LA UNIVERSALIDAD DEL SUFISMO

Si conocieras el dicho de Junayd de que el agua adopta el color del vaso de cristal que la contiene, no ofenderías las creencias ajenas y percibirías a Dios en todas las formas y en todas las religiones”.

Ibn Al Arabi

Donde el anacoreta musulmán canta “Allah, Allah” noche y día, allí también tañe la campana de la iglesia, llamando a la oración, y se levanta la cruz del Cristo”

Hafiz

No clames diciendo que todas las religiones son vanas. En todas ellas hay un perfume de verdad, sin el cual no encenderían la fe del creyente”.

Jalaluddin Rumi (1207-1273)

Mi corazón se ha hecho capaz de adoptar todas las formas. Es pasto de gacelas y convento de monjes cristianos, y templo de los ídolos, y la Kaaba del peregrino, y las Tablas de la Ley, y el libro del Corán. Yo milito en la religión del amor, cualquiera que fuere el sendero que hollaren sus camellos”.

Ibn Al Arabi

Cuídate de delimitarte por un nudo específico y perder la fe en todo lo demás, para que no se te escapen grandes bienes…Sé en tí mismo materia para las formas de todas las creencias, pues Dios es demasiado extenso y tremendo como para que lo restrinjas con un nudo en lugar de con otro”.

(Ibn Al Arabi. Fusus, II, 3)

Quien asesora a su propia alma debe investigar, a lo largo de su vida en este mundo, todas las doctrinas que tratan de Dios, debe aprender con qué fundamento cada poseedor de una doctrina afirma la validez de ésta. Una vez que su validez le ha sido afirmada en la modalidad específica en que es correcta para quien la mantiene, ha de apoyarla con respecto a quien cree en ella”

Ibn Al Arabi

No sé si soy musulmán, cristiano, judío, hindú, budista o zoroastrino, porque siento a todos ellos dentro de mí. Siento que yo soy una de las creaciones de Dios. Él ha los creado ellos así como a mí. Ellos son uno conmigo y yo soy uno con ellos”.

Jalaluddin Rumi (1207-1273)

Dios ha creado esta Tierra para que toda la gente viva en paz. Si Dios no hubiera querido esto, habría puesto a los musulmanes en Marte, a los judíos en la luna, los hindúes en las Bermudas y los zoroastrinos en otro planeta para conservar sus ideas separadas. Dios quiere que todos vivan en paz y felicidad, y sean leales los unos con los otros”.

Sheykh Hisham Kabbani

Yo soy conforme a la opinión que mi Siervo se forma de Mí”

Hadith Qudsi

A cada uno de vosotros le hemos asignado un camino y un método propios”

Corán V. 50

Los senderos para ir a Allah son tantos como los espíritus de las personas”

Dicho de Muhammad (p.b)

No hay una sola nación a la que no haya sido enviado un Profeta”

Corán XXXV. 22

Para cada uno de vosotros hemos decretado una ley, trazado un camino, y si Allah así lo hubiese querido, habría hecho de vosotros una sola comunidad”.

Sagrado Corán V.48

He reflexionado acerca de las denominaciones confesionales, esforzándome en comprenderlas. Ahora sé que existe un Principio Único con numerosas ramificaciones. Por eso, no pidas a un hombre que adopte una determinada denominación confesional: con ello lo desviarás del Principio, que es sede y fundamento. A ese hombre ha de venir a buscarlo el propio Principio, en el que se dilucidan todas las grandezas y todas las significaciones. Entonces el hombre comprenderá”

Sheykh Mansur Al Hallaj (922)

Será Dios quien decida sobre la discrepancia entre religiones”

Sagrado Corán II: 113

Como un compás tenemos el pie fijo en el Islam y con el otro viajamos dentro de otras religiones”

Sheyk Saadi de Shiraz (1184-1256)

Cada cual reza lo que cree; su Dios es hechura de sí mismo y al rezar, ora a sí mismo. Por eso anatematiza las creencias de los demás; lo cual no haría si fuese justo, porque el desagrado hacia la religión ajena se basa en la ignorancia.

Para los amantes de Allah no hay reglas. La religión del amor no tiene código ni doctrina. Sólo a Dios.

No te apegues exclusivamente a ninguna religión, de manera que dejes de creer en las otras; perderás no poco bien. Más aún, no acertarás a reconocer la verdad.

Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía, hoy mi corazón se ha convertido en receptáculo de todas las formas religiosas”.

Ibn Al Arabi

Autor: Abdul Matin

Interesado en el Sufismo, Tantra hindú y budista, Dzogchen, Vedanta, y en general en los sistemas no-duales. También soy estudiante de sánscrito y (recientemente) de árabe.

