le dan 40 personas despiertas cambia al mundo, 40… Nos está diciendo que es todo.

Sin embargo todo el mundo el afuera, se sienten mal interiormente: le echan la culpa al afuera; que alguien los miró mal, que no están bien, que no están en el lugar contentos, que podrían estar en otro lado, que no tienen plata, que tienen mucha y no saben qué hacer con ella; siempre el afuera. Nunca el adentro. ¿Entonces qué pasa? No hay satisfacción, y nunca jamás la va a haber, porque el afuera es cambiante, es movible, no depende de nosotros, no podemos hacer absolutamente nada por él.

Ahora hay un incendio terrible, a 15 kilómetros nuestro ¿podemos hacer algo? Nada, Du’a. Du’a. El afuera es así, mañana ese incendio avanza y arrasa con nuestro bello bosque, el afuera es así, no podemos hacer nada. La única solución, la única defensa, la única forma que tenemos de sobrevivir en este horrible siglo 21, es el interior. Pero no el interior aislándonos, el interior tornándonos poderosos, quitando la presión del afuera, la única forma de tornarnos potentes en el adentro, es dejar de pensar que todo ocurre del afuera y por el afuera, y que si logramos cambiar el afuera cambiamos nuestra vida. La gente cree que si tiene cosas materiales, o lugares paradisíacos, o comunas mágicas o maravillosas, puede cambiar el interior, y no es así. No lo es ni lo va a ser nunca. Entonces la única forma es cambiar el adentro, el afuera… ufff… todo el tiempo pasan cosas: nos agreden, nos golpeamos, nos lastimamos, no tenemos lo que queremos, todo el tiempo, acostúmbrense es así, enséñenlo a sus hijos que tienen 3 o 4 años, es así y va a ser así toda la vida. Y cuanto antes lo entendamos y cuanto antes sintamos este peso terrible, antes podemos encarar el camino de salida, que es hacia adentro, no es hacia afuera. E increíblemente cuando encontramos el camino de salida hacia el interior, DE SALIDA HACIA EL INTERIOR, oh! El mundo externo cambia. Pero no cambia, es nuestra visión la que cambia, nuestra forma de verlo, entenderlo y aceptarlo y entender que todo el afuera está “sellado en sus oídos y en sus corazones”. Y entonces no nos importa absolutamente nada, más que mostrarle a la gente que hay otra forma de vida. Y que empieza en el adentro, no en el afuera. Y eso es un trabajo diario, donde invertimos en el afuera el tiempo mínimo, para obtener lo que necesitamos; que en algunos casos es mucho, en otros casos es menos.

Mawlana hace años… hace años que insiste en que el día se divide en 3 grupos de 8 horas. Ocho horas para producir dinero, ocho horas para el rezo y la familia y ocho horas para el descanso. ¿No les alcanza 8 horas para producir dinero? Duerman menos, el rezo y la familia no se tocan. Pero no, los seres humanos actuales quieren todo, recuerden el lema del Siglo 20, 21: “Todo se hace por la familia”. Gran mentira maravillosa. En el adentro, por favor centren en el adentro y dejen de mirar el afuera. Es importantísimo que cada uno de nosotros haga ese esfuerzo. Repito, no tenemos la capacidad de trabajar con el afuera, sacando que Allah Subhana wa ta’ala nos otorgue una protección especial, un don especial, un poder especial, una ayuda especial, una guía especial, que nos convierta en guías de otras personas. Si no tenemos esa ayuda, capotamos, enloquecemos, nos perdemos, perdemos a la gente que cree en nosotros. Es imposible.

Por eso solamente con el soporte de un Sheik se puede poner al frente de una congregación. Y ese soporte no es una carta escrita, es un soporte en el corazón en forma constante, que nos abre hacia el afuera la posibilidad de ver sin enojo, sin daño. Si no existe eso, olvídense. Y eso existe para muy pocas personas. La mayoría de nosotros simplemente tenemos que dedicarnos al interior, y nada más que al interior, y solamente al interior. Y con nuestro interior fuerte, los corazones se abren y los oídos escuchan. Con nuestro interior débil, los corazones se sellan y los oídos se sellan. Y eso es todo.

La única posibilidad de cambio existe adentro nuestro.

El día puede ser nublado o soleado, pero la única posibilidad real de cambio está dentro nuestro. Y tenemos todas las herramientas para producir ese cambio. Todas. Los que no las quieren tener es porque no quieren, pero las tenemos todas. Tenemos un arsenal de herramientas para producir cambios.

Pero, mientras nos distraigamos con el afuera no hay cambio posible, el afuera es dolor, más dolor, más dolor.

Alhamdulillah, agradecemos a Allah Subhana wa ta’ala y a su Santo Profeta, el Profeta Muhammad (s.a.w.s), a su enviado en la tierra, nuestro amado maestro Mawlana Sheik Nazim Adil al-Haqqani, para quien reclamamos siempre buena salud, larga vida, inshallah se le conceda lo que pida, que esté protegido y cuidado, que los demonios que se le cuelgan desaparezcan con un viento que se los lleve bien lejos. Gracias a ellos, a su soporte, a este Safar, nosotros, como bien nos dijeron ayer en la mesa, lo hemos convertido en la magia de un Ramadán, por el simple hecho de vivir sencillo, simple y darle de comer a la gente. Es una enseñanza para nosotros mismos, el saber que podemos trocar las maldiciones que llueven sobre nosotros, a través de la inmensa bendición que tiene el darle de comer a la gente. Denle de comer a la gente, Mashallah la quwwata illa biLlah. Denle de comer a la gente. Denle de comer a la gente. Mashallah la quwwata illa biLlah.

No se escuden en “esto” o en “aquello”, inshallah tenemos la protección de Allah Subhana wa ta’ala, la bendición de nuestro maestro y su alegría, y eso es más que suficiente para nosotros.

Fatiha

 

 

Sobre Shihabuddin

Psicólogo y escritor. Practicante del sufismo en la tariqat naqshbandi.