7 opiniones en “LA UNIVERSALIDAD DEL SUFISMO”

  1. http://foro.webislam.com/showthread.php?7678-Carta-abierta-a-Sainab-Alegri-en-respuesta-a-%93Tomar-el-sufismo-sin-ser-sufi-quot

    EL MOVIMIENTO SE DEMUESTRA ANDANDO. ALLAH BENDIGA TODOS LOS CAMINOS Y LAS DIFERENTES FORMAS DE HACERLO. LA VERDAD DE ALLAH EN NUESTROS CORAZONES SERÁ CUANDO EL DEL CAMINO NEGRO DÉ LA MANO AL DEL ROSA Y SE AYUDEN NO PELEEN POR DERECHOS RAZONES PRIORIDADES IMPORTANCIAS, DOGMAS ROPAJES ETC..PUES ALLAH ESTÁ EN EL BUDISTA QUE ASCENDERÁ, EN EL HINDI QUE ASCENDERÁ EN EL CATÓLICO QUE AUNQUE ABRAZADO A UNA CRUZ TAMBIÉN ASCENDERÁ, ALGO TAN SENCILLO COMO AMAR ABERAZAR SONREIR, DA DE COMER Y BEBER AL SEDIENTO, OTROS YA SE OCUPAN DE COSAS MÁS FUNDAMENTALES, NOSOTROS SIEMPLES DERVICHES ESTO NO ES POCO YA ES UN LOGRO QUE SÓLO A LA MENTE PERTENECE,, Y EN LA MUERTE SIEMPRE SERÁ NUESTRO PESO, PEDIRÁN CUENTAS DE TODOS NUESTROS CONOCIMIENTOS SI NO LOS USAMOS SERÁN NUESTRA SOGAarta abierta a Sainab Alegri en respuesta a: “Tomar el sufismo sin ser sufi»

    A Salamu Aleikum
    Me ha sorprendido como Usted entiende el sufismo. De hecho, ser sufi, no significa la pertenencia a una tariqa, ni el ser dirigido por un Sheij; estas, son tan solo herramientas nada más.
    Ser sufi, no es un título otorgado por ninguna universidad, ni por ningún imam. No puede ser adquirido dentro de una tariqa, ni heredado de un maestro sufi, como algo ya establecido de antemano.
    La palabra en si, está vacía de todo significado mientras sea la mente racional del que la sustenta, la que se llene la boca. ¿Quién puede decirse de si mismo ser un sufi cuando el Misterio no tiene nombre? ¿Es que acaso hemos ya encapsulado y etiquetado lo inaprensible?
    Ser un sufi, implica no saber que lo es, ni lo que es. Podemos decir que somos sufis para, de alguna forma definirnos, pero desconocemos completamente que es “ser un sufi”. La que “conoce”, la que evalúa y saca todo tipo de conclusiones, es nuestra mente racional, ella quiere poner bajo su manto todo lo que pueda ser conocido, incluso aquello que no puede ser conocido. Quiere llegar a Allah, quiere conocerlo y abarcarlo. Esta mente vana, es la cuna del Nafs, es allí donde el hombre está dormido y donde el susurro de la ilusión lo lleva a creer que puede atrapar con su lógica lo que jamás puede ser atrapado, es el perro que trata de morder su propia cola.
    Sin embargo, todos los sufis están unidos a través de la Sílsilah con nuestro amado Profeta Muhammad (PB) y esta cadena es la que los vincula y los hermana, unos con otros, como eslabones en una filiación común. Es esta filiación, la verdadera “tariqa” y ninguna institución, ni agrupación puede arrogarse este título; es solo formalismo que se hable de tariqas.
    Muchas veces he oído, que porque las tariqas institucionalizadas no me representan, o los Sheijs no están cualificados para dirigirme o que su mensaje es mera repetición de terminología técnica de maestros del pasado y de arcaicas estructuras patriarcales tradicionalistas; entonces me declaro “no sufi” y practico lo que se me da en ganas, de acuerdo a lo que me apetece mejor. Este es otro engaño del Nafs que quiere dirigirse a si mismo y se dice arrogante a si mismo: “Allah me guiará, no necesito de ninguna de sus criaturas”

    Usted dice: “Sí soy lectora y conocedora de textos y de diversas técnicas sufíes, pero no seguidora de ninguna tariqa, ni de ninguna cadena iniciática humana” ¿Es que acaso la cadena iniciática es humana? ¿Cree que existe una sucesión de Sheijs elegidos a dedo por una supuesta elite de cada tariqa? ¿Es que un VERDADERO Sheij puede ser elegido por los hombres?
    Creer que un Verdadero Sheij es un hombre común, es como creer que un profeta es un hombre común. Esto es como decían los pueblos antiguos cuando les llegaba un Profeta: “¿Por qué Allah nos envía a un hombre salido de nuestro pueblo y no nos envía un ángel o una señal desde los cielos? ¡Este es un hombre como nosotros!”. ¿Qué desea usted, un ángel en vez de un Sheij? ¿Desea estar entre los que giran cantando las alabanzas en torno al Trono, en vez de en el diker en una terrenal tariqa?
    Un verdadero Sheij no es el que detenta un manto, es el que Allah ha inscripto dentro de la Sílsilah y está bajo Su manto; no es el que se entroniza a si mismo como Sheij, es quien Allah elige porque: “Guía a quién quiere y desvía a quien quiere”.

    Usted dice: “Vivir únicamente sostenido por Al-lâh, sin esperar nada de las criaturas, es el objetivo del sufí, lograr el desapego hacia las formas transitorias… El sufismo no es sino el propio islam llevado hasta sus últimas implicaciones, vivido plenamente en cada respiración, en cada latido, de modo que ese abandono total en Dios sea el principio matriz de todos nuestros actos, por pequeños o insignificantes que parezcan.”
    Estas palabras que se dicen fácilmente, son en si el final del camino de un sufi y no su principio. Las tariqas y los Sheijs están para guiar a los principiantes, para los que desconocen y buscan la Verdad, no para los que han llegado. Normalmente lleva mucho tiempo y esfuerzo para que un “derviche se despierte”; esto implica mucho yihad al Nafs y un contacto muy cercano con su Sheij, una dosis muy grande de paciencia, de sinceridad, de obediencia y de silencio.

    Y por último concluye con estas palabras: “Esta es una invitación a tomar del sufismo sin ser necesidad de declararse sufí ni de caer en las redes de ningún Sheij de tres al cuarto, sin necesidad de pasar por el filtro cultural en el cual el sufismo histórico permanece preso.”
    ¿Sabe lo que aquí está diciendo?: ¡No necesitan de ningún maestro que no sabe nada, lean y estudien por propia voluntad y ya sabrán todo! ¡No necesitan de ninguna institución presa de su estructura, hagan lo que quieran!.
    Creo que a ningún padre se le ocurriría decir a su hijo, que no sabe leer ni escribir: “no necesitas de ningún maestro, ellos no saben nada, aquí tienes libros, videos, internet, ¡Aprende por ti mismo!. Ni le diría: “No confíes en ninguna escuela ni universidad, ¡tu solo te bastas!
    Sin embargo todos vamos a colegios, escuelas, universidades; tenemos infinidad de maestros y profesores que nos enseñan en todas las ramas del conocimiento y nos toma mucho esfuerzo y tiempo el alcanzar un título o finalizar nuestra carrera, ¿Por qué entonces en un camino espiritual buscamos la iluminación instantánea? ¿Por qué desestimamos a los maestros y guías? ¿Por qué repudiamos comunidades y cofradías? ¿Por qué nos convertimos en nuestros propios maestros?.

    Podrá objetar Sra. Sainab, que no ha encontrado aún a su Sheij y a su Tariqa y que, mientras tanto, toma del sufismo lo que puede sin ser sufi, pero negar toda guía venida a través de un hombre y negar toda comunidad como compañera del viaje espiritual, discúlpenme usted, pero esto es una arrogante insensatez. Esta es la trampa del Shaitán y es una vía contrainicíatica

    said- Al jerrahi
    A Salamu Aleikum
    Muchas veces me han preguntado en estos foros si es necesaria la presencia de un Sheij para iniciar el camino espiritual, para acceder a la Verdad o para alcanzar la Faz de Allah. Diré a todo esto, que me remito a uno de los bellos nombres de Allah: “Al – Hadi, El que Guía”.
    En La Fátiha dice: “Guíanos por el camino recto”, esta guía es para todos los Musulmanes sin distinción de ninguna clase, ni sexo; aquel que atestigua “La Ilaha Illah Allah, Muhammad Rasul Allah” será guiado por Allah a través de su Mensajero, por la senda del Islam.
    Pero también afirmo que Allah dice: “A los que luchan por Nuestra causa, les guiaremos por Nuestras sendas, es cierto que Allah está con los que hacen el bien -29;69”. En el sufismo (Tasawuff), la “lucha por la causa de Allah” implica el Yihad al-Akbar, el Yihad al-Nafs. Yihad se entiende aquí como “sobreesfuerzo”: entonces sería el “Sobreesfuerzo Mayor”. Quién entonces se implican en el Sobreesfuerzo Mayor, son guiados por Allah dentro de Sus sendas.
    Este Yihad al-Nafs o lucha con el ego, es el Sobreesfuerzo Mayor y quién desee implicarse en esta lucha (solo por la causa de Allah) con su propio ego, Allah lo guiará entonces por Sus sendas, a través de sus guías.
    Todos los caminos de Allah estuvieron dirigidos, a través de los tiempos, por mensajeros y por hombres elegidos (“Esa es la guía de Allah, con la que Él guía a quien quiere de Sus siervos 6;89”). Podríamos decir que nuestro Guía, nuestro Gran Sheij, es nuestro amado Profeta Muhammad (PB) y él fue enviado para todos los hombres, como el último de los profetas a esta humanidad. Luego de él, ya no habrían más profetas, pero esto no restringe la guía de Allah a Sus siervos; continuarán sus herederos tanto sanguíneos como espirituales, constituyéndose así las cadenas o Sílsilah que unen en un solo corpus a todos los que transitan esta vía.
    La Vía Mística, Sufismo, Tasawuff, Irfan, Gnosis, son palabras que designan el mismo elemento espiritual dentro del Islam; por consiguiente, toda persona que esté comprometida en este camino, tanto sea un Sheij reconocido o no, como un derviche o murid en cualquiera de las tariqas conocidas u ocultas, son esencialmente seres que buscan “la faz de Allah” y no solo cumplir con lo que Él ha prescripto. Buscan al Legislador y no solo lo legislado, buscan al Creador y no solo a la creación.
    Aquel que se embarca en esta titánica tarea de“verse a sí mismo tal cual es”, no podría llegar a buen puerto si no cuenta con un “capitán” que dirija el barco. Este guía, este Sheij, es el catalizador de sus anhelos y esfuerzos, sin él no podría, ni sabría dirigirse por si mismo en este mar insondable. Pero no es potestad del Sheij dirigir a un murid, sino que es el propio murid el que debe abrirse a la Guía de Allah, sin esta condición de sinceridad, es imposible ninguna Vía Iniciática.
    A los efectos espirituales, no tiene mayor importancia la categoría o estación espiritual alcanzada por el Sheij, tanto si este es un verdadero Sheij o si es uno de tres al cuarto; lo verdaderamente importante es la “Sinceridad” con la que el derviche inicia este camino. Cuando un derviche basa su búsqueda espiritual en los “títulos” de su Sheij o en el renombre de la Tariqa a la cual pertenece, o por el contrario desestima todo Sheij por considerar que no encuentra alguien con el suficiente nivel espiritual que lo dirija o que no encuentra ninguna Tariqa con hombres santos que dancen por Allah, entonces habrá errado el camino antes de comenzar. En estos casos: “quien solo se guíe por un Sheij por su renombre o estación espiritual, su verdadero sheij es Shaitán y quien rechace todo Sheij, su sheij es Shaitán” Pero Shaitán, léase como Nafs, ego; no es el enemigo externo, sino su propia oscuridad que le oculta la Verdad

  2. Mu’aÿiçat de los awliyâ

    Los awliyâ realizan a veces mu’aÿiçat, prodigios, hechos maravillosos más allá de las leyes naturales, aunque éstas no sean una condición de su wilaya. El mayor de sus mu’aÿiçat es su rigor en el cumplimiento de la Shari’a. Al-Gauz al-‘Adam (r.a.) dijo: “La mu’aÿiça del walí es su completa sumisión a las enseñanzas del Nabí ()”.

    Shaij al-Akbar, Muhi d-Dîn Muhammad Ibn al-‘Arabi (r.a.) explica así el fenómeno de las mu’aÿiçat:

    a. Un tipo de mu’aÿiça es la hisiya (aparente), esto es, la evidente y claramente visible para todo el mundo. Por ejemplo, conocer el futuro, andar grandes distancias con un solo paso, sostenerse en el agua, etc.

    b. Otro tipo de mu’aÿiça es la ma’nawiya (espiritual) que sólo puede ser vista y percibida por determinadas personas. Por ejemplo, control de los deseos carnales, adoptar virtudes por la Guía de Allah, practicar todas las obligaciones del Islam bajo cualquier circunstancia, etc. (Futuhat al-Makkiya).

    La persistencia en cumplir la Shar’ia es el más grande prodigio de los awliyâ. Un walí verdadero es justo, sincero, y sigue el camino trazado por Sidnâ Muhammad ().

    Sidnâ Abu Yaçid al-Bustâmi (r.a.) nos previene: “Si veis a una persona con las piernas cruzadas volando por los aires, ¡no os dejéis engañar por las apariencias! Observad más bien su apego a la realización de la ‘ibâda y a las fara’id y su separación del harâm, su realización de lo aconsejado y su prevención ante lo detestado, su realización del adab y todos los aspectos del Camino del Islam”. (Risâla al-Qusairiyya).

    http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/22/wilaya.htm

  3. ciertamente el din de allah es el islam.es verdad que las otras religiones tienen su perfume,pero solo unos pocos conocen ese perfume y esos pocos cuando conocen el islam entran y comfirman lo que tenian.allah a enviado profetas para comunidades en especial o incluso a para un solo hombre, pero el din del islam lo envio para todos los mundos

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